Desde que me gustan los relojes, he alabado siempre la calidad de su interior, en el sentido de su fiabilidad y durabilidad en la función de contar el paso de los segundos de manera ininterrumpida durante muchos años. Algo que me sonaba al atractivo principio del movimiento continuo.

El tiempo iba pasando, a medida que profundizaba, y mis conocimientos aumentaban, se confirmaron mis intuiciones de que en efecto el interior de un reloj, era lo más complicado de todo, y se me hizo patente que justamente por esta razón, pocas empresas estaban preparadas para fabricar las maquinarias.

Lo que en horología se denomina manufactura, es de hecho cuando la marca, produce todos los componentes del reloj, y pese a que comparado con otros sectores, como la automoción, debería ser lo habitual, en realidad no lo es. O sea que la mayoría de relojes que vemos, no llevan una máquina fabricada por la marca.

Solamente la emblemática Rolex; Seiko de la que se dice que hasta fabrica sus propias pinturas, y aceites; o Vostok, controlan el proceso completo de manufactura de sus relojes y todos los componentes de todos los modelos que fabrican.

Otras como Orient, Casio, o Citizen, lo hacen solamente en algunos de sus modelos.

Esto quiere decir que la mayoría de relojes que vemos, desde Lotus o Duward, hasta TAG Heuer o Tissot, fabrican el reloj, pero compran la maquinaria, a veces a empresas dentro del mismo conglomerado, y otras a fuera.

Lo que se denomina ébauche, es precisamente la parte principal del movimiento. Donde se omiten la esfera, las agujas, la corona. A veces en relojes mecánicos también la cuerda, y el escape. En movimientos de cuarzo, puede ser la pila.

Pueden ofrecerse en diferentes calidades, o especificaciones al igual que lo motores de coche, y luego la empresa que los adquiere, puede personalizarlos o ajustarlos antes de montarlo en sus modelos. Lógicamente, modelos más caros, dentro de que partan de la misma base, estarán más ajustados, habrán pasado mayores controles de calidad, y ofrecerán mejores materiales en su interior.

Podría mencionar entre las más relevantes ETA, que poco a poco está dejando de suministrar sus calibres a terceros, Sellita, Ronda, Soprod, o Dubois Drepaz.

¿Os imagináis que hubiera compañías que solamente se dedicaran a fabricar motores, y que luego éstos se incorporaran en marcas tan variopintas como Porsche u Opel?

Tenemos también otra tipología de fabricantes de ebauches, que serían aquellas que principalmente hacen relojes, pero que también venden sus movimientos a otras marcas. Es decir, tienen la infraestructura para completar el proceso de manufactura al completo, y deciden amortizarla vendiendo esos mismos mecanismos a otras marcas. Estos mecanismos, pueden tener las mismas especificaciones que los oficiales o no.

En este aspecto, podemos mencionar al número uno en cuanto a ventas Citizen que con su marca Miyota, licencian sus maquinarias mecánicas y de cuarzo. Pero también Seiko Instruments con sus NH Poljot, o Sea-Gull.