Continuamos hablando del Kronos Pilot Moon Phase, después de Kronos Pilot Moon Phase 718.35. Los motivos. Esta vez, hablando sobre el propio reloj.

Se entrega en la común caja de cartón, pero dentro tenemos una sorpresa, y es su resultona caja de simil piel, con el reloj y su manual de instrucciones y garantía. La sensación de presentación excelente, se arruina cuando vemos el librito. Apenas cuatro páginas en diferentes idiomas, que ni nos hablan de la marca, ni del reloj, ni de sus especificaciones. Solamente como ajustarlo, algunas precauciones básicas, y la tarjeta de garantía.

El Kronos Pilot Moon Phase 718.35, es un reloj con estética atemporal. He podido ver fotografías que dicen ser de finales de los 80, o principios de los 90, de modelos que salvo algunos detalles, son idénticos a éste. Es todo falso, ya que esta colección Pilot de Kronos, comenzó en el 2000, apareciendo este modelo en concreto en 2003. En el caso de su hermano el Zeno Watch Basel Godat, apareció en el mercado en 2004.

Es relativamente discreto, y su equilibrio entre elegancia e informalidad, lo hace apto para cualquier circunstancia. Ubicado en la gama Pilot de la marca, soy del parecer que de piloto tiene más bien poco. Quizás las manecillas y poco más.

La caja de acero tiene 42,5mm o 43mm de diámetro sin contar la corona (el fabricante dice 42mm, pero es simplemente un redondeo), y unos 13-14mm de altura. Algo más pequeño que el Tissot PRC-200 Automatic Chrono. Un tamaño ideal en estos relojes, aunque para mi gusto, e hilando muy fino, me agradaría más con 1mm de más.

Únicamente se ofrece con una correa de piel marrón cosida de 22mm de ancho, sin embargo mi afición por los armis, que aunque me parecen menos elegantes y bonitos, son más cómodos y duraderos, me llevó a encargarlo bajo pedido con éste. Lo que hicieron, fue montar el brazalete de acero que llevaban los antiguos Pilot de la marca (similar al del IWC Mark XVI). Una operación que llevó a cabo el cajista de los talleres de Kronos, de una manera absolutamente profesional, pues el ajuste es sencillamente perfecto.

Lo malo es el armis en si, demasiado ligero para mi gusto, sin firmar por Kronos, y con un empaque que sinceramente no está a la altura del resto. Tiene grabado que es “Stainless Steel”, pero sólo con el peso, dudo que los eslabones sean macizos. Además el cierre es tipo broche con doble cierre, algo que aunque resulta cómodo cuando se apoya, no me gusta. En cualquier momento lo cambiaré por un Super Engineer, que creo es lo que mejor se le adapta.

La esfera es preciosa, con un atractivo color nacarado (blanco-plateado), y una superficie acabada en guilloché. Aunque reconozco que soy más de colores planos que de guilloché, le da un toque distinto. Según la incidencia de luz, parece más blanquecino, o más plateado, sin llegar a ser nunca ni tan blanco como el Tissot, ni tan plateado como el Certina DS-1 Day Date.

Ya comentaba que es un reloj plagado de complicaciones, y que ese sería su principal atractivo. Algo que apreciamos en su esfera a simple vista. La notamos sin embargo, algo descompensada. Tras fijarnos un rato, comprobamos que se deba a su falta de simetría. Así mientras que en las 9, tenemos marcador y numeral, en su opuesto a las 3, solamente tenemos marcador, pese a haber espacio de sobra para el numeral también. Una concesión al diseño, que es sin duda extraña, y que explican porque al quedar tanto espacio libre a las 3, un numeral pequeño como el de las 9 para resultar simétrico, no quedaba bien.

Las agujas y los índices son de un bonito color azul metalizado, que en la mayoría de ocasiones, se aprecian oscuras, casi negras. Muy parecido al efecto con el TAG Heuer Carrera Heritage, o salvando las distancias, con las gafas Timberland TB-1019. Sin embargo, al incidirle rayos de luz en determinados ángulos, apreciamos su tornasolado, que no hace más que reforzar el efecto del guilloché, y es espectacular.

El lumen es mejor que en otros suizos que tengo por lo que se refiere a intensidad, más que el Hamilton Khaki Field. La duración es similar, por lo que probablemente lleve el mismo tipo de Luminova/Super Luminova. Ésta va aplicada a las manecillas horaria y minutera como suele ser normal, pero también en las marcas horarias, y en la pequeña aguja de 24 horas.

Es un cronógrafo tricompax, es decir, con tres subesferas. A las 9, nos indica los segundos del reloj con la aguja fina. La otra manecilla, nos indica la hora en formato de 24h. La leyenda inscrita, sólamente referencia esas 24h, hubiera preferido también los segundos como inscripción principal, pues se utiliza con más asiduidad. A las 12h, tenemos el totalizador de 30 minutos del cronógrafo. Es algo muy habitual en todos los cronógrafos, que hubiera preferido fuera de 60 minutos. A las 6h, tenemos el totalizador de horas del cronógrafo, con hasta 6 horas. De nuevo lo habitual en los cronógrafos, y más que suficiente para mis necesidades. Esa misma subesfera, contiene el indicador de fase lunar, la complicación para mi estrella de este reloj. Quizás no sea algo que use diariamente, pero me encanta, y es sin duda mucho más elaborado que un indicador de día/noche, que no deja de ser un disco con dibujo diferente de las 24h.

Un aspecto que me sorprende es que en la indicación de fase lunar, tanto la luna, como las estrellas, sean de color dorado. La luna es más bien plateada, igual que las estrellas, así que un gris, plateado o blanco, sería más conveniente. Además que sobre el fondo azul oscuro, destacaría más. Pero el color dorado elegido, es algo que veo como lo habitual en este tipo de maquinarias. No se porque.

En la parte superior, tenemos también el indicador de nombre del mes actual, y de nombre de día de la semana. En ambos casos con tres letras, y en castellano. Es otra de las ventajas de que Kronos (Unión Suiza) sea una marca de relojes de aquí.

Como podéis apreciar, salvo un indicador de reserva de marcha, este Valjoux 7751, poco más puede añadir. Debe ser el calibre mecánico más complicado de todos los ebauches que se producen en serie.

Las tres agujas principales (horas, minutos, y trotadora -segundera- del cronógrafo), van acompañadas de una cuarta manecilla, que también de color azul, pero con un extremo cóncavo de color rojo, nos indica el día del mes. Es por ello que se le llama triple calendario (o de forma menos propia, calendario completo).

La corona no es roscada, algo que para mi es una comodidad, salvo que pretendamos un reloj de buceo. Va firmada con la K de Kronos. Tiene 3 posiciones. La primera, nos permite darle cuerda manualmente girando de abajo a arriba. Si la extraemos, iremos a la segunda posición, que nos permite de abajo a arriba corregir el día del mes. Al llegar al día 1, aumentará también el mes. De arriba a abajo, los permite corregir la fase lunar. Si la extraemos hasta el final, o sea en la posición 3, podemos corregir la hora y los minutos, hacia arriba aumentando, y hacia abajo disminuyendo.

La corrección del día de la semana, se hace con un pulsador a ras de caja en las 10, que conviene pulsar con un palillo. Luego tenemos el pulsador de las 2, que actúa sobre el cronógrafo (inicio y parada), y el de las 4 que es la puesta a cero. Como no es flyback, quiere decir que para resetearlo, éste tiene que estar detenido.

Todo ello es posible, gracias al movimiento mecánico ETA 7751 en acabado elaboré, una virguería mecánica que muestra en la esfera nada menos que 8 agujas y 3 discos rotativos.

25 rubís, una frecuencia de 28.800 vph, 48 horas de reserva de marcha, posibilidad de cuerda manual, parada de segundero, y un largo etcétera. Una joya que sólo adolece del rotor unidireccional como la mayoría de cronógrafos suizos y de carecer de embrague vertical.

Tiene un diámetro de 30mm, que lo hace ideal para el tamaño de los relojes de los 70 y 80, y lo podemos ver montado en cajas desde 38mm de diámetro. Lo malo es que el día de la semana y del mes, no son demasiado grandes, salvo que tengamos una excelente visión de cerca. Pero no hay más opciones, ETA aún no ha sacado ningún miembro de la familia Valgranges para el 7751, que con 7mm más de diámetro podría ofrecer discos más grandes. Tampoco han pensado en actualizarlo a 60 horas de reserva de marcha, ni para el 7751, ni para el 7750 day-date.

La precisión obtenida es magnífica, entorno a los -2 segundos/día cuando lo llevo puesto, que deberían mejorar aún más terminado el rodaje, y con temperaturas más frescas. Lo que quiere decir, que en dos meses, no llevará un desfase de más o menos 1 minuto, momento en el cual, habrá que corregir también el día del mes. Me queda por encontrar si existe alguna posición en donde se pueda compensar ese retraso. La reserva de marcha real, ha sido de unas 56h.

Ofrece una resistencia al agua de 50M (5 ATM), suele ser lo habitual, pero puestos a pedir, un WR100M, sería una apuesta más segura. Como está poco aislado, tiene la ventaja que resulta fácil escuchar su tic-tac. No es necesario ponerlo en el oído, acercándolo si estamos en un lugar silencioso, podemos disfrutar del sonido de su maquinaria. El defecto, es que el rotor, no es tan silencioso como en otros relojes con mayor resistencia al agua. No llega a ser “sonajero” como los Orient, ni es molesto, pero ciertamente se oye, especialmente cuando gira en el sentido que no carga.

El cristal es de zafiro ligeramente abombado con antireflejante, igual que la trasera de exhibición o transparente, que va fijada a presión.

No decepciona, una maquinaria y materiales excepcionales, y unos acabados que en general están a la altura esperada. Finalmente Kronos, una marca de calidad desde 1930, poco conocida, y de Barcelona, pero con calidad, y la reputación de Unión Suiza, donde no pagas intangibles de la marca. Si bien es cierto que en los últimos 6 meses, el PVP recomendado ha subido en unos 100€ que es bastante.