El Casio SA-60 de 1984 fue el primer reloj con alimentación completamente solar de la marca. A diferencia de modelos anteriores que eran Two Way Power, es decir montaban también una pila de tipo botón para cuando no había una intensidad suficiente de luz, los SA llevaban una batería recargable producida por Yuasa, la 726R igual que luego harían los W-15, W-27 o TW-7100. Era realmente una batería recargable, un poco como hacen los Tough Solar o Eco-Drive actuales, por eso llevaban las inscripción Solar Battery. La propia Casio daba una estimación de vida de 7 años, aunque en efecto hay testimonios a los que les duró el doble.

En 1986 aparece el FB-90W y el Casio Lineage LIN-155 que lucen en su frontal la inscripción Batteryless, y que como ya sabéis es uno de mis griales que demostraban la tecnología punta de Casio en aquella época.

Batteryless quiere decir textualmente que no lleva pila ni batería, y efectivamente así era, puesto que los LIN-155 llevaban en su defecto un capacitador (o capacitor), o sea un condensador eléctrico. En 1987 aparecía el Casio AL-180 con un diseño similar al LIN-155, pero con una caja de resina como el FB-90, aunque pintada en color plateado.

Las mejoras se introdujeron rápidamente, primero con el módulo 668 y luego el 2168 que ofrecían una autonomía de sólo 4 días, pero que con el 2505 ascendió hasta los 14 días. Aproximadamente en 2007, Casio retomó tímidamente esta tecnología con los módulos 3262 y 3274, pero que no mejoraban esa autonomía de dos semanas justas.

La ventaja de un capacitador es puede operar en un rango muy grande de temperaturas, y que a diferencia de las baterías de litio no se desgasta por los ciclos de carga-descarga. Ni siquiera degenera por estar mucho tiempo completamente descargado. Se dice que mientras una batería recargable de litio empieza a perder capacidad desde el minuto cero, un capacitador no lo hace hasta pasados 10 años.

Por ejemplo el Tough Solar más antiguo que tengo es el Casio GW-6900 tiene 6 o 7 años y aunque funciona perfectamente, la experiencia de otros usuarios indica que al cabo de 10, 15 o 20 años habrá que cambiar el acumulador, un CTL1616. Con Batteryless eso no ocurre, y aunque en efecto las temperaturas elevadas le hagan perder rendimiento, probablemente funcione toda la vida. La falacia del resto de relojes solares, no solamente de Casio, es que bueno, aunque el acumulador dure muchos años, no va a ser infinito como Citizen afirma en su publicidad. A nivel ecológico y de sostenibilidad, un Batteryless sigue siendo mucho más ventajoso. Os recomiendo la lectura de “La tecnología que se nos ha negado” que en su momento publicaron en ZonaCasio.

El inconveniente es que tienen mucha menos capacidad que una batería recargable, lo que obligó a Casio a prescindir de cualquier tipo de iluminación. No obstante, no deja de ser una tecnología de hace más de 30 años, en la que aunque no ha habido mejoras radicales, si que ha habido evolución, y hoy día podría duplicarse o incluso triplicarse esa autonomía. Combinado con un menor consumo energético, y un modo de ahorro de energía, esa energía debería valer para al menos 2 meses de uso, suficiente incluso para incorporar una luz LED.

La conclusión que extraigo cuando en ZonaCasio le pusieron una CTL1616 y dio solamente 36 días de autonomía, comparado con los 10 meses que es lo normal en Tough Solar, es que el PS (Power Save), y las circuterías más modernas, reducen considerablemente el consumo, y por tanto aumentan la autonomía. El talón de aquiles es precisamente lo que les ocurrió a ellos (El acumulador de nuestro AL-190 ha dicho: “hasta aquí hemos llegado”), al dejarlo a oscuras un tiempo el CTL1616 quedó inutilizable, una prueba de lo frágil que es Tough Solar, pese a que Tough nos quiera hace creer que es duro, tenaz o resistente. Son acumuladores que como las baterías de cualquier dispositivo actual requieren el cuidado de mantenerlas siempre con una carga alta, y evitar a toda costa que se descarguen por completo.



Por desgracia para todos los entusiastas ya no se fabrica ningún Batteryless, y desde hace algunos meses, son incluso difíciles de encontrar. Los que hay se cotizan tanto como que parten de los 60€ en estado NOS. El doble que lo que costaban cuando aparecieron. Tampoco es que sea la panacea, porque siendo todos con caja de resina, un uso regular acabará dejándonos sin reloj muchísimo antes de que el capacitador deje de funcionar.

Realmente es donde echamos de menos las construcciones tipo LIN-155, una pieza que incluso 3 décadas después, ni Casio ni ningún otro fabricante ha logrado igualar. Tal vez nos hubiéramos conformado con un HDD-S100 con armis de acero, o dicho de otro modo, un AL-190WD con cristal mineral. En cualquier caso, eso no ocurrió, y lamentablemente, soy escéptico en cuando a que pueda volver a ocurrir.

Dada mi pasión por los artilugios solares, tengo la familia completa de los Batteryless, exceptuando el como decía LIN-155, y tal vez el AL-180 original. A saber: HDD-S100, Los Casio Batteryless se remontan a 1987 con el lanzamiento del Casio AL-180, AL-190WD y el AL-190W.

El primero que compré, el HDD-S100 es el que más he usado, y luego le ha seguido el más reciente AL-190WD por aquello de tener brazalete de metal. El AL-180 nunca ha salido de casa, y el AL-190W me lo habré puesto un máximo de 10 o 15 veces, tal es el temor que tengo con las cajas y las correas de resina.

Me percaté que el HDD-S100 siempre activaba el indicador de carga baja antes que los demás. Al principio pensé que sería un daño en el capacitador debido a que al ser el más usado, se me llegó a descargar completamente 3 o 4 veces, mientras que con los otros me ocurrió en un par de ocasiones como mucho. Tenerlos siempre cargados, es algo bastante engorroso porque estos relojes no cargan tan bien con iluminación artificial como el resto de solares. La luz debe ser bastante intensa, así que iluminaciones de ambiente no sirve de casi nada, y como la propia Casio recomienda, ello me obligaba a sacarlos a la luz natural cada 10 o 15 días.



Aprovechando que Cadena Cuatro se hizo con el maltratadísimo AL-190W de ZonaCasio, y que seguía dando un buen rendimiento, concluí en que no era desgaste del capacitador, sino simplemente que tenía ligeramente menos capacidad que los otros. Cuando producimos en serie, siempre hay determinada variabilidad. Así que decidí dejar los míos a oscuras, esperar a que se apagasen, y guardarlos “descansando”, pero antes de ello, aprovecharía para documentar el resultado.

Empezamos cargando todos los relojes, durante un día entero los dejo expuestos a la luz natural del sol de manera indirecta. Después los coloco a oscuras, y voy revisando cada día cuáles se han apagado y cuáles no. Estos han sido los resultados:

Días hasta que aparece el indicador carga bajaDías hasta el apagado sin alarmas ni señal horaria
HDD-S100

1214
AL-190W (ZonaCasio)

1315
AL-180

1316
AL-190W

1316
AL-190WD

1417

Casio especifica que la autonomía es de 14 días cuando se usa la alarma durante 20 segundos al día, y que el indicador de carga baja aparece cuando quedan 3 días para el apagado. ´Como dicen que en caso de 100 segundos diarios de alarma, la autonomía se reduce hasta los 12 días, mi conclusión es que sin sonido en absoluto la autonomía debe ser de cerca de 14,5 días.

Mi HDD ha durado menos de lo acreditado, y curiosamente el indicador de EOL se ha activado con menos anticipación de la prevista. Si al principio pensaba que podía ser ligeramente más ineficiente a la hora de cargar, mi conclusión es que ese capacitador no ha salido tan bueno como los otros. Con la salvedad de algunas horas, cumple las especificaciones de Casio, lo que ocurre es que dentro de esa variabilidad de la fabricación en cadena, el AL-190WD ha resultado tener mucha más autonomía. Incluso el maltratado reloj de ZonaCasio ha cumplido las especificaciones, y esa es sin lugar a dudas la prueba irrefutable de su durabilidad.

Para la mayoría de usuarios es una autonomía más que suficiente, recordemos que es una cifra que asume que el reloj no se expone a la luz en absoluto, por lo que salvo que trabajemos de noche, no vamos a tener problemas con él, incluso usándolo cada varios días solamente. Una tecnología de futuro, que pese a todo, se ha quedado solamente en el pasado.