En 1984, Landmark Research International Corporation, una compañía localizada en Clearwarer (Florida), lanza The Landmark CPU Speed Test, una herramienta de benchmarking para PC, que rápidamente se convierte en el estándar de uso, y que más adelante se renombraría como Landmark System Speed Test.

A diferencia de otras herramientas que usaban métricas difíciles de entender por los usuarios (MIPS, MFLOPS, Dhrystone, o Whetstone), Landmark daba unos resultados normalizados sobre la base del IBM PC/AT original.

Esto es, si el modelo de IBM contaba con un procesador 80286 a 6 Mhz, y Landmark informaba de un rendimiento de 12 Mhz, no quería decir ni más ni menos que el ordenador en cuestión era el doble de veloz. Sin duda una métrica muy inteligible. Logicamente, además de la velocidad del procesador, dependía de la arquitectura, de modo que un PC/XT con un 8086 a 8 Mhz, ofrecía un rendimiento en conjunto peor, y se queda en unos 4,5 Mhz Landmark.

Landmark Speed, no se usaba únicamente para rivalizar entre amigos y conocidos, sino que también se veía en los escaparates de tiendas de informática, demostrando la capaidad de los ordenadores que se vendían. Intel, implantaría años después una métrica similar para el rendimiento de sus procesadores, bajo el nombre de iCOMP, no sin cierta polémica.

La evolución de Landmark Speed Test es lenta, aplicando cambios menores, y lanzando revisiones mínimas, lo que no frena que la popularidad del mismo siga aumentando entre los entusiastas. Igual que ahora, se podía engañar a Landmark de varias formas, algunas aumentaban el rendimiento real del equipo (como los emuladores de x87), y otros no. A fin de cuentas algo muy parecido a lo que ocurre en la actualidad, pero con la diferencia que en aquellos años, no sabíamos lo que era un cheater.

En 1990, llega la versión 2, que reescribe todo el código Turbo Pascal en Microsoft C, y se le añade una evaluación de la velocidad de la memoria de vídeo, y sobre todo de la FPU (en aquellos tiempos llamada coprocesador matemático). Esto es de gran importancia, ya que por aquella época, las FPU no venía integradas con el procesador (CPU), y con un precio de entre 180€ y 550€ de la época, estaban lejos de ser asequibles. Además, solamente programas especializados sacaban partido de él, por lo que Landmark System Speed Test, se convirtió también en un prescriptor para este hardware.

En 1991, adquieren a SuperSoft Inc., una compañía especializada en diagnóstico de hardware, y em 1993 publican la última versión, bautizada por motivos que desconozco como 6.00, y donde aparte de corregirse algunos errores, se porta de Microsoft C a Turbo C, lo que causa que los valores que daban una y otra versión, variasen levemente, y por tanto no sea fueran completamente comparables.

Es evidente que tanto inmobilismo acabará pasándoles factura, y es que con los entornos Windows que empiezan a popularizarse, y sobre todo, la disponibilidad de herramientas de evaluación de rendimiento incluidas en paquetes de utilidades de grandes jugadores como PC-Tools de Central Point y Norton Utilities de Symantec, la hegemonía de Landmark empieza a terminar, todo y que a nivel de fiabilidad y precisión, la herramienta de Landmark sigue siendo más competitiva, la competencia es mucho más atractiva y sencilla de utilizar.

En 1995 Quarterdeck Corporation adquiere Landmark Research International Corporation, que a pesar del decaimiento de Landmark System Speed Test, cuenta con el magnífico MagnaRAM, para ser en 1998, comprada ésta por Symantec.