En este espacio he hablado bastante de marcas de relojes españoles. Son una disciplina que combina mi pasión por la relojería, con mi énfasis por los productos de aquí.

En esta ocasión, os voy a hablar del reloj Smith & Smoorcer Fisherman Snowy Metal Steal (referencia F-1516-MET-P-B-21).



Smith & Smoorcer es una micro-marca de relojería, sus volúmenes de producción son pequeños, lo que hace de ellos una marca ciertamente exclusiva. Fundada en 2014 por Rafael García Briz y Antonio Sánchez-Maroto Gallardo, dos amigos amantes de los relojes, que además contaban con experiencia en internet, en el caso de Rafael a nivel técnico, y en el caso de Antonio, a nivel comercial.

Smith & Smoorcer tal vez te suene a relojes ingleses, pero te equivocarías. La mayoría de fornituras y componentes, son de origen español o europeo. Así que, ¿por qué ese nombre tan extraño? Según dicen, el motivo es que tenían unos peces que se llamaban así Smith y Smoorcer, les gustó como sonaba, y cuando probaban logotipos, les convenció lo de las SS.

Con lo difícil que es emprender en España, y toda la picaresca de la que estamos rodeados, sólo por eso, ya merecerían un artículo. Imaginaros lo difícil que debió ser llevar a cabo el proyecto de Smith & Smoorcer: el concepto del reloj, el diseño, la búsqueda de proveedores, la web, el marketing, los controles de calidad, … Pero con tesón, al final lo lograron.

El catálogo actual de la marca, solamente tiene un modelo, el Fisherman. Un reloj clásico y con estilo vintage, pero producido con materiales y tecnología actuales. Sólo hace falta ver su tienda online para darnos cuenta de la ilusión que sus impulsores le ponen al producto.

Al recibir el paquete, tenemos la primera sorpresa. El packaging de este Fisherman Snowy Metal Steal, como en todos los relojes de la marca es sencillamente espectacular. Demostrándonos que estamos ante un reloj que apuesta por valores totalmente diferentes, y que causa una impresión francamente superior a la de otros relojes que tengo, incluso de precio mucho más caro. Una caja de madera natural envejecida, con tapa corredera. Está fabricada en el País Vasco, y en su interior, protegido por paja también natural, alberga una bolsita que contiene el reloj. El manual del usuario (99 Kb. en formato PDF) es escueto, pero ofrece un agradecimiento por la compra, y da las especificaciones básicas.



La caja es de acero inoxidable tipo quirúrgico 316L, para ser lo más antialérgico y duradero posible. Cuenta con 39mm de diámetro sin contar la corona, de manera que nos encontramos ante un reloj que por sus dimensiones, es más bien de vestir, y que aunque principalmente destinado al público masculino, es también apto para damas (unisex). Sin embargo, lo que más nos llama la atención es lo plano que es, solamente 10mm de alto pese a que ofrece un grado de resistencia al agua de WR (3 ATM) que es mayor a la que suelen acreditar este tipo de relojes.



Como miembro de la colección metal de Smith & Smoorcer, la correa o brazalete es también metálico, un armis de malla de acero tipo milanesa y 20mm de ancho. Conjunta perfectamente con el resto de tonos plateados y blancos del reloj y no incrementa el peso demasiado. El cierre lleva el identificativo S&S (Smith & Smoorcer). Según la marca, este es de 33g, por la impresión que me da, sin tener en cuenta el peso de la correa.

La esfera es muy bonita en color blanco, siguiendo el esquema de minimalismo vintage del resto. Su particularidad es que cuenta solamente con dos manecillas, la horaria y la minutera. Es decir, estamos ante un reloj Slow o de movimiento lento, que nos hace disfrutar del tiempo y la tranquilidad mental sin contar con una aguja segundera que se vaya moviendo y nos desconcentre. Es una apuesta interesante de sus creadores, reducir funcionalidad, para obtener carácter.

Los marcadores o índices son originales, siendo dobles a las 12, 3, 6, y 9. La corona es pequeña y va sin firmar, normalmente me gusta que lleven algún indicativo de la marca, pero en este reloj, creo que refuerza su concepto de simplicidad.

Las manecillas son de tipo Dauphine, algo cortas como suele ser habitual en este tipo de relojes, y de color plateado. Sin embargo, debido a su doble ángulo, reflejan de manera diferente la luz, percibiéndose en ocasiones como de color oscuro, por lo que son bastante legibles. No llevan lumen aplicado (tampoco en los índices), nuevamente, una apuesta en pro de la sencillez.



La trasera es de acero con 4 tornillos y va grabada con el logotipo de la marca y las características básicas del reloj. Algo que además de bonito, resulta muy útil, y evita llenar la esfera de inscripciones.



El cristal es abombado, y ofrece una interesante solución. Se trata de un cristal mineral, pero que va recubierto de zafiro con una capa antireflejante. De esta forma, en S&S han logrado combinar lo mejor de ambos mundos, la dureza del zafiro, con la resistencia del cristal, sin necesidad de incrementar el precio.

En su corazón está un movimiento suizo Ronda Powertech 762E con 1 rubí, 2 manecillas, con una buena precisión declarada de -10/+20 segundos/mes. La pila de botón ofrece una autonomía de entre 2 y 4 años.

Precisamente su maquinaria o módulo Ronda, es lo que le permite llevar la inscripción Swiss Tech en la esfera. Puesto que obviamente, estando ensamblados en España, no podrían llevar el Swiss Made.



Se lleva muy cómodo en la muñeca, siendo comedido en dimensiones, ligero y tan plano, desde el primer momento se nos adapta. Queda además muy controlado en la muñeca, lo que reduce la posibilidad de golpes accidentales.



Los precios oscilan entre los 135€ y los 155€, dependiendo fundamentalmente de la correa escogida. El Snowy Metal Steal es un término medio a 145€. Aunque es algo más accesible que la relojería suiza, considerando que es un reloj de cuarzo sencillo y minimalista, no es un precio económico. Podemos estar tranquilos, porque sus creadores, nos ofrecen los 2 años de garantía que exige la ley.



Si te gusta su estética, valoras la calidad en los materiales y acabados, y quieres apostar por una marca poco conocida que te diferencie, sabiendo además que gran parte de su manufactura se ha llevado a cabo en nuestra tierra, sin lugar a dudas, es una opción perfecta.