Llevaba mucho tiempo encaprichado de un zapato castellano, quizás la combinación perfecta entre calzado clásico, y el Made in Spain.

Lorenzo Márquez y Gloria Castellano y Castellanos, comenzaron en Madrid, en 1920, la fabricación artesanal de este tipo de calzado, copiando la idea de los mocasines beefroll, denominados de este modo, por el adorno cosido a los lados del empeine, que parecían dos rollos de carne. Su calidad era tal, que pronto fueron conocimos como los Castellanos, y que aún se venden.

Zapatos estilo castellano, hay muchos, con las mencionadas borlas (beefroll) o con flecos, que nunca me gustaron, con una especie de antifaz en la pala (penny loafers), etcétera. Un zapato, que pese a su confección clásica, se concibió para el uso diario, más que para vestir elegante.

Entonces, descubrí en Hipercor, los Stil Mose Florantic de Suela, a 49€. Un zapato fabricado en España, hecho a mano, con todos los atributos reconocibles de un castellano, pero más de 3 veces más barato. Es decir, un homenaje del Castellano Modelo 800 que ronda los 150€.

El Stil Mose Modelo 4051, al que también llaman Florantic, respeta los colores tradicionales de zapatos estilo castellano. El negro, el cuero y el burdeos. Todos ellos pueden combinarse con una p´ractica suela de goma, que reduce su precio aún más, hasta los 45€, y con la apetecible suela de cuero.

STILMOSE S.L., es un pequeño fabricante de calzado español situado en La Vall D’uixo (Castellón de la Plana), del que no conocía nada en absoluto, pero que tras ver la buena impresión que me causó el Florantic, con sus leyendas de Hecho a mano, Suela de cuero, y el Made in Spain, al lado de una muy asequible etiqueta de precio de venta, me gustan.

Siempre empiezo estos análisis, revisando la caja del producto. Esta es una excepción, porque como sabéis, las grandes superficies tienen una costumbre muy mala, que es vender el calzado directamente desde la estantería. Así que te lo llevas sin caja, y sin todo lo que hubiera en su interior, como el papel protector, o las bolas del mismo material para protegerlos cuando los guardamos. En un calzado que no vamos a usar frecuentemente, o que vamos a guardar de una temporada a otra, la caja original se convierte en algo casi imprescindible.

La suela de cuero, es un experiencia en el calzar muy agradable, con una insuperable transpiración, y muy ligera. Del mismo modo, es más delicada, especialmente si la enfrentamos con pavimentos húmedos o mojados con cierta regularidad. La duración es menor, es decir, se desgasta, así que cuando ello ocurra, deberemos ponerle unas tapetas en cualquier zapatero, y el agarre tampoco es tan bueno, aunque si más que suficiente para entornos urbanos.

Por construcción los Florantic de suela, son un zapato duro y robusto, así que no esperes algo como la suavidad de los Agaré Mercado. Vas a tenerlos que calzar durante algunos días, hasta que vayan tomando la forma de tu pie. Una vez lo hagas, descubrirás que resultan comodísimos.

Me gusta llevarlos al más puro estilo castellano, como zapato de todo uso, incluso con pantalones vaqueros cortos, que es algo, a lo que parece que no estamos acostumbrados.

Fieles a su origen, destacaría su polivalencia. Aptos tanto para invierno como para verano, con la única precaución de los terrenos mojados con la suela de cuero. Válidos si vamos un poco arreglados, como si vestimos de sport, o de manera informal, y de un color negro que combina con todo.

Desconozco el PVP que tendrán en una tienda convencional, pero al precio que os decía al principio, y contando además con un piso de suela, el precio me resulta imbatible, mejor incluso que los Clayan 62, que ya destacaban en este aspecto.