Hablando del Sistem51 de Swatch, os comentaba mi deseo de ver un Swatch Irony equipado con el novedoso calibre Sistem51. Además en la gama Irony Sistem51, el ETA C10.111, ha recibido leves actualizaciones, algunas de ellas estéticas, y otras funcionales.

Mi favorito era el Sistem Check (YIS412G), que a 195€ nos ofrece un armis de acero inoxidable, además de la mencionada caja de acero y el cristal mineral de la gama Irony. Mi segunda opción era el Sistem Soul YIS402 a 175€, con correa de cuero genuino y un aire de reloj piloto que sabéis que siempre me ha gustado.



Pese a ello, me he tenido que conformar con el Sistem Earth (YIS400), exactamente igual que el Sistem Soul, pero con un diseño de esfera diferente, que Swatch y MRA Agencia de Comunicación me ha cedido muy gentilmente.

El reloj se entrega en una caja de metacrilato translucido. Nada más verlo, nos damos cuenta que estamos adquiriendo diseño y originalidad. Dentro del blíster, nos encontramos con la documentación del reloj. Vuelve a hacer alarde de creatividad, y tiene la forma de la caja, incluyendo un agujero central. Al revisarla, nos damos cuenta que cuenta solamente con la garantía traducida a más de 20 idiomas, y publicidad del Club Swatch. Nada de especificaciones técnicas, cuidados del reloj, ni instrucciones de uso. Éstas se encuentran online, y son lo siguiente a pobres.



La esfera hace unas preciosas aguas al incidirle la luz, es muy bonita, y llama la atención, pero también es algo confusa cuando deseamos una lectura rápida. Trae un lumen aceptable aplicado en las manecillas, pero no en los marcadores horarios, aunque a simple vista, nos lo pudiera parecer. Nos damos cuenta también del fechador situado a las 3, afortunadamente de tamaño normal, que se lee sin grandes dificultades, reemplazado al diminuto datario que traían las generaciones anteriores del Sistem51. Fijándonos en las inscripciones de color negro, se nos adelantan los puntos fuertes que vamos a encontrar en este Sistem Earth, pues destaca claramente su punto fuerte, la marca (Swatch), su procedencia suiza (Swiss), y su mecanismo (Automatic). En lo que a mi respecta, se han olvidado mencionar Sistem51, pues no hablamos solamente de un reloj mecánico de carga automática, sino que además, nos brinda el nivel prestacional de Sistem51. En ese sentido, asumo que el Swiss, en vez de Swiss Made, simplemente pretende evitar polémicas.



La correa es de cuero genuino, y 20mm de ancho. Tiene una calidad muy superior a la esperada, es suave, y se adapta perfectamente. Tanto la hebilla, como la propia correa, están firmadas por Swatch®. El problema, es que no es una correa genérica, si os dais cuenta, incluye dos perforaciones centrales, de manera que estamos sentenciados a reemplazarla por una correa oficial, una vez ésta se dañe, sin posibilidades de escoger ninguna otra. A juzgar por el uso que tiene, y su estado actual, probablemente resulte también duradera, excediendo los 6-12 meses de uso diario que estiman la mayoría de fabricantes.



El reloj tiene un diámetro de 42mm sin contar la corona. Ésta es a presión, y bastante sencilla, sin firma alguna, pero es suficiente para su cometido. La trasera es el aspecto que más me gusta de esta pieza. Muestra el movimiento Swatch Sistem 51, combinado con una decoración muy fresca y nunca antes vista.



La caja es de acero brillante, como debe serlo en un Irony, contando con una altura de 13,8mm. Esa altura, le da un carácter más robusto, pero es solamente estético, ya que podría haber sido bastante más fino. La resistencia al agua, es la habitual en Swatch, Water Resistant, o sea 3 ATM. En el caso del Earth, es una cifra correcta. Con una correa de cuero, ni siquiera deberíamos ducharnos con él.

Su concepción a la vista, me recuerda mucho a la del Hamilton Khaki Field, con el que comparte medidas. Obviamente, intercambiando tradición, por modernidad.



En la muñeca, su peso de 82g, no molesta, pero es lo justo para sentir que lo llevamos, como a mi me gusta. El rotor unidireccional, suena. No es nada del otro mundo, pero comparable a un Miyota 8200, en especial, cuando el giro es en el sentido contrario a la carga. En mi caso es algo que ni me gusta, ni me disgusta. Simplemente se comporta así. Como es característico de su calibre ETA C10111, ofrece la posibilidad de remonte manual, curiosamente, se realiza en sentido contrario al habitual.



Desaparece casi totalmente la sensación de llevar un Swatch de plástico, aparenta mejor prestancia y calidad que las primeras generaciones.

La peor parte es su cristal plástico, o de plexyglass, pues parece que el complemento ideal a una caja de acero, sería al menos un cristal mineral endurecido, por no hablar de zafiro. Con el uso, tendremos que pulirlo o reemplazarlo, pues estará lleno de rallones, y desgraciadamente en este punto, es donde llegamos a Swatch y los relojes desechables. Tenemos un calibre tecnológicamente magnífico, con una vida estimada de 20 años, una caja de acero que resistirá el paso del tiempo, pero lo equipamos con cristales de resina (la trasera también lo es), que no durarán ni 5 años en condiciones normales.



En cuanto a sensaciones, son totalmente diferentes a las del Swatch Sistem Blue (SUTS401), que también tuve ocasión de probar. Mientras que el Sistem Blue, parecía un reloj de plástico barato, y se sentía de ese mismo modo, el Sistem Earth, se nota como un reloj tradicional. No tenemos que lidiar con el plástico de la corona, la caja, o lo peor de todo, la correa. Y sin duda, la diferencia de precio de 35€, vale la pena. Son 140€ para los Swatch Sistem, contra 175€ para los Swatch Irony Sistem, que están plenamente justificados, y representan un notable avance en la dirección correcta.

El sonido del tic-tac suena conciso y agradable, con una intensidad suficiente para percibirlo y disfrutarlo si lo acercamos al oído, pero que no se nota en la muñeca.

Como calidad constructiva, francamente no veo que supere a relojes de precios similares como los Seiko 5 Sports y Orient Sporty. Quien compre un Irony Sistem 51, lo hará por otros motivos.

Hablamos de diseño, diferenciación y posicionamiento de marca, algo que Swatch hace muy bien. Un reloj que llama la atención, y que es reconocible. De un reloj suizo, que signifique lo que signifique el Swiss Made, a día de hoy sigue siendo muy valorado, y que sólo Swatch (y Flik Flak) nos pueden ofrecer a estos precios. Valores intangibles, que sólo se justifican con el corazón, y no con la razón.

Pero ahora vayamos a los hechos, a sus prestaciones. Leísteis en el artículo anterior del ETA C10111, la revolución que supone este movimiento mecánico. Me estoy refiriendo a que ofrece una reserva de marcha de hasta 90 horas. Para ponerlo en contexto, tendríamos que recurrir a un Glashütte Original Senator Excellence con 100 horas de reserva de marcha y 8.000€; para tener algo similar, o los Oris 110 con 240 horas de reserva de marcha, por 6.000€. Por el precio de un Sistem 51, no superaremos las 45 horas de reserva de marcha en otras marcas.

A ello debemos sumar que garantiza una desviación media de +/- 7 segundos/día, que si bien no está escrita en ninguna documentación del reloj, conociendo la profesionalidad del SAT de Swatch Group, no debería haber problemas en que la garantía lo cubriera de no cumplirse. Lo mismo que un ETA 2824-2 o un Sellita SW-200 en grado elaborado, y que vemos en relojes, a partir de 800€, pero con una autonomía que no supera las 40 horas. Esto es, si buscamos una buena precisión, y una larga autonomía, los Sistem51 no tienen rival. No debemos olvidar tampoco, que no requiere mantenimiento. Algo que a algunos les molesta, pero que para mi, significa que podremos disfrutar del reloj durante dos décadas, sin tenernos que preocuparnos de él, ni tener que hacer desembolso alguno en revisiones.



El cronocomparador, me ha dado un desfase de +5 segundos/día con la esfera hacia arriba. Para tener datos más reales, he usado normalmente el reloj durante 10 días, durmiendo siempre en esa posición. Transcurridos los diez días, se había adelantado 38 segundos, esto es una precisión de +3,8 segundos por día, que es un valor excelente, superando con creces las especificaciones del fabricante. La reserva de marcha real que he contabilizado, ha sido de 97 horas. Nuevamente, una marca excelente.

Desgraciadamente, y como hemos visto, el reloj no está a la altura de las prestaciones del movimiento. Salvo que valores su exactitud, reserva de marcha, el Swiss Made, o te encanten los diseños, a día de hoy es mucho más razonable la compra de un reloj más convencional.

Mi unidad estaba algo castigada, fruto de un uso no demasiado cuidadoso, lo que me ha ido muy bien para hacerme una idea de cómo envejecería en un uso diario y normal. El movimiento continuaba funcionando a la perfección, lo que viene a anular las reticencias de muchos al conocer que algunos elementos de la maquinaria son sintéticos (plásticos). Ha sido agitarlo un par de veces, y el reloj se ha puesto en funcionamiento después del tiempo que llevase parado. Externamente se notaban raspaduras en el cristal y la corona había perdido algo de brillo. No tanto como para llegar a preocuparnos, pero si que vienen a corroborar que no va a ser un reloj que vayamos a disfrutar en perfectas condiciones durante muchos años. Dentro de lo esperable, estaba el desgaste de la correa, y algún golpe accidental en la caja, que había difuminado el brillo. Como digo, estos dos aspectos, totalmente normales a tenor de las circunstancias.



Esperemos que las nuevas generaciones de Irony, mejoren el cristal de resina, y la compatibilidad de correas. O tal vez el Swatch Group decida incorporar esta tecnología en modelos de entrada de Tissot, Hamilton o Certina, y entonces podamos tener guardatiempos que estén a la altura de su maquinaria.

Actualizado a miércoles 18 de octubre de 2017. 8:49:
Como pronostiqué, el Sistem51 ya está disponible en otras marcas del Grupo Swatch. En concreto en Tissot, el modelo Everytime Swissmatic, lleva una variante de este movimiento. No queda claro que cambios se han hecho, pero sí que ahora declara 70 horas de reserva de marcha en vez de 90.