Los límites de velocidad son cada vez más restrictivos, al mismo tiempo que la cantidad de vehículos que circulan por nuestras vías, es cada vez mayor.

El resultado de esto, es que cada vez se circula más despacio, en especial en horas punta, donde incluso no se circula, y se permanece parado largo rato.

Si las autoridades competentes tienen la potestad de multarnos cuando excedemos el límite máximo establecido, ¿tenemos nosotros derecho a que nos indemnicen cuando no podemos alcanzar el límite mínimo establecido por el código de circulación?

Me explico, los límites de velocidad genéricos, establecen una velocidad máxima para cada tipo de vía, al mismo tiempo que fijan una velocidad mínima, por debajo de la cual, no se permite circular en condiciones normales.

Ese límite mínimo, es la mitad del máximo: 60 Km/h en autopista y autovía, 45 o 50 Km/h en carreteras, …

Por tanto, si yo cada vez que circulo en horas punta, que por cierto el intervalo de hora punta es cada vez más amplio, englobando ya de 7:45 a 9:30; y de 18:15 a 20:30, no consigo velocidades medias que superen los 30 Km/h, mayoritariamente en la Ronda de Dalt, donde el límite máximo es de 80 Km/h y por tanto el mínimo de 40 Km/h, ¿tengo derecho a que me compensen económicamente por los 10 Km/h que me faltan para el mínimo?

¿Pueden cambiarme esos 10 Km/h de menos durante cada día, por que el fin de semana se me permita circular a 150 Km/h en la autopista?

Si el responsable del exceso de velocidad es el conductor, el del defecto de velocidad, ¿quién es?

Dado que en condiciones de caravana, se exhime la directriz de velocidad mínima, ¿no podría eliminarse la máxima en casos de tráfico poco denso?