Relojes parados

A los amantes de los relojes, nos encanta la horología, es obvio. Aquellos relojes olvidados y que nadie ve. En el equipo de música, en el teléfono inalámbrico, en el microondas… Todos ellos son candidatos a ser disfrutados por un horólogo. Caso aparte son los guardatiempos en entornos públicos, los digitales de muchas farmacias, los analógicos en las sucursales bancarias, los relojes de las iglesias y plazas, …

Sin embargo no hay nada que nos moleste más que un reloj parado, un mero elemento decorativo que por decisiones humanas ha sido incapacitado de realizar tu cometido, dar la hora. Falta de mantenimiento, dejadez, … Todo ello acaba dejándonos con armazones vacíos en nuestras calles.

Un artículo algo filosófico, pero que como hice con el Parque de la Pegaso, esta vez lo protagoniza la cercana Plaza del Comercio, antes conocida como Plaza del Reloj; una denominación, dicho sea de paso, que me gustaba más.

La Plaza del Reloj (Plaça del Rellotge) naturalmente toma su nombre del reloj que se instaló en el año 1929, ocupando parte del balcón superior. En 2005 se remodeló la fachada, obligando a desmantelarlo. A petición popular, meses después se sustituía su carcasa por otra construida en madera de pino macizo por dentro y de iroko barnizado por fuera. El reloj de 1,5 metros de altura, 2,125 de ancho y 0,45 de fondo no ha conservado las columnas ni el tendal antiguo.

Mis recuerdos de él se remontan hasta 1985, poco después de que llegara a la ciudad. Siempre me maravilló aquella presencia permanente y dando la hora continuamente. Probablemente como parte de mi historia, yo debía acudir a la Plaza del Comercio (Plaça del Comerç) ataviado con mi Casio F-87W.

Podría haberme acercado con mi nuevo F-87W 34 años después en 2019, una idea que me atraía bastante. Así que al final decidí actualizarme, y hacer acto de presencia con mi errático A-158W.



Un reloj que hasta donde yo sé siempre estuvo funcionando, siempre marcando la hora correcta, tanto antaño:



Como lo hace ahora:



Ojalá que todos los relojes públicos sigan dando la hora muchos años más, como el de la Plaza del Reloj, que aunque reconstruído, cumple 90 años en su ubicación más o menos original.





Te dejo el enlace a Google Street View por si quieres darte una vuelta por la zona.

16 comentarios en “Relojes parados”

  1. Muy buenas.
    Me gusta el artículo Guti
    Que recuerdos me trae el observar relojes en las plazas de los pueblos.
    Y que sensación de tiempos pasados,el año 1985 y tu f-87w.
    La sensación de que nos quedaba toda la vida por delante.
    De amistad y juegos,de amoríos y enamoramientos,de familia,cuando he leído el post observando el reloj.
    Yo que no soy amante,ni simpatizo con lo de mirar la hora en el móvil y demás objetos de hoy.estoy contigo,Guti,en que no desaparezcan esos relojes antiguos y de plazas,como parte de nuestra historia,a nivel individual y personal de cada uno,y de un recuerdo de lo vivido.
    Un saludo.

  2. Estacion Telegrafica

    Un buen post, y un tema muy interesante que podría dar para hablar mucho sobre estos temas «relojeros» tan curiosos.

    Lo cierto es que yo de los relojes expuestos en sitios públicos ya no me fío, la mayoría son meros adornos, recuerdos de otros tiempos, de unos años en que había una persona cuidándolos, engrasándolos, poniéndolos en hora y preocupándose por ellos. Hoy las estaciones no tienen ni siquiera personal para expender billetes, como para tener gente haciendo eso. Claro que los han sustituido en la mayoría de ocasiones por luminosos paneles informativos con hora incluida (no tengo nada en contra de esto, están muy bien y son mucho más eficientes, claro), y el reloj analógico está por allí por eso… Porque siempre estuvo ahí.

    Sin embargo, siempre que hablo de estas cosas viene a mi memoria el reloj que tengo cuando voy al médico, en medio de un largo pasilo, que informa de la hora. Es un analógico que no tiene su símil en un electrónico moderno, es decir: el único reloj que existe allí para dar la hora, es ese. Pero nadie mira para él, simplemente está por estar. Y por supuesto, ni funciona. Es solamente un mudo testigo de otros tiempos en donde se hacían las cosas de manera distinta y, en lo que respecta a la seguridad social, por supuesto tiempos mucho mejores también.

  3. Yo me suelo fijar en los relojes de las cruces luminosas de las farmacias. xD
    Y más de una vez miro si van puntuales al menos la minuto con el reloj que yo lleve.

    En una de las plazoletas de mi barrio, que suelen tener en el centro una especie de cajetilla donde suelen tener los servicios del espacio intercomunitario, para los jardines… conservan un reloj que pusieron hace la leche de años. En la cúspide del tejadillo, ahí está emplazado. Con su correspondiente tejadillo, y encima su veleta metálica con gallo y todo. Y no como mero adorno, funcionando. Será de cuarzo, fijo, eso sí.

    Por lo demás, de los relojes antiguos o con mismo emplazamiento en sitios públicos que yo recuerde y que siguen estando, todos están operativos. El otro día pasé justo por el de una relojería antigua que se conserva. A ver si me acuerdo otro día que pase por allí de esta entrada, y le tiro una foto. Lo que pasa es que está en el Centro histórico, y una cosa es que pase como el otro día por otras cosas, y otra es que vaya por gusto de callejear y poco más… porque cada vez que voy por el Centro histórico, alguno de los parques cercanos, me pongo malo. Y eso que yo, para estar en la treintena tampoco los llegué a conocer de niño en sus mejores épocas tampoco, pero comparando…

  4. Ese reloj del médico es justo lo que he intentado transmitir con pesar Estacion Telegrafica. Ha perdido toda su función, los relojes se concibieron como instrumentos, no como adornos. De manera que por más que nos gusten sino funcionan, es como si los estuvieran privando de algo, a ellos y a nosotros.

    Hablas de paneles LED que dan la hora, pero el siguiente paso son las pantallas de televisión que emiten información multimedia. Si una pantalla así, que funciona 24/7, no dura más de 4-5 años, ¿qué va a pasar luego? Seguramente estará ahí, apagada mostrando un fondo negro. Los relojes tenían un ciclo de vida más largo, era otra ventaja.

  5. Ojalá tengas la oportunida de compartir esa foto de la relojería con todos nosotros Alejandro. Yo lo que admiro es lo que debieron aguantar todos esos relojes, a la intemperie durante años: agua, frío, sol, calor, nieve… Y ahí siguen, funcionando. Seguramente muchos ahora tengan máquinas de cuarzo en vez de mecánicas, de hecho el que yo muestro también, pero aunque a los puristas no nos gusten tanto como los mecánicos, despues de todo siguen siendo relojes funcionales. Y oye, que está muy bien que estén en la calle… Sobre todo en invierno, que no apetece mucho descubrir la manga para ver la hora.

  6. Tiene su lógica que esos relojes vayan desapareciendo o queden abandonados. Hoy en día todos podemos permitirnos un reloj, de mayor o menor calidad, que en el peor de los casos tiene precisión de sobra para las necesidades de la inmensa mayoría de la gente.

    Esto no fue siempre así. Hasta la introducción de la tecnología de cuarzo en los relojes de muñeca y el abaratimiento de éstos, no todo el mundo podía permitirse un reloj preciso. No sólo eso, los relojes antes disponibles, de tecnoloǵia mecánica, precisaban ser sincronizados con cierta frecuencia, ya que era habitual que cada semana adelantasen o perdiesen algunos minutos.

    Entonces sí, esos relojes puestos al público en lugares como calles, centros de trabajo o administraciones públicas tenían un sentido: saber la hora o comparar la hora del reloj de muñeca con una referencia oficial u oficiosa.

    Hoy un Casio F-91W – posiblemente el reloj más vendido del mundo – da a sus usuarios, por un precio entre 10 y 15 EUR, un reloj de tecnología de cuarzo que, entre otros, muestra fecha, hora con una precisión de ±30 segundos por mes y tiene cronógrafo.

    Así, esos relojes ‘públicos’ o los pitidos a las horas en punto emitidos por las emisoras de radio ya no tienen el sentido de antaño.

    No sólo eso, con la popularización de la tecnología Network Time Protocol (NTP) gracias a los smartphones y aplicaciones como ClockSync, las estaciones de radio de onda larga – como DCF77 o WWV – que emiten la señal horaria utilizada correspondiente a la hora oficial ya no son tan necesarias como antes.

    Es más, hasta el mismo reloj de muñeca está en peligro: para muchos jóvenes el teléfono móvil que llevan en el bolsillo substituye a éste.

    Es una pena el abandono de tantos relojes ‘públicos’. Mi punto de vista acerca de este particular es radical: o se quitan o se mantienen en condiciones. Cuando veo uno de esos relojes ‘publicos’ parados, en malas condiciones o simplemente fuera de hora más allá de lo razonable siento un ligero disgusto.

    Supongo que para la mayor parte de la gente un reloj no es otra cosa que una herramienta que cuando deja de ser útil se abandona. De ahí que piense que tiene su lógica que dichos relojes desaparezcan o queden abandonados en el olvido. Los amantes de los relojes somos cuatro gatos.

  7. Somos cuatro gatos un relojista, pero cuatro gatos que no tememos quedarnos sin batería para saber la hora. Que en invierno no tenemos que quitarnos los guantes para ver el reloj… Y bueno, creo que todo vuelve, así que lo del reloj volverá, sea con smarwatch, con mecánicos, o con Casio F-91W.

  8. Ahí le has dado Guti.

    Muchas cabecitas que ven el reloj algo prescindible. Que con Internet o la hora NTP (a través de Internet igualmente) o la satelital tipo GPS, para qué hasta la radiocontrolada. O las señales horarias de la radio que comenta Un Relojista (por cierto, en alguna ocasión he visto que van más al segundo que la NTP… los servidores y el procesamiento se demoran incluso algún segundo más que «el viaje» de la señal radiocontrolada de onda larga de los atómicos).

    Pero luego, lo que dices, cada vez más gente que como tenga apagón en su móvil o de internet… ¡se bloquean! Se les acaba el mundo y hasta el mínimo sentido de orientación y autonomía. Anda que como para que hubiera unos días problemas por alguna tormenta solar… la gente se vería hasta sin reloj. Pero es que si algún medio de información sería de los más rápidos y fácil en levantarse, serían precisamente los de radio… con sus señales horarias entre la funcionalidad informativa más rápida y eficaz en ese momento.
    Solo entonces es cuando caerían en la cuenta y valorarían cuantos anacronismos no lo son tanto. Que Internet, como dice tanto la moda de estos años, no es más que una nube volátil. Demasiado volátil.

    Resumen: la gente cada vez sabe menos donde está de pie o donde le puede tocar pisar algún día que otro. Pero hablar según modas y mercadotecnia, eso a la orden del día.

  9. No hay que retroceder mucho Alejandro recuerdo hace un año o así, por un problema en los servidores de DNS, cayó casi todo Facebook, Instagram y Whatsapp, la gente andaba desesperada, y no duró más de un día. Sólo espero que las erupciones solares no afecten a mi reloj mecánico, jeje.

  10. Un artículo que ni a posta.

    Llevo casi un mes en mi nuevo trabajo, en un taller solitario al fondo de un pasillo, en los sótanos de un hospital. Es un desbarajuste, el poco tiempo que tengo entre aviso y aviso, lo estoy intentando ordenar, y está todo tan sucio, que de tanto lavarme las manos, se me estropeó la correa de mi reloj.

    Encargué una en Diloy, que le esta costando una semana llegar, y mi otro reloj automático esta en reparación en la fábrica, a 4.852 kilometros. Y ahí arriba, encima de la puerta tengo un feo reloj, parado, que cada vez que lo veía me entraba desasosiego, ya antes del percance de la correa, y estos días lo estaba llevando fatal; pues consultar la hora en el móvil es realmente incomodo, al llevarlo tan protegido en la ropa de trabajo y con la funda.

    Hoy por fin he cogido la escalera y le eche un vistazo. Es un reloj Irlandés, de cuarzo, marca MR, y no funcionaba porque se le había movido la pila, y nadie se había molestado en ver que pasaba.Es extraño, pues no hay ninguno igual en todo el hospital.

    Ahora lo miro con desconfianza, pero creo que mañana va a ser un día más cómodo.Esos relojes abandonados, no los valoras hasta que de repente, se hacen imprescindibles. Ahora lo aprecio como el único vínculo con el exterior, con la superficie, es el que me indica cuando debo de abandonar ese agujero, y respirar aire libre.

  11. Gran testimonio Sergio. Aquí otro que tiene uno de sus relojes automáticos lejos, aunque a apenas 1.000 Km solamente. Creo que además se demuestra el poco interés que tiene la gente por los relojes. A saber cuanto llevaría ese reloj parado ahí, quizás años, puede que no lo viera demasiada gente, pero si unos cuantos. ¿Quizás 10? A nadie le sorprendió, nadie hizo nada. No era una reparación costosa, como dices ni siquiera tuviste que cambiarle la pila, sorprendentemente es un luchador, y aguanta con la que tenía. Sólo que se movió, y hacía mal contacto. Ya sólo por eso, por la historia que cuenta ese MR, vale la pena que siga funcionando.

    Además te va a ser de mucha utilidad. Es verdad, ese reloj sabes donde está, basta con alzar la vista y sabes la hora. Sin dañar tu correa, sin buscar el móvil. Si lo pensamos, los relojes de pared llevan siglos funcionando, y aún se usan en cocinas y similares. Si ha demostrado su eficacia durante tanto tiempo, ¿qué obsesión tienen algunos por cargárselos?

    Así que de mi parte, gracias por explicárnoslo, y gracias por cuidar de ese reloj.

  12. Últimamente estoy un poco desconectado de las redes sociales, blogs y no había visto tus ultimas entradas Guti.

    Sobre los relojes parados soy técnico informático trabajo en un departamento de IT de una industria a pesar de que tenemos múltiples PCs, servidores y sistemas dando la hora continuamente también tenemos un reloj analógico de cuarzo barato (de una conocida marca sueca) dando la hora puntualmente, al que de vez en cuando hay que cambiarle la pila. En la cocina de casa de mis padres siempre ha habido una reloj analógico de cuarzo y cuando hace poco he comprado mi piso de las primeras cosas que he puesto en la cocina es un reloj analógico.

    En las estaciones de Metro de Bilbao sino recuerdo mal siempre ha habido unos relojes analógicos donde están los paneles de cuando llega el metro. Para muestra una imagen que he encontrado en Internet:
    https://turismovasco.com/bizkaia/que-ver-bizkaia/gorliz/attachment/estacion-metro-bilbao/
    Como es un Metro que esta en expansión (construcción de nuevas lineas y estaciones) en las estaciones de nuevo cuño creo que ya no ponen estos relojes analógicos.

  13. Yo hice lo mismo que tu dracxabi. De las primeras cosas que hubo en mi piso fue un reloj digital de pared de generoso tamaño, y uno de cocina analógico. Claro que ambos son (aún duran), radiocontrolados y con termómetro e higrómetro. Una frikada más.

    Lo del metro me gusta, aquí en Barcelona hace años las estaciones de metro tenía, pero los fueron quitando en favor de los paneles LED que entre mensaje y mensaje dan la hora, allí han mantenido ese analógico, que además es moderno.

    Creo que a veces lo de la modernidad y el progreso es un impedimento. ¿Necesitas mirar siempre la hora en el móvil? ¿No es mejor un reloj? ¿Para ir a 1 Km de distancia necesitas coger el coche? ¿No es mejor darte un paseo? Pues eso, que no todo lo antiguo es peor.

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