Zapatos hechos a medida y Made in Spain de Hockerty

Hace como un año y medio hablaba de una novedosa iniciativa que me pareció muy interesante. Las camisas hechas a medida de Hockerty. Si os acordáis combinaba la tecnología de una plataforma web para permitirnos configurar la prenda que quisiéramos a nuestro gusto. Incluyendo tejidos, colores, y dimensiones. El encargo se enviaba a un sastre en Asia que la confeccionaba y una vez terminada te la enviaba. El precio era competitivo, el servicio fue rápido y el resultado muy satisfactorio. Tanto fue así que en breve me haré con mi segunda camisa.

Sólo había algo que no me acababa de gustar, y era que la confección no se llevara a cabo en España. Entre tanto desde Hockerty debieron darse cuenta también, me consta que me leen, y me sorprendieron con su nueva idea. Los zapatos hechos a medida, pero esta vez sí, fabricados en España.

Dentro de mi afición al calzado clásico y tras el buen resultado con Hockerty estaba impaciente por hacerme con uno de estos zapatos. Tras echar un par de vistazos a la web, en seguida me di cuenta de lo que quería. Aunque iré repasando las posibilidades de su configurador, mi inspiración fueron unos zapatos en color azul, algo más clásico que los Riverty 306P y por supuesto los Baerchi 5083, pero sin resultar demasiado conservadores, de ahí lo de escoger el azul como color.

Empezaremos viendo como es el configurador en su web, y después veremos el resultado. Las opciones y las elecciones pueden irse efectuando en cualquier orden, incluso podemos cambiarlas una vez escogidas, pero para que resulte más lógico y entendible, lo haremos en orden secuencial.



Lo primero es escoger el estilo o tipo de zapato que queremos, a elegir entre Oxford, Derby o Doble Hebilla.



Luego dentro de materiales, empezamos por el piso. Puede ser el habitual de goma, pero también cuero antideslizante o cuero. Este último, la suela, fue mi elección.



Después podemos escoger el tipo de cuero, y por tanto las tonalidades disponibles. Yo me quedé con el Becerro Aldo.



Entre los tipos de puntera disponibles opté por la pala recta.



Y claro, los cordones tendrían que ser azules también para no desentonar.



El florón en la pala estaba disponible sin coste extra, así que lo incorporé a mi configuración.





Sólo faltaba la talla. Como zapato hecho a medida os recomiendo que os aprovechéis de su calculador de tallas. Nos podemos medir facilmente el tamaño de nuestro pie sobre una hoja de papel y entonces obtener el número exacto que vamos a calzar.



Ya tenemos el resultado final.


Sólo nos queda terminar el pedido, que se hará efectivo sin gastos de envío adicionales. Antes de continuar, recordaros que podéis obtener 20€ de descuento al hacer vuestro pedido. No es necesario ningún código promocional, ni tampoco es una oferta temporal. Debéis registraros desde aquí y se os aplicará automáticamente en vuestra compra.



Tras pagarlo, obtenemos el código de pedido y solamente nos queda esperar. La empresa asegura un plazo de entrega de 15 días. Realicé el encargo un un 28 de septiembre, por lo que la fecha de entrega estimada era del 13 de octubre.



Llegaron el 14 de octubre, un día después de lo estimado. Considerando que el 12 de octubre era festivo me parece más que comprensible. En cuanto se recibe el paquete, los ánimos se elevan rápidamente. Es una caja de cartón transportada por UPS desde Madrid, pero que en su exterior luce un verdadero ««Made in Spain»



Dentro nos encontramos la habitual caja de zapatos. En este caso el cartón es robusto y de buena calidad, algo que se refuerza con las letras en color dorado de la marca.



En su interior nos encontramos el par de zapatos junto a una bola de material textil para guardarlos o transportarlos. Es una presentación trabajada, como uno esperaría de unos zapatos de este importe, si bien sería de agradecer un calzador, aunque fuera de material plástico.



La protección durante el envío es excelente. No solamente contamos con bolas de papel en la puntera para evitar que se deformen, sino protecciónes de cartón en las que se apoya todo el interior del calzado.



El zapato Oxford es ante todo un zapato de vestir de cuero, cuyos orígenes se encuentran en Escocia e Irlanda. Antiguamente se conocían como «balmorals», un término en honor al Castillo de Balmoral, situado en el concejo de Aberdeenshire en Escocia, que data del siglo XIV, y que aún se utiliza como residencia de veraneo de la reina Isabel II y del duque de Edimburgo.



A partir del siglo XIX empezaron a convertirse en el calzado de cuero más popular entre los estudiantes de la Universidad de Oxford, de dónde deriva su denominación actual, y que refleja que se trata de un zapato elegante, pero a su vez, cómodo.



El piso es de suela. Un robusto cuero que en este caso va teñido de color negro. La suela es mucho transpirable que la goma, haciéndolos más saludables para el pie y también más cómodos. El inconveniente es el de ser menos adherente. Por eso el tacón es de goma y va clavado, lo que los hace que funcionen incluso en terrenos húmedos. Creo que son la opción que deberías escoger, acentuando además esa sensación de taconeo.



Como en los Blucher o en los Derby, los zapatos Oxford usan cordones. En este caso, y como bien explica la empresa en su blog la pieza va cosida directamente sobre la pala, su rasgo distintivo es por tanto que el área del ojal queda oculta dentro del empeine. Como los cordones no abren tanto, su horma es más estrecha, más elegante a mi modo de ver.



Llevan también cinco vueltas de cordón en vez de cuatro, reforzando así esa delgadez. El problema es que entonces los cordones pueden resultar algo justos de longitud. Es algo que echo de menos en su configurado, la posibilidad de personalizar también el tamaño de la cordonera, y así adaptarlos a los que los queremos llevar más holgados o más apretados.

El bienhacer de Hockerty queda claro cuando vemos los acabados del florón sobre la pala o puntera. Es impecable.



Tampoco encontramos ningún fallo en los elementos que no se ven el interior está perfectamente acabado.



El cuero azul en color Aldo no desentona para nada con el de los cordones. Es una tonalidad que me encanta, borrando un poco la seriedad y porque no, del aburrimiento de unos Oxford en color marrón.



No sé que tipo de tinte han usado, pero mantiene por completo la flexibilidad de la piel, así que desde el primer momento se calzan como si fuera un guante.



Cómodos, elegantes, pero sin resultar extremadamente clásicos. La definición de lo que todos tenemos en la cabeza de un estudiante de Oxford.



Si buscas mayor elegancia, puedes probar los Brogue, mientras que si va a ser tu inicio en los zapatos de vestir a medida, quizás el más ancho Derby sea tu opción.

Totalmente recomendables, y con la experiencia de un zapato hecho a medida por artesanos españoles. Antes de terminar, me gustaría mencionar la garantía de ajuste perfecto, no es algo de lo que haya hecho uso, pero es una forma de asegurarnos que sean perfectos.

2 comentarios en “Zapatos hechos a medida y Made in Spain de Hockerty”

  1. Buenas tardes D. Javier y resto de amigos de la bitácora.

    En primer lugar felicitarte por el par de zapatos; el color azul últimamente está de actualidad, Tal vez burdeos o grana sumado con un verde oscuro suelen ser muy atractivo.

    En cuanto al patrón o forma, los oxford suele decirse que están dedicados a vestimentas más formales; normalmente a traje (los smoking y o chaqué suelen tener sus propios modelos). Aún así yo los he llevado con vaqueros ajustados muchas veces, Unos que tengo muy gastados porque me gusta el aspecto ochentero.

    La suela de cuero, siento disentir… suele ser más frío, resbaladizos y ofrecen menos resistencia a los impactos… pero en esta forma creo que es ideal.

    Te has dado cuenta que la suela está cosida a la horma? Sabes si son cosido Goodyear? Eso es de gran valor para los entendidos. Puesto que es la mejor forma de montar el zapato.

    Ya nos dirás como envejecen… son unos zapatos que están dentro de precio de unos muy buenos zapatos. Sabes quien los fabrica?

    Muchas gracias javier.

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