No hay demasiado que decir sobre el Casio MTG-M900, su construcción es muy similar a la del MTG-930, con sus muchas virtudes y algún defecto. A nivel de funciones, le añade Waveceptor Multiband 6, es decir recepción radiocontrolada de 6 bandas, en vez de sólo dos, de ahí la M de su denominación.

Así que ofrece características equiparables a los GW-6900 y GW-M5610 de los que ya os he hablado.

Estéticamente pierde las 3 esferas auxiliares, no me gusta tanto, pero reconozco que a cambio es mucho más usable, y gracias al espacio que se ahorra, los dígitos del LCD son todavía más grandes. Mejor dicho, enormes, ya que en el MTG-930 eran grandes. Con unas dimensiones de 56,8mm x 46mm x 16,6mm, y un peso de 140g, es un reloj tan contundente como cabría esperar.

Desde 2012 reemplaza al MTG-900 del que toma prestada su apariencia, con el nuevo módulo 3406, contra el 2638 de su predecesor.

Lo que es interesante de este modelo, es mi relación con él. Estos MTG, son bastante complicados de conseguir en Europa, no así en EE.UU, donde son relojes tremendamente populares, gracias a su durabilidad y precio razonable. Por ello lo adquirí en Amazon.com, aprovechando una oferta que lo daba a la mitad de su precio de tarifa. Al final sumando gastos de aduana y transporte, seguía siendo todavía más económico que el precio oficial que podría haber tenido aquí.

Lamentablemente el reloj llegó con el módulo dañado de algún modo. No se cuál podría ser el motivo, pero en según que modos, los dígitos del LCD se atenuaban tanto que costaba de leerlos. ¿Os acordáis cuando antaño notábamos que la pila estaba a punto de agotarse por esa debilidad del LCD? Pues algo parecido. No tenía nada que ver con el acumulador, que mantenía su nivel de carga en alto sin problemas. A veces el efecto era más patente y otras menos.

El problema de comprar en la versión americana de Amazon, es que si quieres retornar el producto, tu pagas el envío por DHL, que son unos 20 euros. Cosa que en el mercado local es gratuito. A eso debes sumarle las aduanas, que tampoco se te van a retornar, de modo que el resultado sería que obtendría la mitad del dinero que pagué por él. Las críticas, fueron más bien ignoradas. Tampoco hubiera sido capaz de vendérselo a alguien así, y quedarme con la conciencia intranquila.

Me resigné a quedarme con él, aunque fuera a modo de recambios para mi MTG-930. Tuvieron que pasar 6 meses hasta que reparase que el Servicio de Asistencia Técnica (SAT), oficial de Casio en España, está en mi ciudad, Barcelona: Centro Relojero MGV. No sabía si al estar comprado en USA, la garantía aplicaría, así que consulté los papeles de reloj, y voilà, venía una tarjeta de garantía internacional, aplicable a todos los países. ¡Bien por Casio!

La garantía no estaba sellada, y aunque en España es suficiente con la factura de compra, no estaba seguro de si se aceptaría. Me personé en el SAT, les expliqué el problema, y me confirmaron que la reparación entraba en garantía. Me indicaron un plazo de entrega de una semana, pero al llamarles para confirmar, me indicaron que había que cambiar el módulo, y que lo habían pedido, que tardaría del orden de un mes. Así que al cabo de 5 semanas, fui a recogerlo, estando impecable, y habiendo superado los tests de estanqueidad con un poco más de 21 ATM.

Muchas veces los entusiastas nos quejamos de lo difícil que es conseguir repuestos para relojes Casio, a la vez que admiramos su calidad, y su increíble relación calidad-precio en la mayoría de modelos. Pues a todo ello desde ahora, hay que además sumarle su servicio postventa.

Desde entonces todo perfecto con él, y puedo gozar de un reloj que es poco habitual en las muñecas, con un precio muy inferior al que cuestan otros modelos, y por supuesto con un soporte y garantía magníficos.