Si como a mi, os gustan los relojes Casio, con toda seguridad habréis llegado a tener un cierto grado de frustración al ver como tras algunos años de uso, su correa de resina se rompe, al mismo tiempo que el reloj cuenta todavía con bastantes años de vida por delante.

Lamentablemente los recambios son caros en proporción a los precios habituales de los relojes de resina, así que a veces con pena, lo habitual suele ser deshacerse del modelo, y adquirir uno nuevo. No es nada nuevo, y hasta Casio comunica oficialmente que una correa de resina tiene una duración estimada de 2 años. Obviamente se curan en salud, como hacen con la autonomía, la duración de las juntas, o la resistencia al agua. Tengo modelos que están perfectos tras más de 7 años.

Hay diferentes tipos de materiales en las denominadas correas de resina. Las resinas naturales como el caucho, y resinas sintéticas como el policloruro de Vinilo (PVC), el di-isodecilftalato (DIDP) o el poliuretano (PUR).

En Casio, son de PUR, a continuación os explicaré un poco los fundamentos de estas correas de resina, y que precauciones y cuidados nos aumentarán su duración.

Las correas de los relojes de resina, están en realidad fabricadas con PUR, esto es poliuretano, que esencialmente es una mezcla de dos plásticos: uretano y polietileno.

El uretano, es un material de gran calidad, muy estable químicamente, resistente al agua, y aislante. No en vano, es utilizado por estas cualidades en determinados aislantes de cohetes, o estaciones espaciales. Sin embargo, el uretano es muy rígido, con lo que para darle flexibilidad, se mezcla con el mencionado polietileno.

El polietileno es por ejemplo el material con el que se hacen las bolsas de plástico de los supermercados, tremendamente suaves, flexibles y resistentes, pero más químicamente degradables, y por tanto menos duradero.

La tecnología de Casio, lleva mejorando su fórmula desde hace 25 años, con el fin de obtener una combinación óptima entre resistencia (uretano), y flexibilidad (polietileno). A día de hoy, esta proporción es difícilmente mejorable, o sea que no se puede reducir más la proporción de polietileno.

De modo que cuanto más polietileno tenga el poliuretano (PUR), más cómodo será, pero menos duradero. Estos serían las principales amenazas al PUR:
Fotodegradación: Los rayos UV rompen los enlaces del polímero, de modo que cuanto menor sea la exposición al sol, mejor.
Hidrólisis: El contacto con un ácido o base combinados con agua, destruye también esos enlaces químicos, especialmente a altas temperaturas. Es decir, el sudor del verano, la exposición a humedades altas, mojarlo y no secarlo, el agua salada, …
Agentes químicos: Ciertos agentes contribuyen a la degradación del polietileno: Ozono, acetona, disolventes, pegamentos, derivados del petroleo, cloro, bronceadores, repelentes de insectos, perfumes, … Cuanto más lo alejemos de éstos, más nos durará.

Naturalmente en algunos modelos, son mejores que en otros, tanto por calidad de mezcla y materiales, como por grosor.

Como fabricantes, apuestan por alternativas como los refuerzos de carbono, los armis compuestos, o las pulseras de titanio. Pero nosotros como usuarios, también podemos aportar:
Limpieza: Limpiar la resina con agua corriente al menos una vez cada dos semanas. Si hay más suciedad se podrá usar un jabón, lo ideal es uno neutro, preferiblemente de pastilla a líquido. Una vez lavado, debe secarse correctamente. Se debe evitar el agua caliente, es mejor fría que templada.
Ajuste: No debe ir demasiado apretada, así se reducen tensiones, y se aumenta la circulación de aire. Se recomienda una holgura suficiente como para que podamos introducir un dedo. Practicar la técnica del abrochado y desabrochado de la correa, nos ayudará a reducir su fatiga.
Aceite de silicona: Aplicar aceite de silicona al menos una vez al año para hidratarlo y protegerlo externamente.
Almacenaje: Almacenar el reloj protegido de la luz, y la humedad. Un cajón no es lo adecuado, suelen ir acumulando humedad, y al abrirlos y cerrarlos, las vibraciones, y los cambios rápidos de humedad y temperatura, acabarán dañándolo. Las cajas originales suelen ser bastante adecuadas, aunque el cajón de un relojero de calidad, con bolsas desecantes es todavía mejor.