SoftMaker Office 2021

Siempre me ha gustado SoftMaker Office, quizás porque Alemania, en cuanto a desarrollo de software siempre han apostado por la eficiencia. Esperemos que a los de SoftMaker Software GmbH no les pase como a Avira Operations GmbH & Co con su Antivir que acabaron destrozándolo.

He hablado unas cuantas veces de su suite ofimática SoftMaker Office, sobre todo de sus ediciones gratuitas como SoftMaker Office 2008 gratuito y FreeOffice 2012. Desde entonces hemos tenido FreeOffice 2012, 2016, 2018 y la última 2021.



En cuanto a la versión de pago, la dejé en SoftMaker Office 2010 y ha continuado los mismos pasos. Hoy con la versión 2021 es más compatible con Microsoft Office que LibreOffice, y sobre todo, mucho más veloz y más ligera. Como aspecto interesante que no tiene ninguna otra suite de oficina, es capaz de ejecutarse en modo portable desde una unidad extraíble, y la tenemos disponible tanto en 32 como en 64 bits.



Ese esa es la razón por la que algunas aventuras de Paul Davis las he escrito sobre TextMaker 2021, y como una imagen vale más que 1000 palabras, aquí tenéis su correspondiente comparativa contra Microsoft Word 2019.





Si eres de los que usa OpenOffice o LibreOffice, te recomiendo que al menos pruebes FreeOffice.

7 comentarios en “SoftMaker Office 2021”

  1. El software es, sin duda, uno de los mercados en los que la obsolescencia programada es más descarada.

    En lo referente a suites ofimáticas, una mayoría de usuarios apenas utilizamos el 10% de las funcionalidades disponibles en un procesador de textos, hoja de cálculo y demás. Y sin embargo, hay que instalar las actualizaciones, aunque sólo sea por cuestión de compatibilidad.

    El hecho de actualizar tiene otras implicaciones.

    Una de ellas es que al final acabas ‘necesitando’ hardware más potente, aunque esto ocurre ahora mucho menos ahora que hace unos 15 años.

    Otra, que en cada nueva re-invención de la rueda, perdón, nueva versión, es más incómodo trabajar dado que las interfaces de usuario tienen que dar salida a más y más funcionalidades – que, insisto, en muchos casos no necesitas – , haciéndolas cada vez más ‘grasientas’. Peor es cuando al fabricante le da por hacer un re-diseño de dicha interfaz.

    Lo criticado antes no sólo se aplica a la suite ofimática de Microsoft, sino también a LibreOffice. Y, en realidad, a mucho software. Por ejemplo, sistemas operativos.

    Muchos usuarios no necesitan un ordenador con sistema operativo Windows 10, un Windows 7 cubre sus necesidades de sobra. Yo he visto algún caso de algún compañero de trabajo que en el año 2015 se resistía como gato panza arriba a que el sistema operativo equipo de trabajo fuese actualizado de Windows XP a una versión supuestamente más moderna; en mi opinión, tenía toda la razón del mundo.

    El mundo ‘linuxero’ tampoco se libra de esta crítica aunque, al menos, tienes bastante más libertad de elegir al ser en su mayoría software libre.

    Como usuario de Linux hace tiempo que, a nivel de sistema operativo, dejé de utilizar interfaces supuestamente modernas como Unity o GNOME 3. Interfaces muy vistosas, sí, pero grasientas, esto es, consumidoras de recursos y plagadas de numerosas distracciones. Llevo años utilizando MATE [1] – una de tantas alternativas -, con lo que tengo un equipo que funciona rápido y no me molesta con mil y una distracciones. La interfaz de usuario de mi ordenador parece más bien la de un equipo de mediados de los años 90, y eso está muy bien.

    Inventar no funciona cuando se inventa por inventar, cuando se hace para seguir modas de m**rd* (mundo software libre) o cuando el fin es crear de la nada necesidades que fuercen a usuarios y empresas a comprar nuevas licencias de software (mundo Microsoft y software propietario en general).

    [1] https://en.wikipedia.org/wiki/MATE_(software)

  2. Así es un relojista. Mantener la rueda girando. Software más potente y pesado que lleva a más hardware. Hace muchos años, hablo de la época de los 8 bits, alguien decía que por lento que fuera un ordenador, siempre sería capaz de procesar las pulsaciones de teclas más rápido que nosotros las escribimos. Y en general es un poco así, viendo como la gente usa su procesador de texto, tendrían suficiente con algo más limitado. LibreOffice no es santo de mi devoción, por eso abogo por Softmaker que en su FreeOffice (también para Linux), es mucho más eficiente.

  3. Si la memoria no me falla, tanto en OpenOffice como en Microsoft Office se podían instalar los programas por separado y no tener que instalar la suite completa. Draw siempre me ha gustado y aunque no lo uso ahora, me gusta tenerlo, pero con LibreOffice al completo.

    Softmaker es una maravilla, muy rápido, completo, con mejor compatibilidad con Microsoft que LibreOffice, y un manejo de imágenes en Textmaker fantástico. Junto con Word es el que más uso. Y sí, para la mayoría de usuarios, FreeOffice tiene todo lo necesario y más, la pena es que muchos usuarios lo desconocen.

  4. Como Microsoft Office nunca ha estado integrado Víctor, no hay problema en instalar los programas por separado. Sin embargo LibreOffice/OpenOffice es una suite, se pueden omitir esos componentes, pero gran parte del código está compartido.

    No entiendo como Softmaker Office o FreeOffice son tan poco conocidos. Yo lo llevo en un pendrive y es el que uso cuando estoy fuera. Tal y como dices, va muy rápido y es muy compatible. Es sorprendente la gran diferencia que hay en ambos aspectos con LibreOffice. En mi caso LibreOffice tarda varios segundos en abrir y crear un documento de texto en blanco. Textmaker lo hace instantáneamente.

  5. Que yo recuerde antes aparecían las opciones de instalación para elegir los programas y la última vez no lo vi. Creo que chocheo ya 🙂 Lo revisaré, porque de LibreOffice me vale con Draw y de Microsoft, con Word y Excel.

    He probado todos o casi todos los paquetes ofimáticos y Softmaker me encanta. Fue un descubrimiento que comparto cuando surge la ocasión, haciendo hincapié en su versión gratuita.

  6. Pues Víctor, tu recuerdas bien, y yo recordaba mal. LibreOffice entre los componentes opcionales no tiene ninguno de los componentes como opcionales. Es decir, siempre instalará Writer, Calc, Impress, Draw, Math y Base.

    Como tú, yo también he probado casi todos, incluso algunos venido a menos que me encantaban (Corel Wordprefect 2020) que si estuviera en español y pudiera ser portable sería genial, el abandonado Lotus/IBM Smartsuite… Y sí, por simplicidad y rendimiento me quedo con FreeOffice. También lo recomiendo, y es que es gratis y ligero, algo que no es sencillo de encontrar.

  7. Víctor, me entró la curiosidad. He probado el último OpenOffice 4.1.8 y él si que te deja escoger los componentes que deseas instalar. Curiosamente funciona mucho más ágil que LibreOffice, qué irónico porque LibreOffice integró los esfuerzos de GO-OO que pretendía optimizar el rendimiento de OpenOffice.

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