Spectre Time Phantom II Blue SunBurst

La historia de Spectre Time es muy particular. Gulshan Singh, el fundador, trabajaba desde 2012 como tripulante de cabina en la aerolínea Singapore Airlines. Tras un tiempo ahorrando, por fin pudo optar a uno de sus sueños, una pieza de alta relojería suiza. Sin embargo le ocurrió como a muchos de nosotros, y aunque lo disfrutaba, se preguntaba si realmente valía la pena pagar decenas de miles de euros por un reloj. Entonces se le ocurrió crear su propio reloj, un reloj que mientras llevaba en el avión a la gente le gustaba. Así comenzó en 2015 con Spectre Time, a la que luego le siguió otra marca relojera Velthor en 2017. Poco después dejó su empleo en la aerolínea, y se dedicó por completo a la relojería.



Ficha técnica

GéneroHombres
CajaAcero inoxidable 316L. 39mm de diámetro sin contar la corona. 11,2mm de alto
CoronaRoscada de acero
EsferaAzul
BiselFijo de acero
CristalZafiro
Lumen
TraseraExhibición atornillada
CorreaCorrea de cuero de 20mm de ancho
FuncionesHora, minutos, segundos, día del mes
Resistencia al agua10 ATM (100M)
Peso168g
MovimientoSTP1-11. 26 rubís. 28.800 vph
ComplicacionesCarga automática con rotor bidireccional. Remonte manual. Parada de segundero
Prestaciones44h de reserva de marcha. 0/+15 segundos/día
OrigenSingapur. Swiss Movement
Garantía2 años
PVP680$ (589€ al cambio)
DistribuidorSpectre Time®

Presentación

Recibimos el reloj en una caja de cartón de color negro con el nombre de la marca, y el logotipo en letras plateadas.



Al abrirla nos encontramos con otra caja de cartón del mismo color. Ésta tiene un original acabado imitando la piel de un reptil.



Al abrir la caja nos encontramos con el bonito reloj destacando la esfera azul sobre el interior totalmente negro, en donde la marca ha incluido una correa una correa de piel de color negro que imita la del aligator, haciendo juego con la decoración de la caja, y una herramienta para cambiarla.



Á la dotación se le añade una tarjeta de garantía de 2 años de duración, y que sobre pasa la que suelen ofrecer marcas fuera de Europa donde el período de garantía mínimo puede ser de solamente un año.



No es un conjunto abrumador, ni tampoco de una calidad espectacular, pero cumple adecuadamente con los mínimos que uno podría esperar.

Introducción

Spectre Time es la primera marca singapurense que viene hasta aquí, así que pongámonos un poco en contexto, porque si hay dos cosas que al menos para mi destacan en el país, es primero el Gran Premio de Fórmula 1 que se celebra por la noche gracias a la iluminación por luz artificial.



Y en segundo lugar sus lujosas aerolíneas, la Singapur Airlines, precisamente donde trabajaba Gulshan el fundador de Spectre Time. Me lo imagino recorriendo los estrechos pasillos de las aeronaves, atendiendo a los pasajeros, y a algunos de ellos, mirando atentamente el reloj en la muñeca del tripulante.



El nombre de Spectre, a algunos les recordará la película 007 Spectre, protagonizada por James Bond y estrenada en 2015, casualmente el año de fundación de Spectre Time.

Siempre he admirado a gente que ha sido capaz de montar su propia empresa desde cero, haciendo algo de lo que está convencido. Eso requiere muchos sacrificios de tiempo, personales y económicos, pero son una garantía de que al final entreguen el producto que andan buscando. Supongo que es uno de los motivos por los que en apenas 5 años, tengan ya 4 modelos: Classique (Miyota 2115 de cuarzo), Phantom (Miyota 8215 automático), Frostbite (Seiko NH35 automático) y el Phantom II (STP1-11 automático).

Diseño y construcción

El Phantom II es el segundo reloj de la marca, el anterior fue el Phantom, así que parte de toda la experiencia obtenida. El nuevo modelo es algo más pequeños, y monta una maquinaria bastante mejor. Está disponible en dos versiones Blue SunBurst y Black SunBurst limitadas a 150 unidades con la esfera en acabado reflejos de sol, y las Blue y Black limitadas a 15 unidades cada una.

Con sus rasgos generales, se parece mucho al Creux Automatiq Diamondback, no me extrañaría que el reloj suizo que compró Gulshan fuera un Hublot Classic Fusion un Audemars Piguet Royal Oak Automatic o un Patek Philippe Nautilus, porque ambos se le parecen. De hecho el propio fundador admite ser un gran admirador de Gérald Genta el famoso relojero que fuera artífice entre otras creaciones del Omega Constellation (1959), Patek Philippe Golden Ellipse (1968), Audemars Piguet Royal Oak (1970), IWC Ingenieur (1976), Patek Philippe Nautilus (1976) o el Cartier Pasha (1985). Como éstos, el Phantom se posiciona como un reloj de lujo, pero de estilo deportivo.

La caja del Spectre Phantom II (referencia ST-PIIBESB), tiene 39mm de diámetro sin contar la corona, es de acero inoxidable 316L y en acabado mate. No es un reloj grande y en ese sentido pienso que los 41mm del Phantom I debían ser una medida más adecuada a las tendencias actuales. El grueso bisel fijo también de acero debe hacerlo parecer algo más pequeño de lo que es, sin embargo no se siente pequeño, sino de tal vez 40mm. Por cierto que los tornillos del bisel son también de acero inoxidable, pero puramente decorativos, una decisión que no me agrada demasiado, y que según me han hecho saber desde Spectre-Time aduce a que unos tornillos con función real habrían requerido una caja de diferente arquitectura y con más piezas, encareciendo el resultado final en algo más de 300$, especialmente si se quería mantener la certificación 100M.



La esfera está muy lograda, el color azul con el efecto reflejos de sol (sunburst), nos permite deleitarnos con sus cambios de color, que dependiendo del ángulo pueden variar por partes entre un azul casi eléctrico, hasta un marino casi negro. Los índices van aplicados sobre la esfera dándole profundidad, y así reforzando el aspecto trabajado de la esfera, pero también mejorando la legibilidad. Las manecillas son rectas de tipo índice de acero inoxidable plateado. El contraste que ofrecen es bueno, porque van recubiertas de Super-LumiNova C1 que es de color blanca. El rendimiento del lumen es muy bueno para un reloj que no es de tipo buceo, sorprendiendo el detalle que la «S» situada a las 12 también lo lleve aplicado.



El fechador va situado a las 6 y es invertido, letras blancas con fondo negro. Ayuda a dar más uniformidad a la esfera, aunque le quita algo de contraste. Tal vez un disco fechador en un color azul marino le habría ido mejor.

La corona es roscada, algo conveniente en este caso puesto que el fabricante nos garantiza una estanqueidad de hasta 100M (10 ATM o 330 pies). Continuando con la atención a los detalles de la marca, va firmada con la «S» de Spectre.



El cristal es de zafiro plano con recubrimiento antireflejos en la cara interna (AR), la opción perfecta, y que viene siendo habitual hoy en día. La trasera es también de acero inoxidable y atornillada, pero con una ventaja transparente de exhibición.



En este caso ese cristal trasero es también de zafiro, algo que ya no es tan común, y en donde la mayoría de marcas suelen recortar colocando un más económico mineral. Nos deja ver lo bonito del movimiento STP1-11 en su interior con puentes decorados, rotor personalizado con la «S» y trabajado con Côtes de Genève. También la trasera es personalizada, de nuevo con el logotipo de la marca, pero adicionalmente indicando la unidad limitada de la que se trata. En mi caso la 64 de un máximo de 150.



El diseño de las correas es a medida. Tanto el brazalete de acero con los eslabones planos como el del Creux Diamondback, como la correa de piel de aligátor, son especiales para los Spectre Time Phantom II. Tienen 23mm de ancho en las asas, pero descienden hasta los 18mm en su parte central. Si quieres cambiar de correa, las tendrás que comprar a parte a precios cercanos a los 60€. Una limitación que ya puse de manifiesto con el Benetti Watches UNO SW2. El cierre y la hebilla respectivamente llevan grabado el nombre de Spectre.



Movimiento

El Phantom II viene equipado con el calibre STP1-11 de Swiss Technology Production parte del Grupo Fossil, que ya vimos en el Roamer Soleure y que tan buenas críticas y sensaciones está proporcionando. La decoración que ofrecen los de STP supera a ETA y Sellita en sus grados básicos o estándar, así que estéticamente vale la pena la trasera vista de cristal de zafiro que nos permite contemplarlo. Podemos ver los puentes trabajados, y la decoración de Côtes de Genève en el rotor.



Su rendimiento es muy bueno, puesto que en cuanto a componentes y ajuste se sitúa entre un Selllita o ETA de grado elaboré y top, no las maquinarias básicas que solemos encontrar en la mayoría de relojes. Ofrece una reserva de marcha de 44 horas y un ajuste en cinco posiciones con una desviación media en el rango de 0-15 segundos/día. Por lo demás, un silencioso rotor de carga bidireccional, parada de segundero, remonte manual, 28.800 vph y 26 rubís. Podéis consultar sus especificaciones técnicas (4,8 MB en formato PDF).



Sensaciones

Cuando consultaba su ficha técnica me asombraba de los pesado que era este reloj (168g) considerando su tamaño de 39mm de diámetro. Debía de ser muy sólido y masivo, algo que en general suele gustarme. No parece tan pequeño como sus 39mm aparentan, y nos introduce en un concepto poco habitual, el de reloj de lujo de aspecto deportivo. No es un reloj que llevase a diario, prefiero los relojes deportivos, o clásicos, pero sí es cierto que esta combinación, además de tener cada vez más defensores, tiene el encanto de un reloj apto para todo. Al final si Tom Cruise puede llevar algo parecido para salir a correr a para la piscina, ¿por qué no podemos hacer lo mismo nosotros?



Lo que más me atrae de este reloj es su esfera, los bonitos reflejos tornasolados que se producen en ella. Es amplia y atractiva, ofreciendo una excelente legibilidad, tanto de día como de noche. Las manecillas principales destacan sobre el fondo gracias al lumen blanco, si bien la segundera a veces hay que esperar un par de segundos para encontrarla.







En cuanto a la maquinaria, la STP1-11, me parece si cabe más agradable que la ETA 2824. No es un cambio radical, pero trabaja más suavemente. Un gran acierto por parte de Spectre haberla escogido.

Conclusiones

Está claro que el Phantom II no puede ser igual que un IWC Ingenieur, un Patek Nautilus o un Audemars Royal Oak. Sin embargo si lo comparamos con el Pelton Perseus Automatic de 3.000$, o el Creux Automatic de 1.850$, las diferencias no son tantas. De hecho resulta difícil justificar una tarifa tan elevada. Incluso si ponemos como referencia el D1 Milano Automatic con el mismo precio de tarifa, el Spectre Time gana por mucho. Tiene un diseño más acertado, un mejor calibre, cristal de zafiro, y una mayor resistencia al agua.



Sin que tenga que ser un reloj Swiss Made creo que Gulshan Singh ha conseguido su objetivo, el de ofrecer un reloj a la altura de las marcas de lujo suizas, pero a una fracción del precio. No veo diferencias de calidad comparado con el Creux Automatiq Diamondback que cuesta cuatro veces más, e incluso el calibre del Spectre Time es superior a mi modo de ver.

▲ Más▼ Menos
Diseño robusto
Calibre STP1-11
Correas especiales y caras
Contraste del fechador y segundero



4 comentarios en “Spectre Time Phantom II Blue SunBurst”

  1. Buenas tardes D. Javier y queridos lectores.

    Muy buena entrada y presentación del reloj. Sin entender mucho del tema (de antemano) me parece un buen reloj con calidades magníficas. Me gusta su estilo deportivo y bastante equilibrado. Enhorabuena por la reseña. Si me permite una pregunta ¿adquieres todos los relojes que presentas?; porque madre mía tienes que tener una buena colección.
    Enhorabuena.

  2. Muchas gracias Sergi. Creo que casi cualquier tema que se explica bien acaba resultando interesante. Esta época me ha dado por los relojes, espero poder volver al afeitado clásico y las estilográficas para no cansar.

    En cuanto a los relojes, hace tiempo que tengo muchos, pero hace unas semanas que descubrí que eran demasiado. Calcula que son más de 50. La mayoría comprados por mí, unos cuantos prestados o regalados.

  3. Como señalas, este reloj recuerda mucho al Royal Oak de Audemars Piguet.

    El diseño de este reloj incurre en una osadía que es todo un acierto: prescinde del bisel octagonal, lo substituye por un circular y el resultado es muy bueno.

    Una pena el uso de las correas ‘propietarias’.

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