Barrington Single Winder

The Barrington Watch Winder Company es una firma del Reino Unido fundada en 2009 como parte de Galty Ventures Ltd y que se especializa en la creación de Watch Winders. Un Watch Winder o Caja giratoria es un aparato rotativo en donde podemos colocar uno o varios relojes mecánicos de carga automática, y que se encarga de irlos moviendo para que así no pierdan su carga. Aunque es una solución controvertida, no cabe duda que en determinados casos son una opción muy práctica. De hecho en la actualidad, los Barrington son los watch-winders más vendidos en el Reíno Unido, lo que viene a confirmar sus progresos en apenas 10 años.

Marcas de watch winders hay muchísimas, pero la mayoría se dedican a la venta de modelos baratos como el que uso actualmente de unos 65€, o versiones de lujo que exceden los 300€. Barrington y alguna más como (Time Tutelary, Wolf 1834, Swisskubik) son las que se dedican a la gama media, a lo prime. Admito que me gusta ese concepto, porque ni estoy dispuesto a gastar tanto dinero en un winder o caja de relojes giratoria, ni he quedado satisfecho con mi modelo low-cost, que desde que era nuevo hacía un ruido tremendo con sus motores chinos, y a los pocos meses empezó a decapar el símil piel.

Este Single Winder (Shadow Black) de Barrington es uno de los modelos más sencillos que ofrecen, tiene capacidad para un único reloj, y se controla mediante un par de potenciómetros analógicos, nada de display LED ni modernidades por el estilo. En resumen es el resultado del trabajo de investigación que hicieron los de Barrington Watch Winder para lograr un aparato fiable y de diseño atractivo. El diseño externo es algo importante en un aparato que la mayoría de nosotros colocamos en un lugar visible, es por este motivo que delegaron la tarea inicial en dos estudios de diseño de Cardiff Bay: Conka Design Ltd. y Hoffi Limited.



Se encuentra disponible en 7 colores (negro, blanco, rojo, azul, amarillo, verde, y naranja) cuesta normalmente 125£ (unos 146€ al cambio), ahora está rebajado a 105£ (unos 122€). El modelo superior, el Special Edition supera su precio en más del doble (299£), diferenciándose únicamente por su armazón de madera natural. Mucho más interesante es el Double Watch Winder que siendo de plástico como este, ofrece capacidad para hasta dos relojes, y se puede programar desde un panel LED. Su precio: 349£.

El cuidado que han puesto los de Barrington en el diseño y la construcción del Single Watch Winder se nota incluso en su packaging. Una caja de cartón blanco que incluye una bolsa textil para guardar el aparato, y un estuche con toda la documentación necesaria. La dotación incluye todo lo necesario para usarlo de inmediato, incluyendo el enchufe de corriente, y el cable de conexión en serie si lo necesitamos.







El Single Winder es bastante compacto 11,5cm X 12cm X 16cm, e incorpora una luz LED de color verde que se parpadea cuando está funcionando. Todos los modelos de Barrington comparten ciertas características que los hacen muy interesantes, siendo algunas de ellas exclusivas de la marca.







Motor japonés

Todos los modelos de la marca incorporan un motor de origen japonés fabricado por Mabuchi Motor Co. Ltd.. Funciona muy silenciosamente, de forma suave y regular, sin sobresaltos. No es como el barato que tengo que se oyen «clocs» a cada rato. Además debe ser fiable y duradero, así que aunque sea algo que no se ve, creo que es una de sus características primordiales.

Giros por día y sentido de giro

Mi winder actual tiene diferentes modos de selección. En ellos se establece durante cuánto tiempo gira y durante cuánto tiempo se detiene. Esto es así porque si está girando siempre, no solamente el watch-winder tendrá un desgaste prematuro, sino también el reloj. Lo ideal es regularlo para que gire lo mínimo que necesite el reloj hasta cargarse, logrando el máximo efecto con el mínimo desgaste. Ahí es donde entra el Giros Por Día (Turns Per DayTPD) del que disponen incluso de una base de datos en dónde figuran muchos relojes con la cantidad de giros que requieren. Aunque no esté el nuestro, nos sirve buscar uno que monte el mismo calibre. Los Barrington permiten seleccionar entre 650 y 1.950 giros diarios.

También permiten seleccionar el sentido de giro (horario, antihorario o ambos), una característica que si bien está más extendida, no todos los winders incorporan. La razón es bien sencilla, no todos los relojes cargan en el mismo sentido de giro, y sólo algunos, los que tienen rotor bidireccional lo hacen en ambos.

Funcionamiento a pilas o a corriente

Permite alimentación tanto con dos pilas AA y toma de red con posibilidad de elegir el adaptador (UK, US o EU). En principio hacen la selección automáticamente, dependiendo de si el envío es a Reíno Unido, Estados Unidos o Europa. En mi caso recibí el enchufe europeo, así que todo estupendo.

En caso de fallo, podemos adquirir una nueva toma de alimentación, ya sea de 3V para un winder, o de 12V para varios. Cuesta 20£ (23€), que me parece excesivo.

Almohadillas

Otra característica que no había visto anteriormente es que ofrecen dos almohadillas a elegir. La estándar, compatible con correas y armis de entre 19cm y 24cm de longitud, o la Flex, que es blanda y se adapta desde los 14cm hasta los 20cm. Según indican, la estándar sirve para el 70% de los clientes, mientras que la Flex es la recomendada para muñecas estrechas.

En este sentido las venden por separado si así lo deseamos, aunque los precios son también demasiado elevados 15£ (17€) para la de esponja y 20£ (23€) para la Flex y la Standard.

Conexión en serie

Lo denominan Barrington ‘Jump’ y permite conectar en serie varios watchwinders de Barrington mediante un cable tipo jack que viene incluido. La ventaja es que con un sólo enchufe de corriente podemos alimentar varios winders. Es decir, que si con el tiempo queremos comprar otro más, no nos harán falta más tomas de corriente.

Conclusiones

Si piensas que en realidad cuesta el doble que un watchwinder de los baratos, hablamos de 130€ en vez de 65€, y que a cambio tienes un aparato de calidad, fiable, silencioso y con un diseño atractivo, está claro que el Barrington Single Winder compensa. En los pocos días que llevo usándolo estoy muy contento con él, nada que ver con el viejo que usaba. Veremos a ver qué tal se comporta con el paso del tiempo.

Lo único que me preocupa es que al no tener cubierta, el reloj queda expuesto mientras funciona, y lo que es peor, mientras lo tenemos sin usar, el polvo entrará dentro del aparato. Según me han aclarado desde la empresa es algo que no debería preocuparnos. Hoy en día la mayoría son al menos Water Resistant, lo que implica que el polvo difícilmente entraría en su interior. Sin embargo, agregarle una tapa, no sólo incrementaría el coste final del producto, sino que además tendría que contemplar relojes que fueran muy voluminosos, o de otro modo no cerraría.

4 comentarios en “Barrington Single Winder”

  1. Pues como tapa, igual la cosa es tan sencilla o compleja como te quieras complicar, Guti. Desde un tarro transparente de suficiente tamaño para simplemente cubrir como una cápsula todo el ingenio. Si es de vidrio, quizás hacer una base con forma de medallón de corcho o de madera con un surco para que el cable del alimentador salga sin apreturas de la tapa. Si es de plástico, pues un poco de lima con cuidado y hacerle la muesca para el cable. Y listos. Una cápsula barata y todo lo bonita y curiosa que se quiera, que ya salvaguarda el reloj y el aparato mientras están de que les caiga el polvo en suspensión.

    La otra solución más barata aún, y más si el reloj tiene una garantía de resistencia es meterlo en una bolsita estanca resistente, y colgárselo al perro del collar. Si este es algo inquieto, de seguirnos por la casa, el reloj seguro que carga también. xD

  2. Sigo ampliando entonces la practicidad del invento para cubrirlo mientras está en uso. Pero que cuando ya no lo usas, entiendo que te refieres a que dices «¿y ahora qué hago con el tarro/cápsula?»

    Bueno, pues mientras que no lo uses, puede hacer el tarro de soporte florero de algunas flores de plástico o cualquier otro adorno en un rinconcito. Cuando vas a usar el «winder», pues escondes o pones las flores o lo que sea de adorno sobre la superficie que sea, y que el tarro sirva en su otra función. Termina el uso del «winder» y lo guardas, y vuelve al tarro a hacer de florero improvisado (si se le hace la muesca para el cable al tarro, se pone hacia la pared que tenga detrás, que no se vea xD).

    ¡Todo es darle vueltas al asunto! xD Valga la redundancia.

  3. Tienes facilidad a darle vueltas Alejandro. Al final he optado por la solución simple, y como lo uso un par de días a lo sumo, salvo cuando compro un reloj, que entonces me gusta tenerlo una semana ahí, luego dejar que se agote la cuerda y luego llevarlo puesto, porque tengo la manía infundada de que así se estabiliza y ajusta, y que es algo que muchos «irracionales» comparten conmigo, pues eso, me he resignado a que no tenga cubierta.

    Al final pensaba que el polvo que entrara en el winder es el mismo que cuando dejas el reloj fuera. Pero como soy maníatico, pues tampoco suelo dejar los relojes fuera, están en su cajita resguardados del polvo… Así que tendré que buscar un florero, jaja.

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