Cuando en la Fórmula 1 pasaron de llevar Casio Collection a relojes de lujo

De manera completamente opuesta a Cuando los militares pasaron de llevar relojes de lujo a llevar Casio, en la Fórmula 1, no hace muchos años que algunos pilotos llevaban modestos Casio Collection.

Quizás el caso más conocido es el de Michael Schumacher que en 1995 con su Benetton llevaba pegado al volante un Casio F-30. En aquella época los volantes eran bastante convencionales, sin display ni profusión de botones. El siete veces campeón del mundo de la disciplina, necesitaba saber la hora mientras disputaba una carrera y aquel Casio era todo lo que necesitaba.





Con anterioridad, el tristemente desaparecido Ayrton Senna en el equipo Toleman en 1984, lucía un Casio de resina en su muñeca.



Ahora todo es diferente. Todos los equipos de F1 sin excepción cuentan con un patrocinador de relojes. No importa que los pilotos sigan conduciendo sin reloj en la muñeca. Se ha llegado al extremo de pintar sus monos ignífugos con la silueta de un reloj, como vemos aquí con Lewis Hamilton en su Mercedes y un «reloj» IWC.



No ha transcurrido tanto tiempo desde que Heuer cedía sus relojes a los pilotos de la Fórmula 1. Relojes que usaban y que lucían con orgullo, no porque fueran gratis, no porque les pagaran por hacerlo. Sencillamente porque les gustaban y les eran útiles.

12 comentarios en “Cuando en la Fórmula 1 pasaron de llevar Casio Collection a relojes de lujo”

  1. Bueno, hasta Casio se he metido en este juego. Actualmente es un los patrocinadores de la escudería Toro Rosso y en el pasado lo ha sido de Red Bull. Hay que vender, empleados y proveedores cobran.

    No veo mucho sentido a que un piloto de Fórmula 1 utilice un reloj mecánico en carrera.

    Sí, hace unas décadas la única tecnología existente era la mecánica. Actualmente la tecnología de cuarzo tiene mucho más sentido, habida cuenta de que precisa de muchas menos partes móviles y las duras condiciones – fuertes vibraciones, frecuentes cambios de aceleracón, fuerzas centrífugas … – que se dan en el puesto de conducción de uno de estos coches.

    Ciertos patrocinios – como el mostrado en la foto de Lewis Hamilton – me parecen una tomadura de pelo. Al menos Casio no hace estas payasadas.

    Por cierto, ¿Michael Schumacher con un F-30 en el volante? Dios mío, yo tengo uno nuevo en mi colección y da la impresion de que se va a deshacer con solo mirarlo. Yo hubiese tirado del incombustible F-91W o, ya puestos, de un G-Shock.

  2. Pienso igual que tu un relojista. Esos patrocinios son un absurdo. Quiero decir, que cualqueira que sepa un poco de coches y de relojes, sabe que en lo que es la F1 actual, no cuadran. Obviamente los patrocinadores invierten dinerales en ello, habrán hecho sus cálculos. Y si se pelean en las pujas por ser patrocinador, será que les compensa.

  3. El consumismo desenfrenado ha llegado a limites asombrosos. Yo estoy convencido de que la gente se compra el reloj solo porque lo lleva su piloto favorito, sin pensar que a él se lo dan gratis y encima le pagan por llevarlo y obviamente, la fidelidad a la marca es nula. Coincido con un relojista, lo de Hamilton es de chiste, pero ahí se demuestra la personalidad ( e inteligencia) del comprador medio y las marcas lo saben.

  4. Tomando en cuenta el costo de tener un equipo de F1, no puedo culpar a los gerentes de buscar todos y cada uno de los patrocinadores posibles.

  5. Y no sólo en relojes, y no sólo en Fórmula 1, hablamos de embajadores, influencers, y product placement por doquier Jose Carlos. Prácticas que como bien dices no tienen en cuenta la fidelidad. Hoy aparece un reloj Hamilton y mañana un Rolex, hoy lleva un IWC,y pasado mañana un TAG Heuer…

  6. Evidentemente Kabe, la responsabilidad no es de los equipos, ellos buscan sacar el máximo ingreso posible. Tampoco de las marcas, que lo que pretenden es recuperar con creces lo invertido. La culpa es directamente nuestra, puesto que si esas técnicas no funcionaran no compraríamos el IWC que lleva Hamilton, IWC no contrararía el patrocinio de Mercedes, y en Mercedes no llevarían reloj.

  7. A mí no me parece mal que se utilicen eventos deportivos con grandes audiencias, como las carreras de Fórmula 1, para hacer publicidad de relojes, calzado, refrescos o pólizas de seguro. Tampoco me parecen mal los patrocinios.

    Lo que me parece mal son las tomaduras de pelo. Red Bull patrocina una escudería de Fórmula 1, pero su publicidad no da a entender que los éxitos deportivos de la misma están ligados a que los deportistas consumen estas bebidas; al menos yo no he visto semejante publicidad.

    Lo del ‘reloj’ de Hamilton sí me parece una tomadura de pelo por dos motivos.

    Primero: hoy en día no tiene sentido utilizar un reloj mecánico en el puesto de conducción de un coche. Un reloj de cuarzo dotado de un humilde movimiento Miyota 2025 es tan preciso – o posiblemente más – que movimiento mecánico Swiss made de alta gama con certificación COSC, además de soportar el primero mejor las intentas fuerzas y vibraciones que se dan en un carrera.

    Segundo: cuando se conduce un coche no se utiliza un reloj de muñeca. Se puede llevar puesto, pero no se consulta. Es peligroso hacerlo cuando conduces tu coche de tu domicilio a tu puesto de trabajo, y es un disparate hacerlo conduciendo un coche en una carrera de Fórmula 1 a velocidades superiores a los 200 km/h, incluso los 300 km/h. Por ese motivo la práctica totalidad de los coches, tanto los que utilizamos los simples mortales como los de competición, disponen en el salpicadero de un reloj fácilmente visible.

    Al menos Casio en sus patrocinios de Formula 1 no mea fuera del tiesto.

  8. Un relojista: me parece que ya no estamos en esa época en que la publicidad implica que alguien se crea todo lo que el comercial incluye. «las tomaduras de pelo» ya no existen (con la excepción de cosméticos y «suplementos» alimenticios y medicinales, por que nadie tiene la expectativa de que lo que relata la publicidad sea cierto. Los contratos, voceros, «influencers» (brrr) y exclusivos únicamente le dan notoriedad al producto al relacionarlo con alguien conocido.

  9. Lo del «reloj» de Hamilton fue una brillantada/puntada/chistesillo para generar que sigamos burlandonos/riendonos del detallito. Funcionó

  10. Kabe, a saber si alguien con ganas de tener un buen reloj pero que no sabe del tema, se compra uno de la marca que ‘lleva’ Hamilton en su muñeca porque piensa que los corredores de ese equipo lo utilizan.

  11. Hombre, es que pintarle el reloj en el guante para que la gente lo vea, me parece un insulto a la inteligencia, se lo trague la gente o no. Pero claro, es como dice Un Relojista, pocas cosas tiene que haber más incomodas y más inútiles que llevar un reloj automático de alta gama en una carrera de formula 1, salvo que esté pintado,je je.

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