El calendario perpetuo

La primera complicación mecánica que me llamó la atención fue la del calendario perpetuo. Con mi primer reloj digital no podía entender cuál era la dificultad de que un reloj analógico implementara dicha función. Más tarde me di cuenta que en analógicos de cuarzo era algo que se podía obtener de forma asequible, lo único que hacía falta era que el fechador, al igual que lo hacían las agujas en algunos modelos se moviera guiado electrónicamente en vez de mecánicamente.

Como anécdota, cuando comencé con la relojería mecánica allá por 2010 me sorprendió que pese a los grandes avances que había acaecido en cuanto a ingeniería y técnica siguieran sin abundar los calendarios perpetuos. Uno podría pensar que un Rolex de 6.000€ dispondría de esa función, pero sin lugar a dudas se equivocaría, el reloj mecánico con calendario perpetuo más asequible que podemos encontrar ronda los 9.000€ (Frederique Constant Slimline Perpetual Calendar Manufacture y Frederique Constant Highlife Perpetual Calendar Manufacture), el siguiente ya se dispara hasta los 22.000€, el Jaeger LeCoultre Master Ultra Thin Perpetual Calendar. A modo de curiosidad, los chinos tienen el Seagull 2590 (ST2590, TY2590), pero lo montan solamente en relojes de metales preciosos que son más caros que los de Frederique Constant.

El calendario perpetuo

Tras haber hablado de El tourbillon, el carrusel y el gyrotourbillon y le toca a los calendarios perpetuos y por reducción a los llamados calendarios anuales. No debemos confundirlos con términos como doble calendario (fecha y día de la semana), triple calendario (que añade mes), o calendario completo (que puede agregar el año), o los calendario manuales que aunque puedan ser perpetuos actúan a modo de regla de cálculo.

Un calendario perpetuo es aquel que es capaz de contemplar los días que tiene cada mes. En algunas personas es algo que está muy arraigado, pero no deja de ser una tabla nemotécnica, algo que debe ser aprendido:

– Enero: 31 días.
– Febrero: 28 días o 29 en año bisiesto.
– Marzo: 31 días.
– Abril: 30 días.
– Mayo: 31 días.
– Junio: 30 días.
– Julio: 31 días.
– Agosto: 31 días.
– Septiembre: 30 días.
– Octubre: 31 días.
– Noviembre: 30 días.
– Diciembre: 31 días.

En un reloj digital es relativamente sencillo, consiste en una tabla o un array que guarda la duración de los meses dependiendo del año. Sería imposible guardar todos, y por eso se limitan a un rango, típicamente hasta 2099 lo que hace que se llamen también calendarios programados. En relojes de cuarzo analógicos tampoco son una complicación habitual, usando la mayoría lo que se llama fechador diario o calendario simple, es decir que no tiene en cuenta la duración de los meses obligando al propietario a adelantarlo un día en aquellos meses que tienen 30 días en vez de 31.

Fue el inglés Thomas Mudge quien inventó el calendario perpetuo en el año 1762 que ya lo usaban. Sin embargo no sería hasta el año 1925 en que Patek Philippe lo incluyera por primera vez en un reloj de pulsera. Para que os hagáis una idea son del orden de 100 engranajes girando, alguno de ellos solamente una vez cada cuatro años. Es una especia de memoria mecánica de 1.461 días, es decir, cuatro años (3*365+366 días).

Su dificultad es tal, porque a la complicación de calendario perpetuo se le suele dar el aumentativo de Gran Complicación.

Los calendarios anuales son una simplificación de los perpetuos, ya que mantienen la fecha correcta todos los años que no sean bisiestos.

Hay que destacar que la implementación de muchos de los movimientos que disponen de calendario perpetuo son dramáticas cuando el reloj se para durante bastante tiempo. Sus mecanismos están diseñados para seguir un ritmo secuencial, así que si el reloj se detuvo unos días atrás, podremos ir avanzando las manecillas de los minutos y todo seguirá sincronizado. Si lo con una anterioridad de varios meses o incluso años, deberemos mandarlos a la marca para que lo vuelva a poner en fecha. Un engorro que salvo honrosas excepciones, y de hecho de las más asequibles, nos harán pasar por el tubo.

De hecho aunque consigas que siga marchando, ineludiblemente el 1 de marzo de 2100 tendrás que volverlo a ajustar. La razón es que según el Calendario Gregoriano (introducido por el Papa Gregorio XIII en 1584), que nos rige, el año 2100 no será bisiesto y por tanto febrero seguirá teniendo 28 días. Seguramente te has quedado en que los años bisiestos son aquellos divisibles de manera entera entre cuatro, es algo que deriva del anterior calendario, el juliano. Sin embargo, y aunque nos afecta menos, según el gregoriano son bisiestos aquellos divisibles entre 4 y entre 100. La salvedad son aquellos que terminan en dos ceros, los cuales sólo serán bisiestos si a su vez son divisibles entre 400.

La Cassell’s cyclopaedia of mechanics de Paul N. Hasluck publicada en el año 1900, dentro del artículo Mechanism Of Perpetual Calendar Watch nos lo explica de la manera siguiente:

La figura 1 muestra la disposición de una esfera de calendario perpetuo. En la parte superior está la manecilla del mes: a la derecha está la manecilla de la fecha; a la izquierda está la manecilla del día de la semana. Dentro de la esfera de los segundos está el disco lunar, que muestra por observación o por números la edad de la luna. La figura 2 muestra el mecanismo debajo del dial. D es el disco lunar. Tiene dos lunas y alrededor de su borde hay cincuenta y ocho dientes, que giran una vez cada dos meses lunares. Se desplaza suelto sobre un tubo central y se impulsa, un diente cada día. por un pasador en la rueda E1, impulsado a su vez por la rueda F. F está en la rueda horaria del reloj, y gira una vez cada doce horas; tiene cuarenta dientes. Acciona las ruedas E1 y E2. teniendo ochenta dientes cada uno, y dando vueltas una vez cada veinticuatro horas. Las ruedas E1 y E2, por medio de pasadores que sobresalen de ellas, como se muestra, accionan la rueda del día de la semana B y la rueda de la fecha C un diente cada día. B tiene siete y C tiene treinta y un dientes. La manecilla del día de la semana está sujeta al eje de B y la manecilla de la fecha al eje de C. A es la rueda del mes; tiene cuarenta y ocho dientes y da vueltas una vez cada cuatro años. Es impulsado por la rueda intermedia G, impulsada a su vez por la rueda de la fecha C. Sobre A está montado un disco de acero que tiene muescas de profundidad variable en su circunferencia.

El calendario perpetuo

El calendario perpetuo

Por lo tanto, el espacio que representa el mes de enero es alto: febrero es una ranura profunda, ya que tiene tres días menos; marzo, nuevamente, es alto. Abril es una muesca poco profunda, falta un día; etcétera. Se dará cuenta de que tres febreros son muescas profundas (tres meses cortos de veintiocho días), y un febrero menos profundo, siendo meses de veintinueve días en año bisiesto. La palanca H, un dedo en el que se introducen estas muescas, regula el número de días mostrados para cada mes accionando un pasador saliente en la rueda de fecha C. La posición de la palanca H con respecto a la rueda C varía según su La pieza del dedo descansa en una muesca profunda o superficial de A. Por lo tanto, cuando descansa en un espacio alto, o en un mes de treinta y un días, la leva que se muestra en C pasa la palanca sin moverla al final del mes. Pero cuando la palanca II descansa en una muesca, se proyecta sobre C y la leva entra en contacto con ella uno, dos o tres días, según sea el caso, antes de fin de mes. La presión sobre la leva hace que el pasador en C se eleve y se interponga en el camino de la palanca H, ya que este último retrocede cada día por el pasador de impulso en el que actúa sobre el brazo I. Cada día se suelta el brazo I.

II vuelve a saltar hacia adelante y normalmente no hace nada, ya que no hay un pasador saliente en C; pero después de que la leva en C ha entrado en contacto con H, se hace que el pasador de impulso C se eleve, y la palanca H que avanza fuerza a C a girar durante varios dientes. La rueda C es un trabajo delicado. Existe una conexión entre la leva y el pasador de impulso sobre el que actúa la palanca H. La conexión está debajo de la rueda y consta de una palanca de resorte. El efecto es que, tan pronto como la leva presiona contra el extremo de H, el pasador de impulso se eleva desde el nivel de la rueda y se coloca en el camino de II. Permanece en esta posición hasta mediados de mes, cuando entra en contacto con un perno fijo debajo de C, y se restablece a su posición normal al nivel de la superficie. La palanca II se mantiene en la posición A y se hace volver, cuando se tira hacia atrás cada día, mediante un resorte de acero, como se muestra. La rueda del mes A, la rueda del día de la semana 15, la rueda de la fecha 0 y el disco de la luna D se mantienen en su posición mediante coqueteos de resorte que descansan entre sus dientes y hacen que salten un diente con precisión cada vez que se mueven. . Esta es solo una de las muchas formas de movimientos del calendario perpetuo.

Pero si lo queréis ver con los medios actuales, os recomiento este vídeo de A. Lange & Söhne.

Otro de los atractivos del calendario perpetuo, más allá de su utilidad, es su ingeniería y su valor artístico. Este calibre es el Patek Philippe 324 S Q tiene 367 piezas, 29 rubís y ofrece calendario perpetuo e indicador de fase lunar.

El calendario perpetuo

El calendario perpetuo

El calibre 324 S Q lo monta por ejemplo el modelo 5320G que cuesta 75.000€

El calendario perpetuo

30 comentarios en “El calendario perpetuo”

  1. Muy interesante la explicación del intríngulis de los relojes perpetuos. No sabía que hacían falta 100 ruedas para mantener el sistema en funcionamiento, una locura para cualquier relojero.

    Por cierto, he visto en varios blogs y en el tuyo también, que a partir de alguna actualización de WP las imágenes no se ven porque WP les añade una ruta delante. Supongo que será cosa del theme.

  2. En realidad los calendarios perpetuos no existen como tales, como bien dices, siempre habrán de reajustarse de una manera o de otra.

    Claro, son tantos números y tantas variables que ponerlo automático en un mecánico (y encima tan miniaturizado) es un quebradero de cabeza enorme. No hablemos ya de su mantenimiento.

  3. Qué interesante, resumiendo, una maravilla de la ingeniería pero realmente poco práctica y no tan perpetua a tenor de esa limitación que apuntas a los cien años. De cualquier modo, supongo que hay que agradecer a Frederique Constant el proporcionar una complicación semejante a ese precio, que sin ser económico, al menos no es imposible de alcanzar para la clase media… Aunque habría que ver el coste de mantenimiento para una revisión sólo normal. Buen trabajo, gracias por el artículo

  4. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    Gracias Alejandro. Con la tecnología estamos acostumbrados a que todo parezca sencillo, sin embargo a nivel mecánico las cosas se complican. De hecho fue todo un logro llegar a implementar calendarios perpetuos en relojes de pulsera, porque en relojes de bolsillo que son más grandes ya se había hecho.

  5. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    Tienes toda la razón Cerillo. Y justamente elegí ese Frederique Constant para el encabezado, no sólo porque me guste lo que hacen, sino también porque a diferencia de otros calendarios perpetuos que si se paran, la puesta en fecha la debe hacer un relojero especializado, en ellos se puede ajustar mediante unos pulsadores.

  6. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    Gracias Jostma. El tema de las revisiones es algo que va a la par de la complejidad y del precio, así que doy por sentado de un FC es más económico de mantener que un Patek con calendario perpetuo.

  7. Muy interesante Guti. La verdad es que en este época no estamos acostumbrados a ver esas cosas más bien es la época del cuarzo. Ahora que lo veo si quieres s una complicación bastante considerable. Ahora también veo que en los relojes de cuarzo dentro del mecanismo incorporan un software sin pantalla ni nada para controlarlo todo. Nunca me había fijado que en los mecánicos este software no existe por lo tanto lo s mas complicado hacer las cosas. Ahora veo las fotografías por eso son más caros y es raro verlos al menos con la fase lunar.
    De todas formas hoy en día con la llegada del cuarzo relojes smartwatch eso ya se ha quedado un poco obsoleto pero no cabe duda que es una obra de ingeniería y a quien nos gusta como a mí o a todos vosotros son piezas de arte que supongo que estarán expuestas en un museo. De hecho tengo un maurice LaCroix con fase lunar supongo que es lo del calendario perpetuo

  8. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    Ciertamente, son maravillas mecánicas Óscar hostyn. Algo que con un ordenador es trivial de calcular, y que incluso un Casio de 10€ hace, a nivel mecánico es muy complicado. La fase lunar es una complicación que también me gusta mucho, queda muy bonita, pero es mucho más sencilla que el calendario perpetuo. A fin de cuentas el calendario lunar siempre se repite cada 28 días, vendría a ser como un disco fechador de 31, pero con engranajes de 28.

  9. A mí estas cosas siempre me han llamado mucho la atención. Un aspecto es lo que se ve, y otro lo que hay detrás para que esa información pueda presentarse, y por regla general cuanto más sencillo sea de manejar un dispositivo y más información sea capaz de mostrar, más complejo es su mecanismo.

    Cuando empecé a programar veía los interfaces gráficos, y me decía: «esto es muy fácil, cualquiera puede hacerlo». Pinchas en dos botones, eliges dos opciones, y el programa se encarga de todo lo demás. Pero cuanto menos pregunte ese programa, más complejo se vuelve. Un caso es el bitrate, si lo pones en automático, él mismo tiene que encargarse de calcular el ratio adecuado, lo cual es muchísimo más complejo que si ese dato ya se lo da el usuario. En mi caso, los codificadores que tengo. El overRTF por ejemplo. El usuario puede decirle en qué formato ha hecho el txt, pero si lo deja en automático es el propio programa quien tiene que armar un batiburrillo para averiguarlo, que implica abrir y probar por sí mismo el formato de manera transparente al usuario (o sea, que no se vea).

    Con esto es un poco lo mismo. Vemos dos ventanas con la fecha y no tenemos que hacer nada más, ya nos olvidamos de andar cada año bisiesto o cada mes poniendo el día adecuado. Pero para conseguir eso el reloj tiene de alguna forma que «saber» y hacer esos cálculos por ti, con un micro y puertas lógicas es mucho más veloz (y más complejo, baste recordar la cantidad de siglos que han tenido que transcurrir para poder encapsular un chip), mientras que ésto básicamente son engranajes que hacen de contadores, contando (o descontando) según las vueltas transcurridas. Por eso a los diferenciales se les suele acuñar el término de «reglas de cálculo», porque en suma es lo que son. Y cuando ves la ingeniería que hay detrás, solo con ver el calibre, uno cae en la cuenta que para hacerle la vida más fácil al usuario (ya no necesitará ajustar el calendario), alguien tuvo que complicarse resolviendo ese problema y pensando por él. Ese esfuerzo de una persona ha liberado a otra persona de tener que molestarse en ello. Como en una aplicación de ordenador.

  10. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    Muy buena reflexión Droid Drika, y así es todo. Cuanto menos pregunte, es decir, cuanto menos interacción haga, más decisiones tendrá que tomar por sí mismo, y por tanto más cálculos a efectuar.

  11. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    A mi siempre me ha gustado ese efecto, que en un cronógrafo la manecilla grande sea el segundo horario, no el del cronógrafo Óscar hostyn. Muchos dicen que eso es porque no me gustan los cronos, sólo su estética. Y puede que sea cierto, pero es que para tener esa aguja fija a las 12 durante como mínimo 23 horas al día, es un despilfarro. En su momento estuve buscando si habría algún calibre mecánico que funcionara así, y no lo encontré.

  12. La verdad yo tampoco uso el cronógrafo es más por estética como dices. Por eso este Casio me gusta de que la manecilla central sea el secundero. De todas formas hoy en día ya no es algo que se use teniendo el móvil y otros accesorios pero no está de más tenerlo aunque sea por estética

  13. El calendario perpetuo es una complicación que nunca me ha llamado la atención. Es una de las cumbres de las complicaciones de la relojería mecánica y está al alcance de muy pocas firmas, de eso no cabe duda.

    Ocurre que la solución es tan compleja que no la veo práctica: demasiadas partes móviles, con las implicaciones que ello tiene en lo que se refiere a fiabilidad y mantenimiento. De ahí que no me atraiga.

    Dos notas acerca del calendario gregoriano.

    La primera, que es una invención española: salió de la Universidad de Salamanca.

    La segunda, un truco para recordar cuántos días tiene cada mes: la regla de los nudillos. [1, 2]

    «Una forma fácil de recordar los días que tiene cada mes, es a través de los nudillos de una mano. Comenzando a contar desde el dedo meñique (más pequeño) de la mano izquierda, los meses que caigan en nudillo tienen 31, y los que no 30, salvo el segundo que corresponde a febrero que sólo tiene 28 o 29 si es bisiesto. Al terminar la mano con el mes de julio, continuamos con el mes de agosto en la siguiente mano.»

    [1] http://repositori.uji.es/cursos/Unidad_1_-_La_logica_financiera/cmo_contamos_el_tiempo_en_dias.html

    [2] http://repositori.uji.es/cursos/Unidad_1_-_La_logica_financiera/Nudillos%5B1%5D.png

  14. Cesar José Maestre

    Menuda complicación. Gracias por compartir esta profundización, no sé qué tienen, pero me parece fascinante estos artilugios móviles dándonos cosas en apariencia simples. No puedo imaginarme 100 engranajes coordinados dando la fecha la verdad.
    Es flipante la comparación de el Casio de 10 euros que puede darnos mucho y el precio que alcanzan los mecánicos. No digo que la hazaña de los mecánicos sea poca, ni mucho menos al contrario. Lo que me asombra es lo tremendamente práctico y en apariencia sencillo de la programación digital, en comparación con lo mecánico. El alcance de la programación me deja loco.
    Saludos Guti! Espero que sigas con estas complicaciones, quizás algo de sonerias más adelante.

  15. Buenas noches amigos de la bitácora. No tenía idea de la cantidad de ingeniería que hace falta en esta complicación. Tal vez, porque soy (somos) de la generación cuarzo y un reloj de 20 euros ya te la da. Luego debe haber otro sistema, porque orient tiene (o tenía) unos relojes muy raros que eran calendario (que no será lo mismo ni por asomo) [ver enlace].

    De todas maneras un reloj mecánico para uso diario con este complicación no lo veo, puesto que cuando más maquinaria más posibilidades hay de error y avería.

    Que pasen buena noche.

    https://www.amazon.es/Orient-Autom%C3%A1tico-Caballero-FEU00002CW-Elegant/dp/B01AJ74XME/ref=asc_df_B01AJ74XME/?tag=googshopes-21&linkCode=df0&hvadid=373238639253&hvpos=&hvnetw=g&hvrand=883035948235901774&hvpone=&hvptwo=&hvqmt=&hvdev=c&hvdvcmdl=&hvlocint=&hvlocphy=1005545&hvtargid=pla-826578771104&psc=1

  16. ¡Por algo Eric Clapton tiene uno de estos!
    Yo la verdad me conformo con mi Casio f105 que tiene todo jajaja.
    Acerca del artículo, me asombra la tecnología mecánica de estas piezas, una real maravilla.
    Guti gracias por este extraordinario artículo que me enseñó cosas que no sabía de estas maravillas.
    Saludos a todos.

  17. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    Estoy de acuerdo Óscar hostyn. Además que un cronógrafo de pulsera para medir tiempos es bastante complicado, te permite salir del paso, pero es eso, salvo la estética que nos gusta, tampoco ofrecen demasiado.

  18. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    Como de costumbre, gracias por el aporte y las referencias un relojista. Recuerdo que en mis tiempo de escolar se enseñaba la regla de los nudillos. Aunque suene ridículo nunca la llegué a aprender, siempre me confundía en el por donde empezar. A ver si este párrafo me ayuda a memorizar que se comienza por el meñique izquierdo.

  19. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    Según se dice Óscar hostyn, estas subidas que son generalizadas a casi todo, se deben sobre todo al aumento del precio de la energía. Energía para fabricar, combustible para transportar las materias primas, el combustible de los aviones… Aunque también podría ser que ahora que con la crisis se reparan y se venden más correas, simplemente hayan querido aprovechar el negocio.

  20. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    Gracias Cesar José Maestre. La programación es algo cautivadora, pero en mi caso me sorprende más como algo tan pequeño y relativamente sencillo como el F91W puede llegar a hacer tantas cosas. Fue algo de lo que me di cuenta cuando programé mi simulador de Casio F-91W; algo que está lleno de complejidades si se quiere imitar al completo.

  21. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    Estos Orient Multiyear son muy interesantes Sergi. Gracias por sacarlo. Hace muchos años estuve a punto de comprar uno. Su funcionamiento es muy similar al del llavero calendario «perpetuo».

    En cuanto a lo que dices, es cierto, a más piezas, más complicación y más susceptibilidad de fallo, lo cual no quita que sea una maravilla. Si pudiera me lo compraría. Mi única crítica viene por el día del mes representado en una subesfera. Con 31 días a representar y una vista que ya no está en su mejor momento, muchas veces cuesta de saber si estamos a 20 o 21. Por eso suelo preferir la ventana, que aunque más vulgar, es más práctica. La tengo en algunos relojes y puedo asegurar que es así. En cambio para el día de la semana (7 valores) o para el mes (12 valores), tiene utilidad.

  22. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    Y también una muy completa y valiosa colección de Rolex RICARDO. De hecho en breve hablaré del que fue una de las imágenes de Casio/G-Shock, Spike Lee, quien ha abandonado casi por completo la marca. Muchas gracias por comentar.

    Un saludo para México.

  23. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    Muchas gracias Gabriela. Intenté que fuera completo, pero a su vez sin entrar en demasiados tecnicismos. Encantado de que te haya gustado.

  24. Me fascina tal virguería mecánica, me acuerdo que una vez comentando con un compañero el tema del calendario perpetuo y sus precios, me dijo que por ese precio pagaba una persona para que le moviese el calendario del reloj los meses de 30.
    Lo del puño precisamente salió la semana pasada en el trabajo no se por qué (creo que un tema de la nómina y que día tocaba cobrar), y era la primera vez en la vida que lo oía.

  25. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    Yo diría que lo del puño se enseñaba en la escuela Lopatin, aunque quizás me falle la memoria. Tal vez fuera algo que no se enseñaba en todos los centros y que dependía del profesorado. Personalmente me siento un poco inútil teniendo que consultar el calendario para ver si tiene 30 o 31 (28/29 ya me lo se), así que intentaré aprenderme esa regla nemotécnica.

    En relojería las complicaciones tienen dos atractivos. El principal es justamente del que deriva el nombre, su complicación, algo que hace que no sea un reto posible para cualquiera (ni cualquier marca ni cualquier bolsillo), el segundo es el de su utilidad donde tu compañero tiene razón.

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