Omega Seamaster Diver 300M 007 Edition: Un reloj a la altura del agente secreto más famoso de todos los tiempos

¿Qué nos viene a la cabeza cuando pensamos en James Bond? Probablemente nos surjan ideas como: elegancia, resistencia, precisión, fortaleza… Así es, el agente 007 es todo un sinónimo de estilo y fiabilidad, y el reloj que le lleva acompañando nada menos que tres lustros, no puede irle a la zaga.



Historia y origen del Seamaster Diver 300M

El modelo Seamaster diver 300M se lanzó en el año 94, y apenas un año después se decidió que sería el reloj idóneo para acompañar al espía inglés en sus aventuras. Desde entonces, el característico dial azul con patrón de ondas en la esfera, se ha convertido en todo un icono de la saga. La línea Seamaster, por su parte, se remonta a finales de la década de 1940, y está inspirada en el emblemático modelo militar CK2129, un reloj innovador que se suministró a gran parte de los pilotos de la fuerza aérea británica durante la segunda guerra mundial. Como descendiente natural de ese modelo, el Seamaster diver 300 parece decidido a continuar con la pauta de defender los intereses nacionales ingleses —esta vez al servicio del MI6— que instauraron sus abuelos.

Como nos podemos imaginar, quince años de andadura conjunta del Omega y la saga británica dan para mucho, y el modelo ha ido realizando modificaciones a medida que han ido saliendo nuevas películas. Pierce Brosnan fue el primer James Bond en llevar el Seamaster de dial azul. Lo utilizó durante sus cinco películas, sustituyendo el mecanismo de cuarzo de su debut con Golden Eye en el año 1995 por los mecanismos automáticos de las producciones posteriores. En 2018, coincidiendo con el 70 aniversario de la línea, la marca decidió darle al Seamaster un lavado de cara, incorporando esferas en negro y recuperando el patrón de ondas que se había perdido hacía varios años. Ya en 2020, aprovechando el inminente estreno de la nueva película (No Time To Die), se ha lanzado un nuevo modelo con alteraciones significativas con respecto a los diseños anteriores, que trata de compatibilizar una regresión al estilo de los relojes militares con las ideas que los productores de la película y el propio Daniel Craig han aportado.

Aunque el estreno de la película en la que se iba a presentar en sociedad este último modelo de Omega se ha pospuesto hasta primavera del año que viene, el novedoso reloj ya está a la venta. Su precio oficial se sitúa en los 9100€, y puede encontrarse en plataformas especializadas en el sector como Chronoexpert, donde también cuentan con modelos más antiguos de la saga de James Bond.



Material y movimiento del reloj

Hablamos de un reloj de 42mm de diámetro que, gracias a su caja de titanio de grado 2, logra una resistencia y una ligereza envidiables. El material del bisel del nuevo modelo abandona la cerámica tradicional para decantarse por el aluminio, que aporta un toque adicional de ligereza y le da un aire distinto. El color elegido para esta pieza ha sido el “Tropic Brown”, un color que nos traslada directamente a su origen militar. Los números del bisel, por su parte, están recubiertos de superluminova. Esto permite una lectura óptima de sus parámetros incluso en total oscuridad. Otra de las novedades del nuevo Seamaster tiene que ver con el abombamiento del cristal de zafiro, más tímido de lo habitual, lo que disminuye el grosor de la caja (a pesar de ello, por supuesto —no podía ser de otra manera teniendo en cuenta su nombre—, garantiza el hermetismo hasta 300 metros de profundidad, haciendo de este un reloj apto para submarinistas). Incorpora también el calibre co-axial Master Chronometer 8806, que brinda un movimiento certificado por COSC con cualidades antimagnéticas; y el “Naiad Lock”, un sistema patentado por la marca y lanzado en 2016 que evita el exceso de presión en la caja atornillada y garantiza la armonía entre el resto de elementos.

Si nos atraen las ediciones especiales y las efemérides, la parte de atrás del reloj nos seducirá, ya que cuenta con una colección de códigos numéricos que hacen referencia a diferentes cuestiones relacionadas con el modelo. Así, el “0052” que aparece es la serie que el ministerio de defensa británico reserva para la marina real; el “923 7697” corresponde a la referencia de los relojes de inmersión; la letra “A” señala el código MoD para indicar que se trata de un reloj de rosca o corona; y, por último, el “62” y el “007” recuerdan la fecha de la primera película del agente especial y la vinculación con la saga, respectivamente.





Apariencia y diseño

En cuanto a los patrones estilísticos del Omega, hay que decir que se amolda perfectamente a la imagen elegante y resuelta que se pretende dar a los protagonistas de las películas de James Bond. Cuenta con un brazalete Milanesa con cierre ajustable que nos recuerda a modelos más antiguos que incorporaban ese sistema. Existe la posibilidad de adquirirlo con una correa Nato negra y beige, que combina con el estilo de la esfera del reloj e incorpora un “007” grabado en el cierre. A diferencia de modelos anteriores, tiene un acabado mate en el bisel y el dial —lo que aporta un toque actual al modelo—, y no cuenta con el patrón de ondas típico del Diver 300M. La flecha de la sexta hora señala que se trata de un aparato propiedad del gobierno británico, algo que debe a su papel en la película. En definitiva, todo un alarde de personalidad y estilo: un aliado perfecto para salvar el mundo sin apenas despeinarse.



Chronoexpert

16 comentarios en “Omega Seamaster Diver 300M 007 Edition: Un reloj a la altura del agente secreto más famoso de todos los tiempos”

  1. Excelente reseña de un reloj icónico y extraordinario, muchas gracias por transmitir sensaciones de un sueño para muchos de nosotros.
    Saludos Guti y a todos los lectores conocedores de esta Bitácora.
    Cuidense.

  2. Casualmente este modelo es el que más me gusta de los seamaster, los típicos olitas con su característico armis se me hacen ya un poco desfasados.
    Lo único que no me gusta de Omega es su pertenencia al conglomerado Swatch, de todas formas ocupa una franja de precios a la que, si algún día me da por acceder, creo que sería para comprar un Rolex oyster un modeloque siempre me ha parecido redondo, pero me conformo con mi Seiko 5 snxs079 jeje, si bien es algo que, como no me toque la lotería o me lo compren mis hijos de viejo no creo que ocurra.

    ¿Te lo han prestado para la review no Guti?

    Finalmente decir que un diver es el reloj que encaja perfectamente en la personalidad de James Bond, si bien un reloj de vestir de esfera pequeña y Correa de piel le iría muy bien cuando viste de etiqueta y¿que mejor para una marca de relojes que fomentar el que tengamos varios relojes en función de cada acontecimiento?

  3. Buenas noches D. Javier, D. Ricardo y D. Stainless y resto de amigos de la bitácora.

    Muy buen reloj la verdad. Un icono del lujo asociado a uno de los personajes más ensalzados por el diseño y la elegancia. Ahora bien, me pregunto ¿Cómo ha cambiado el mundo del diseño y elegancia? Ahora se lleva lo «deportivo» la moda callejera/deportiva y el no sé qué de outfit (ropa de toda la vida).

    Este reloj deportivo con estética y funciones de buceo me parece muy apropiado para un uso común, esport… no lo veo con un Frac, en una entrega de premios, etiqueta… al igual que no veo un smart watch.. No soy elitista, de hecho llevo zapatillas y ropa esport por mi trabajo.

    Buenas noches amigos.
    PD Stainless tienes razón muchas de las marcas imponen las modas y tampoco me podré pagar ese reloj…

  4. Los cánones de elegancia han ido cambiando/evolucionando Sergi, y en eso creo que han tenido mucho que ver las marcas, que han influenciado para que se lleve lo que a ellos les interesa. Para mi, por mucho que lo lleve James Bond, un reloj así de grande con traje y camisa no es viable, pero allá cada uno con sus preferencias.

  5. Me quedo con el Seamaster «estándar» en color negro y con «olitas», la verdad, ya que es más polivalente para vestir, tanto informal como formalmente, además de que es difícil cansarte del mismo, cosa que si te puede causar éste. No digo que no me guste esta versión militar, pero al ser un «Bondéfilo» purista, me gusta más aquella versión que siempre se parezca más a la primera que lució Pierce Brosnan en GoldenEye.

    Por lo demás, si ya el Seamaster «estándar» actual está hinchadísimo de precio sin justificación alguna (desde este mes ya cuesta 5200€), éste, sin ser edición limitada pero sí especial, se va por la tangente en cuanto a la tarifa de venta. Qué le vamos a hacer, si Omega cada vez quiere parecerse más a Rolex. No por subir los precios vas a ofrecer más calidad, tan sólo vas a querer hacer algo más «exclusivo» y punto. Por mi parte, sólo les deseo que las cifras de ventas, si ya con el Covid son malas, que el año que viene sean peores, a ver si aprenden…

  6. Me gustaría que fuera así Aaron y que Omega, TAG Heuer y otras aprendieran del descenso de ventas bajando precios. Por desgracia es difícil que ocurra, pertenecen a grandes conglomerados. Si Omega baja, debería bajar Blancpain, Mido, Tissot, … Todo en cadena. Mi expectativa es más bien extender tecnología, que algo de los calibres de Omega pueda pasar a Longines, y de Longines a Certina. No sé si me explico…

  7. Bueno, algunas características de los relojes de gama alta o lujo, poco a poco, se van implenentando en las gamas medias. Ahí puedes ver ya a Tissot o Certina con biseles cerámicos en algunos modelos, así también con calibres antimagnéticos, bien sean con espirales de silicio (Tissot) o de titanio (Certina).

  8. Los relojes de las películas de James Bond nunca me han interesado gran cosa.

    No suelen ser relojes reales, en el sentido de que hacen cosas imposibles como estar dotados de un potentísmo imán o un bisel giratorio que es también una potente sierra circular capaz de cortar una grueda cuerda. O a lo mejor son cosas posibles en prototipos pero no en relojes que llevamos los mortales, ni siquiera aquellos más adinerados.

    Creo que en las películas protagonizadas por Daniel Craig un reloj es eso, un reloj. Sin embargo, a mí estas películas a mí no me gustan mucho, mi James Bond preferido es el de la época de Roger Moore. Así, los relojes que salen en esas películas pues no producen en mí ninguna emoción adicional.

    No obstante mi James Bond favorito es el de Roger Moore, para mí el reloj de James Bond es el Rolex Oyster Perpetual mostrado en la introducción de ‘Goldfinger’ [1], película protagonizada por Sean Connery.

    Y más que el reloj en sí, para mí lo que queda en el recuerdo es la correa tipo NATO que sujeta el reloj a la muñeca. Al esquema de colores la correa – cuyo ancho, por cierto, se queda 2 ó 3 milímetros corta – se le conoce informalmente como “James Bond”.

    Otro reloj de James Bond que encuentro memorable es el Seiko G757 Sports 100 [2] que el agente 007 utiliza en ‘Octopussy’. Memorable debido a que se dice que Casio se inspiró en éste para diseñar uno de los relojes de su gama Collection más populares: el modelo AE-1200, que a día se hoy se sigue fabricando y vendiendo.

    [1] https://media.revistagq.com/photos/5ca5f0d0d71dd95d9395759f/master/w_1527,c_limit/reloj_james_bond_007_comprar_2422.jpg

    [2] https://www.jamesbondlifestyle.com/sites/default/files/styles/full_width_image/public/images/product/ga015-seiko-g757-octopussy-close-up-636.jpg

  9. Pues al contrario que tu, a mi si me gusta mucho James Bond, un relojista. Me refiero al personaje de las novelas, que llevaba un Rolex Oyster, igual que lo llevaba su autor. En ese sentido cuando dejó de conducir Bentleys y llevar Rolex para pasarse a Saab, BMW, Seiko y Omega el personaje perdió un poco.

    Cinematográficamente estoy contigo, me quedo con Connery y luego con Moore.

  10. Buen apunte Aaron. Tienes razón. Aunque yo me refería a un traspaso más rápido. Si pensamos en la época dorada de la relojería mecánica por ejemplo, en 10 años las cosas se había popularizado. Quizás es que ahora no hay avances tan rápidos, dudo que sea porque no se puede, más bien porque no se quiere o no interesa.

  11. Llevo semanas dándole vueltas a una compra en ChronoExpert y veo que esta gente controla… Me falta vender un par de piezas para hacer caja, y listos.

  12. Buenas a todos; Excelente y apropiado trabajo D.Javier, después de perder ayer mismo al más emblemático actor de 007. También me viene bien para comentaros una breve pero curiosa historia. Esta semana pasada, estaba yo mirando una web de relojes y me preguntó mi compañero de trabajo si entendía de los mismos. «no mucho, pero soy aficionado» respondí y entonces, comenzó su historia: «Es que verás, mi padre tiene un reloj de oro, que heredó de su padrino que lo compró en Madrid una vez al volver de Cuba, que había emigrado allí, aproximadamente lo compraría entre 1954 y 1960, y queremos saber si tiene algún valor, porque mi padre lo usa para ir a misa, aunque es más la curiosidad que la necesidad»; Me enseña fotos del modelo y se trata, de Un Omega Seamaster chronometer automatic de 1954 con un bonito dibujo de Neptuno con dos Hipocampos, dibujo que de apariencia lacado y en relieve, parece una acuarela por los vivos colores que tiene, es increíble como ha aguantado el paso del tiempo. Por lo que hemos podido averiguar, la correa de ese modelo era de cuero, sin embargo, este lo tiene de oro, ¿podría ser una solicitud a mayores del comprador?. La tasación actual, al parecer tiene que ser en subasta ,,,,y creerme que quita el hipo.Ya veis, otra historia más, de gente corriente con relojes excepcionales. Un saludo.

  13. Bonita historia Hyuga, y sabiendo su valor económico, que permanezca en la casa demuestra el valor sentimental que tiene, que salvo necesidad extrema, siempre es mucho más profundo. Espectacular que un reloj con casi 70 años encima siga estando tan bien y funcionando.

    Las marcas hacen ese tipo de trabajos de personalización. Salvando las distancias mi Kronos Pilot Moon-Phase también venía con correa de cuero. No había ninguna otra versión y tras solicitarlo, la marca me adaptó un brazalete de acero de otro modelo. Lo hizo a precio casi de cortesía por ser cliente, muy módico. Me imagino que con lo que cuesta un brazalete de oro, Omega o la relojería donde lo comprase haría igual, y le sería suficiente con el precio del brazalete.

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