Vintro Le Mans 1952

En el mundo de las micromarcas y las campañas de micromecenazgo están surgiendo multitud de cronógrafos mecánicos, una gran noticia porque es uno de mis estilo de reloj favoritos. Ya sean los Sturmanskie con el calibre Seiko NE88, los Farer de cuerda manual con el Sellita SW-510 o los EMG con el Seagull ST1901, la oferta sólo hace que aumentar. De hecho también los nuevos Strela Cosmos o los ya clásicos Seagull 1963 forman parte de esa selección.

Sin embargo cuando conocí el Vintro Le Mans 1952, me llamó la atención un par de aspectos. El primero lo fiel que es en cuanto a diseño a los relojes de carreras de la época. En segundo lugar, su calibre, el Seagull ST1940, una evolución del ST1901 y que ahora soporta carga automática.

El impulsor de esta idea es el alemán Uli Baka quien en 2019 fundó Vintro Watches a través de una exitosa campaña en Kickstarter. Uli, es un entusiasta de la relojería, sobre todo de modelos vintage de los que en los últimos 20 años llegó a tener más de 1.000. Recuerda como esa pasión comenzó de niño cuando acompañaba a su padre a diferentes ferias de antiguedades. Sin embargo, Baka no encontraba el reloj que se adaptara a sus gustos, un guardatiempo con la esencia de los modelos vintage, pero la fiabilidad y la tecnología actual. Así nació Vintro GmbH, combinando la palabra Vintage con Retro para conformar ese Vintro que lo representa.

Así que después del Hanhart Pioneer TwinControl y el Lilienthal Berlin Zeitgeist seguimos con los relojes alemanes.





Ficha técnica

GéneroHombres
CajaAcero inoxidable 316L. 40mm de diámetro sin contar la corona. 15mm de alto
CoronaA presión de acero inoxidable
EsferaBlanca
BiselFijo de acero
CristalZafiro abombado
LumenNo
TraseraCristal de zafiro de exhibición roscada
CorreaArmis de acero, correa de piel y correa textil de 20mm de ancho
FuncionesHora, minutos, segundos, cronógrafo de 30 minutos
Resistencia al agua10 ATM
Peso75g sin correa
MovimientoSeagull ST1940
ComplicacionesCarga automática bidireccional, remonte manual
Prestaciones21.600 vph. 33 rubís. +/-20 segundos/día. 36 horas de reserva de marcha
OrigenDesigned and Made in Germany
Garantía2 años
PVP599€ (oferta 479€ con el código «Javier20»)
DistribuidorVintro GmbH

Presentación

Si alabé la dotación del Hanhart por su cuidado y exquisitez, en el Vintro Le Mans sólo se me ocurre una palabra: exhuberancia. La gruesa caja de cartón que recibió por DHL estaba tasada en nada menos que 1 Kg. de peso. En su interior, una gran caja en simil de cuero de color negro con la firma de Vintro Watches.



Esta caja contiene otra caja negra del mismo material, agradablemente acolchada, y desgraciadamente sin ninguna identificación de la marca.



Al abrirla, como si fuera un estuche joyero o una caja musical, se nos avanza el reloj y todo el material que han incluído.



Repasemos su contenido: un manual de instrucciones en inglés y alemán; una tarjeta de garantía rellenada y firmada por Uli, que además informa del número de unidad limitada (la 50 de 500); un tarjetero de piel negra destinado a contener la tarjeta de garantía, o a usarlo con nuestras tarjetas de crédito o visita; la correa de cuero que elegimos al realizar el pedido (vintage de color azul); una correa textil elegida por la marca (negra); pasadores de recambio; una herramienta para extraer pasadores y pins; y finalmente una postal de Vintro. En mi caso, y a modo de cortesía, obtuve también dos bolsitas de la marca conteniendo cada una de ellas una correa diferente (cuero negra y vintage marrón).



Si a estas alturas estáis alucinando como yo lo estaba, aún queda lo mejor, porque la postal de la marca que os comentaba, viene dedicada y escrita a mano por el propio Uli.



Una presentación de lujo, completa y perfecta, que la única pega que se le puede poner es ¡dónde guardar una caja tan grande!

Diseño y construcción

Pongámonos en situación, estamos en junio de 1952 en la región de Países del Loira en Francia. Está apunto de celebrarse el 20º Gran Premio de Resistencia en el circuito de Le Mans.

En el circuito de Sarthe los coches estaban alineados en un lado del circuito: Mercedes-Benz W194, Porsche 356, Ferrari 340 America, Jaguar C-Type, Aston Martin DB2, Lancia Aurelia, Nash-Healey, … Los mecánicos manchados de grasa, echaban el último vistazo a los automóviles. Los aficionados verificaban con atención que sus cronógrafos de mano funcionaran correctamente. Algunos privilegiados llevaban en su muñeca un reloj con cronógrafo. Era un instrumento de precisión crao y difícil de conseguir, comercializado por primera vez en 1913 por Longines, y que no adoptó la actual filosofía de dos pulsadores hasta 1934 con Breitling.

Cuando a las 16 en punto la bandera francesa descendió, los pilotos corrieron cruzando la pista hasta sus coches. Abrieron las puertas, montaron, arrancaros los motores, y salieron al modo de lo que hoy conocemos como «Salida tipo Le Mans».



Tras 24 horas de carrera y girar durante 277 vueltas, caía la bandera a cuadros. Los alemanes del oeste de Daimler Benz AG con el Mercedes-Benz W194, también denominado 300 SL y un motor de 6 cilindros en linea y 3 litros de cubicaje coparon los dos primeros puestos, habiendo recorrido 3733,8 Km. El público y los miembros de los equipos detenían sus cronógrafos. Modelos como los Breitling Navitimer lanzados precisamente aquel año, los Heuer, Omega y Longines. Ni siquiera existían todavía los Heuer Autavia ni los Omega Speedmaster, y por supuesto tampoco los automáticos, todos ellos eran de remonte manual.



Con todo lo anterior no resulta nada raro que me guste, tiene el aire racing de las carreras de los años 1950 y 1960, pero puesto al día. Si antaño estos relojes tenían un diámetro de 36-38mm el Vintro Le Mans 1952 lo aumenta hasta 40mm sin contar la corona. No es un reloj grande para las tendencias actuales, menos aún siendo cronógrafo, lo que le hace fiel a sus ancestros. Debido a lo delgado del bisel, y especialmente con el armis, debería aparentar ser algo más grande de lo que es. La caja de acero inoxidable 316L en acabado espejado tiene unas agradables lineas redondeadas que contrastan con los pulsadores rectangulares del cronógrafo. Ofrece una resistencia al agua de 10 ATM (100M), muy buena en un reloj de este tipo, e impensable en los relojes de 1952. A eso me refería cuando decía que aprovechaba la técnica actual. No es un reloj pesado, declaran 75g sin correa, yo he medido unos 145g con el armis ajustado a mi muñeca (retirándole 4 eslabones).



La esfera, típica de los cronógrafos bicompax con el segundero pequeño a las 9, y el totalizador de 30 minutos a las 6, es blanca con guilloché plateado, variando los diagramas entre la esfera principal y las subesferas. En la zona inferior inscribe un «Made in Germany». Los numerales arábigos y los índices están aplicados en vez de pintados. Son de color plateado que habitualmente percibimos como gris, la excepción es la trotadora del cronógrafo que es azul. No lleva ningún tipo de lumen, algo que solía ser habitual en aquellos tiempos y en donde han preferido primar la fidelidad a la funcionalidad. Lo mismo puede decirse de la ausencia de fechador que entonces era una complicación difícil de encontrar en un cronógrafo. Supongo que eran instrumentos dedicados a medir lapsos cortos de tiempo (aunque también dieran la hora), y por tanto un datario parecía fuera de lugar. De hecho los relojes con cronógrafo que además contaban con indicación de fecha, solían implementar además otras funciones, tipo calendario completo o triple calendario. Un poco como el Kronos Pilot Automatic Moon Phase, e iban destinados más bien a un público adinerado que práctico. Tal vez otro motivo sea que en Sea-Gull no tienen ningún calibre con crono y que disponga de fechador, salvo el ST-1908 que lo implementa como subesfera en vez de como disco.



Hay que destacar la escala taquimétrica en la parte externa de la esfera, y que a modo de regla de cálculo permite calcular fácilmente velocidades si sabemos la distancia recorrida. Una prestación que solemos ver en biseles externos de relojes legendarios como el Rolex Daytona. Lo interesante es la escala interior, más difícil de ver en los relojes actuales, y que es una escala telemérica. Esta escala lo que permite es determinar la distancia de algo que emite luz y sonido, por ejemplo un rayo. Si bien su orígen parece ser que es debido a los artilleros y los pilotos de caza, que al ver la explosión del cañón o de la ametralladora, podían estimar cuán lejos estaban.





El cristal es de zafiro con antireflejante y efecto abombado, no en exceso, pero sí un poco. Prefiero los zafiros planos, aunque en este Vintro no hay ninguna queja. La trasera es también es roscada con cristal de zafiro de exhibición, lo que deja a la vista el bonito calibre con un rotor grabado y la indicación «Designed in Germany». Como es natural, y tratándose de una serie limitada a 500 piezas, está grabada con el ordinal correspondiente (050/500) tal y como especificaba la tarjeta de garantía. Un detalle más de exclusividad.





Las correas son de 20mm de ancho. Tanto las textiles como las de piel ofrecen cambio rápido de correas, lo cual está muy bien. Se venden entre 19€ las textiles y 43€ el armis; pasando por los 27€ de las NATO y las de cuero; y los 35€ de la milanesa. Salvo la malla de acero que no he tenido oportunidad de probar, la calidad es dispar, mientras que las textiles, cuero y NATO son de buena factura y resultan cómodas, el armis es más bien normalito. No llega a ser malo como en los Vostok o Casio, pero no está a la altura del reloj. Incluso los tornillos cuestan de enroscar en los eslabones. Eso sí, la apariencia es muy bonita, también espejado como la caja del reloj, con cierre firmado, y con pulsadores de apertura. Una crítica en este sentido es que el reloj venía con la correa de piel colocada. Dado que el armis requiere práctica para colocarlo, hubiera preferido que el reloj viniera con él puesto en la caja. Tal vez dar al comprador la posibilidad de escoger entre milanesa o brazalete hubiera estado bien.



Movimiento

El calibre que monta el Le Mans 1952 es de los aspectos más interesantes, puesto que han optado por el Seagull ST-1940 / Tianjin TY2940, en Vintro no son los primeros en haberlo, está por ejemplo Lew & Huey Riccardo, pero eso no quita que sea muy adecuado y muy interesante en cuanto a historia. La marca suiza Venus (Fabrique d’Ebauches Vénus SA) se fundó en 1923 y rápidamente, en 1928 terminó fusionándose con Ebauches SA, dando lugar a la joint-venture denominada Venus Ebauches SA. Durante los años 1940, poducían movimientos cronográficos de precio medio, compitiendo con Lemania y Valjoux, pero que rápidamente fueron ganando prestigio al ser incorporados en algunas marcas de lujo.



A principios de 1960, Venus necesitaba liquidez para poder desarrollar un nuevo movimiento, éste iba a ser el Venus 180/190/200, por lo que decidieron poner a la venta los planos y la maquinaria del Venus 175. Lo intentaros con los soviéticos, que rechazaron la oferta puesto que los rusos ya tenían un cronógrafo mecánico, el Poljot 3017, precisamente una copia mejorada del Venus 150, y que con el tiempo reemplazarían por el Poljot 3133 y sus variantes, basados en el Valjoux 7734. Fueron finalmente los chinos los que aceptaron la oferta. Llevaban años intentando desarrollar un cronógrafo para su fuera aérea, así que la tecnología de Venus era lo que necesitaban. Se encomienda el proyecto en nombre clave 304 a la Tianjin Watch Factory, que empieza a trabajar en él en 1961, y que lo termina en 1963. Tras pasar todas las pruebas, en 1966 empiezan a producirlos en masa. Ese mismo año, las cosas no están funcionando para Venus, que termina siendo absorbida por su principal rival, Valjoux, que a su vez acabaría siendo absorbida años más tarde por ETA y luego por el Swatch Group.





Entre tanto la Tianjin Watch Factory se convierte en una empresa nacional, y en 1992 empieza a exportar masivamente fuera de China, usando la marca Sea-Gull que ya habían utilizado en modelos de exportación desde 1973. El proyecto 304 estuvo en activo hasta 1969, y hubo que esperar hasta 2005 para que los ahora Tianjin Seagull Watch decidieran lanzar una reedición de aquel proyecto, el conocido Seagull 1963. Tuvo tanto éxito que en 2010 lanzan una nueva versión, este ST1940 que agrega carga automática, y que se convierte en el cronógrafo automático más asequible del mercado, y que a su vez mantiene gran parte de la esencia suiza del Venus 175.

Es cierto que Tianjin/Seagull hizo algunos cambios, pasando de los 17 rubís en el Venus 175 a los 19 del Seagull ST-19, o incrementando la frecuencia de 18.000 vph hasta los 21.600 vph. En el paso del ST1901 al ST1940, la cantidad total de rubís ha aumentado hasta casi doblarse, de los 19 hasta los 33. Irónicamente los Venus 180 basados en levas o actuadores (cam switching -coulisse-), sentaron la base del resto de cronógrafos económicos que aún se venden, incluyendo los ETA 7750. Sin embargo el viejo 175, o lo que es casi lo mismo, todos los Seagull ST19, mantienen el mecanismo de rueda de pilares (column wheel -roue à colonnes-). Resumiendo bastante un movimiento cronográfico a base de rueda de pilares es más caro de producir, puesto que necesita piezas más precisas, con menores tolerancias. En la práctica su ventaja es la suavidad de los pulsadores, y que la trotadora comienza a moverse con mayor regularidad.



En cuanto al rendimiento del ST-1940 es extraño puesto que en Sea-Gull hablan de una reserva de marcha de 42 horas, y de una precisión de +/-30 segundos por día. Sin embargo en Vintro, la tolerancia disminuye, algo en lo que tendrá que ver el ajuste que hacen, hasta los +/-20 segundos/día. Sin embargo, la reserva de marcha también se reduce: 36 horas, que no es mucho. A la práctica he medido un desfase del orden de +12 segundos/día, cumple las especificaciones sin llegar a ser estupenda, aunque demuestra un ajuste de fábrica mejor que el ST1901 del Alpha Speedmaster Moonwatch que no se compórtó de una forma demasiado precisa. La reserva de marcha que he obtenido ha sido de 42 horas, justo la cifra que da Seagull.

Sensaciones

He sido el primer sorprendido, porque tras deleitarme con el Hanhart, ha llegado este modesto y desconocido Vintro, y por 5 veces menos su precio, me ha conquistado. La estética que podría ser perfetamente legendaria de ser una marca con más historia, convence completamente.

Es además muy cómodo de llevar, y con la variedad de correas con las que se suministra no cansa. Ciertamente, a los viejos gentleman drivers como yo, que empezamos a acusar la presbicia, unas manecillas más oscuras, y una esfera más grande no estaría de más, aunque tampoco es un impedimento grave. Lo que me ha sorprendido es la carencia de fechador. Pensaba que, yo que siempre lo uso, me costaría acostumbrarme, pero para nada, es como si a los pocos días, nuestro cerebro tomase el relevo y fuera llevando la cuenta del día del mes.



Tampoco quiero dejar de lado las opciones de compra, pudiéndolo escoger en versión cuarzo o automática y con cajas de acero inoxidable, o con baños de oro rosa u oro amarillo, además de poder escoger una de las correas que vendrán en la dotación a nuestro gusto.



Conclusiones

La joven Vinto GmbH demuestra que el Made in Germany sigue siendo sinónimo de calidad, algo que muchos ya sabíamos. Sin embargo, atestiguan también que esta calidad puede lograrse a precios razonables. Hablamos de un precio de 599€ para la versión automática, y que se encuentra en promoción a 479€. Una buena tarifa que durante la campaña de Kickstarter era de 359€, casi imbatible. Si alguien quiere combinarlos con un cuarzo Seiko VK64A y algo menos de dotación, la tarifa parte de los 249€ (199€ en promoción) sobre los 159€ que costaba durante la campaña Super Early Bid.

Hasta finales de febrero de 2020 al hacer tu pedido puedes utilizar el código promocional Javier20, lo que dejará el Vintro Le Mans 1952 Automatic en 479€ en vez de 599€, y el de cuarzo en 199€ en lugar de los 249€ normales.



En todos los sentidos, salvo en el armis me ha dejado un sabor delicioso, convirtiéndose en una de mis piezas favoritas casi de inmediato. Espero que la marca tenga mucho éxito, porque aún pueden hacer cosas muy interesantes. Me puedo imaginar este reloj en un tamaño de 41mm-43mm, algo más actual y con mayor espacio en la esfera, con un avanzado calibre automático Seiko NE88, un buen lumen aplicado a índices y manecillas, y que éstas fuera pavonadas, o mejor aún de fibra de carbono, … Hasta que algo así ocurra, este Vintro Le Mans 1952 seguirá ocupando mucho tiempo en mi muñeca.

▲ Más▼ Menos
Precioso diseño
Calibre muy interesante
Calidad del armis
Ausencia de lumen

4 comentarios en “Vintro Le Mans 1952”

  1. Más bonito que el Hannart. Me gusta más como se ve este. Pero eso sí, sin el armis, mejor con correas de piel (o natos en verano). Pide a gritos la marrón, jejeje.
    Lo que sí, que yo creo que habría sido más acertado que fuera el calibre cronógrafo de remonte manual, no el automático con ese pedazo de masa oscilante. Con la tremenda tapa de exposición que tiene, sin la masa oscilante por ahí en medio tenía que ser un espectáculo.

    Respecto a los embalajes y cajas cuando ya se quiere justificar tanto precio como imagen… excesivo. Lo digo yo, que el día que me encapriché con el Jaguar J-654 «Edición limitada», menuda caja de zapatos de algo de maderita con los forrados traía por caja… para al final no traer casi nada dentro. Todo relleno, y en plan eso sí, para exponer el reloj estando una vez abierta.

    Yo creo que el tema de los embalajes se los tiene que repensar la mercadotecnia. Una cosa es lo justo y necesario para protección en transporte y ante una eventual caída, y otra es irse la pinza. Por ejemplo, un detalle de una herramienta que puede ser necesaria (y de calidad), las funditas que te han puesto con las correas (¿y por qué no una semejante para el reloj cuando no se use? ¿Se da por hecho que «lacajazapatos» se va a conservar por siempre para eso?)… creo que son cosas que dicen más y más lógicas.

    Y algo menor precio, o que el precio se refleje mejor en un eventual requerimiento de soporte técnico oficial o en el propio producto un poco más.

    Hace poco, en un producto diferente, vi por primera vez el estuche que se gasta Pelikan para la M205 Olivine con el tintero Edelstein Olivine. Narices, que sí que bonito, abertura en díptico… ¿pero de verdad es necesario? No lo digo a por precio, si no por tamaño y volumen. Por dios, que es una pluma que su estuche original es menos de la mitad (y también sobra volumen manteniendo calidad), y que el tintero comprado solo, ni que decir de lo que es el embalaje del mismo y el volumen que ocupa.

    Y bueno, no me meto ya con los que se gasta (y curra también) Visconti, porque vamos… menudo cajón (el de mi Jaguar más o menos rondaba ahí, ahí en volumen).

  2. Es el mejor dieseño que he visto reseñado aquí, Lo único que no me gusta es el acabado cromado del metal, no creo que dure demasiado.

  3. A mi me gusta mucho esa correa de piel vintage azul Alejandro. Pero por comodidad y durabilidad me quedo con los brazaletes de acero, será porque son a lo que más acostumbrado estoy. Admito que tienes razón en los empaquetados exagerados, son un despilfarro y molestan en casa. Pero por otro lado me gustan, y soy de los que los guarda. Tal vez lo adecuado sería un estuche de viaje, algo que pudiéramos aprovechar y darle utilidad real.

    También estoy de acuerdo en que muchas veces, no sólo en relojes, el caso de Pelikan que comentas es paradigmático, se utiliza para incrementar la prestancia y el precio del producto.

  4. Kabe. Un diseño muy espectacular. Tomando prestados elementos vintage, pero debidamente actualizados. De hecho está nominado a varios premios de diseño alemanes. Un gran logro para una pequeña empresa que justo empieza con la relojería.

    Creo que está muy logrado y se ha convertido en uno de mis relojes favoritos. El metal brillante es precioso, pero en efecto sobre todo donde el cierre, se nota el envejecimiento por el roce rápidamente. Lo que no sé es si siendo más mate quedaría igual de bien.

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