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¿Por qué no puedo usar un digital que dure siempre?

Con los relojes todo son épocas, creo que a todos nos ocurre. Fases en las que te encantan todos tus relojes y otras en las que te transmiten algo menos o que te parece que son muy iguales. En mi caso hay una dualidad añadida, me gustan los relojes digitales, tal vez porque esa fue el tipo de presentación con la que viví. Así que desde que empecé en esto de la relojería he ido alternando analógicos y digitales.

Rara es la semana en la que no me pongo un digital en la muñeca, si bien la mayoría del tiempo llevo relojes mecánicos. Me generan interés porque son una tecnología del pasado, una maquinaria que es fácil de entender (aunque difícil de construir), y también porque es algo que no vemos en la mayoría de muñecas.

Recientemente me he sorprendido porque las tornas se han invertido, me suelo pasar semanas con relojes digitales, y solamente uno o dos días llevo relojes automáticos. Sé que pasado un tiempo volveré a cambiar, pero de momento es así, y creo saber los motivos.

En primer lugar porque mis últimas incorporaciones, el Casio G-Shock GWX-8900 y el Casio G-Shock GXW-56 me encantan. Son relojes que ofrecen todo aquello que yo valoro: Digitales atractivos, completos y sobre todo muy legibles. Si en esas gams el GW-6900 era muy favorito, no me sorprende que el GXW-8900 que siempre tener le haya superado. Su precioso indicador de mareas, un LCD con dígitos aún más grandes… Tiene de todo. No me entendáis mal, también tengo el GW-9400 con sensores, y ciertamente ofrece más cosas. Pero ocurre que los sensores, salvo que me vaya al campo o de viaje no me van a aportar nada, así que en cuanto a facilidad de lectura y atractivo, me quedo con los otros dos.

¿Por qué no puedo usar un digital que dure siempre?

Estamos viviendo un momento de declive en relojes digitales, no quiero decir su fin, pero considerando que Casio es la única que sigue apostando por ellos y que sus políticas empresariales los están alejando de su público, creo que puede que sea su fin. Es comprensible, un digital ya no es algo de futuro, es el pasado. Muchos prefieren un smartwatch o una smartband en vez de un reloj digital, no olvidemos que los smarts, tienen también presentación digital, así que son los sucesores de los digitales clásicos. Cada vez somos menos los que valoramos un reloj digital, y creo que eso es también parte del atractivo. Llevar un reloj digital es sentirte diferente, es tener algo que ya casi nadie usa.

¿Por qué no puedo usar un digital que dure siempre?

Es una sensación curiosa cuando veo que los relojes digitales que más uso son modelos que ya no se fabrican, porque termino pensando que serán relojes que no podré disfrutar siempre. Del GXW-8900 lo tengo tan asumido que me compré dos unidades, si no va a haber recambios, al menos que me duren el doble de tiempo. No son relojes hechos para durar ni para disfrutar durante mucho tiempo. Así que si en el futuro quiero seguir usando relojes digitales, completos y de cierta calidad, sólo van a quedar clásicos como el Casio W-780.

Estaréis pensando que el Casio G-Shock GMW-B5000D entra de lleno en esa categoría, y no lo voy a negar, pero es que esencialmente no aporta nada que no tenga el W780 de los años 80, es casi lo mismo. Y bueno, permitidme que tenga dudas sobre un reloj solar como el GMW-B5000D que no tiene indicador de nivel de carga en la pantalla. No me cabe duda que el 5000 será muy duradero, pero lo será en una medida similar a la del W-780. En un reloj de ese precio uno espera que al menos tenga cristal de zafiro, a fin de cuentas Orient o Citizen tienen relojes con ese cristal y no cuestan más de 200€.

Así que me parece que con el paso del tiempo cada vez menos personas llevarán un reloj digital en su muñeca, espero que yo pueda seguir siendo uno de ellos.

¿Por qué no puedo usar un digital que dure siempre?

29 comentarios en “¿Por qué no puedo usar un digital que dure siempre?”

  1. Pues mira, a mí que no me apasionan los digitales, estoy pensando en comprarme uno.
    Estoy ahora usando la bici para ir al trabajo por un camino endemoniado no apto para relojes mecánicos, llevo uno de quarzo, pero sigo pensando que el traqueteo lo va a perjudicar.
    A este paso voy a necesitar un digital y una bici nueva.
    Como bien dices, cada época necesitas un reloj diferente.
    Gracias por tus reflexiones y tú trabajo, que por cierto he tenido que revisar para buscar uno que se me ajuste a mi nueva situación.

  2. Es que la sociedad de consumo a día de hoy empuja a que todo tenga que estar conectado. Los relojes, tanto digitales como mecánicos, para la gran masa ya son cosas del pasado. Y es que como no aportan nada que no pueda hacer un teléfono quedan relegados a elementos prescindibles que no son más que una molestia en la muñeca. Para muchos, el reloj ya solo aporta status y elegancia como si de una joya se tratara para vestir en ocasiones especiales. Para otros, es un elemento para hacer running, ciclismo o cualquier deporte sin dejar de estar conectado, añadiendo que no tienen que llevar el teléfono en sus prácticas deportivas y con la ventaja de ir más cómodos y ligeros, además de no poner en peligro el teléfono ante caídas, golpes..etc. Relojazos enormes con mucho brilli brilli para lucir y smartwatch para el deporte. Según mi punto de vista,este es el mercado actual relojero. Saludos.

  3. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    Como ventajas, está claro Sergio. Un reloj sin partes móviles, ya sea smart o digital, es lo más robusto que puedes utilizar. Además por normal general son económicos, así que en caso de daño, tampoco hay grandes problemas.

    Soy de los que piensa que los que usan smartwatches o smartbands ahora son early adopters, que es una tecnología que aún no está preparada para el futuro. Pero eso llegará. Los que sigamos usando un reloj mecánico lo haremos por otros motivos, no por su superioridad.

  4. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    Bienvenido a este espacio Xiquet de l’horta, y creo que tu opinión del mercado coincide con la de participantes en este espacio y con la mía propia. Para la mayoría un reloj es eso, un símbolo de status o un complemento a la vestimenta. No sé si te habrá fijado pero hay cada vez más gente, según mis observaciones más mujeres, que pese a llevar reloj les ves consultando la hora en el móvil. Eso lo pone todo muy claro.

  5. Gracias, y encantado de participar en este espacio. Desde la llegada de los smartphones, muchos objetos se han visto relegados a casi la completa extinción, o en vías de ella. Elementos imprescindibles en cualquier hogar hasta no hace mucho, hoy apenas tienen una presencia simbólica. No solo los relojes se han visto substituidos por aparatos que simulan serlo, pero que en realidad su principal baza son otras funciones, quedando la información oraria como algo anecdótico. Me refiero también a por ejemplo, el despertador en la mesita de noche, imprescindible hace unas décadas, el aparato receptor de radio, que no faltaba en ningún hogar, tanto de sobremesa como portátil y que nos mantenía al día de la información y de los últimos éxitos musicales. También, como no, de los formatos musicales en sus respectivos discos, cintas, o si me apuran, CDs, que teníamos guardados en esos espacios a modo de estantes o armarios, y que tanto decía de su propietario. Por no hablar de las cadenas musicales, con su rincón privilegiado en cualquier salón, en fin, y muchas más cosas que nos despiertan la nostalgia a los que aún vivimos unos tiempos en los que estos elementos que hoy se concentran en uno solo, eran imprescindibles en nuestra época.

  6. Buenos días participantes de la bitácora.
    Sobre los relojes y la visión funcionalista todos sabemos algo. Por ejemplo, porque no escogemos un casio de 12 euros y sí un analógico suizo de 500… por estética, eso incluso antes de los smart. La relojería siempre ha tenido su parte de estatus… A mi particularmente me llaman la atención todos los relojes y tienen su encanto, aunque como dice el bueno de Javier, vamos teniendo épocas. Un buen G shock cuando estás en la playa nadando, un reloj elegante para una cena… los relojes parecen que no tienen función actualmente, pero si lo llevas siempre lo miras. Sobre el futuro, pues mejor dejarlo que venga, porque últimamente todo está muy alterado… hace 10 años si le dices ha alguien que: nos pasaríamos encerrados 5 meses en casa, que Alemania se iba a quedar sin gas este invierno, que habría una guerra velada entre el eje Ruso y Ucrania, que China iba a paralizar el comercio mundial… Le hubieran tachado de «loco».
    Perdón por el royo y que pasen un buen día… comprad un reloj solar duro que esto cada vez se pone más feo.
    Que pasen un buen día.

  7. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    Es exactamente como dices Xiquet de l’horta. La integración ha conseguido que los aparatos independientes no sean una necesidad, salvo quizás en entornos profesionales. Me imagino que un taller mecánico tendrá un aparato de radio para que no sea cada uno que tenga que usar su teléfono, o las cámaras que se siguen usando entre los fotógrafos, pero ciertamente cada vez menos.

    Yo soy de la vieja escuela y sigo fiel a mi despertador LED por poner un ejemplo. Pero sé que cuando pase a mejor vida, me va a costar encontrar un sucesor a precio razonable. Cuando algo deja de ser de consumo masivo sus precios aumentan, desgraciadamente para los que nos gustan estas cosas.

  8. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    Muy acertado eso que dices Sergi. Todo cambia muy rápidamente, y muchas veces de manera inesperada e imposible de anticipar. La parte positiva, es que han llegado relojes chinos de calidad razonable, una forma en poder tener piezas de cierta calidad a buen precio, y que es algo que nadie pensaba. Tenemos también el auge del afeitado clásico, que gracias a internet nos permite encontrar productos que antes era casi imposible. Llegan cambios buenos, y llegan cambios malos.

  9. Matizando a Xiquet de L´Horta, tal vez lo que sea un lujo sea la nostalgia. Pues para nosotros que vivimos en un piso minúsculo, pero cómodo, el libro digital, la tablet y los smartphones nos ha supuesto un alivio de volúmenes en casa. Cuando pase la hora de calor tendré que montar otra estantería para los manga del crio, que eso, de momento, se disfruta más en papel.
    Sobre los smartwaches / reloj digital, como tengo que controlar el tiempo, si que debo de consultarlo, no puedo estar pendiente del nivel de batería, pues tengo que hacer un recorrido por la estepa en solitario durante 55 minutos a más de 36º C. y no puedo andar con pijadas delicadas o que demanden una recarga frecuente, que tengo mil cosas en las que centrar mi atención. Cada uso requiere una herramienta, bendita sea la diversidad.

  10. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    Suena más que justificado Sergio, y es un poco lo que comentábamos de cubrir necesidades específicas. Cada vez más gente usa un smart que les vale para el 99% de sus actividades. Eso no quita que cuando debes cruzar la estepa, quieres apreciar el funcionamiento de un reloj, o simplemente tienes conocimientos de relojería tradicional que ellos no tienen, disfrutes un reloj de ese estilo… Y esperemos que sea durante muchos años.

  11. Pienso que en cuanto se pasen de moda los smartwatch la gente volverá a los fiables digitales, al final si tienes que cargar un reloj cada x días no lo veo muy útil.

  12. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    Lo lógico sería que la autonomía de los smarts aumentase a medida que aumenta la tecnología Román Velázquez. Ese es el motivo por el que pienso que es cuestión de tiempo que terminemos viendo tiempos de recarga de meses. Aún recuerdo cuando un PC portátil no llegaba a los 45 minutos de autonomía, y ahora con mucha más potencia es fácil encontrarlos que duran 10 veces más. Claro que ello ha necesitado 20 o 30 años.

    Con los smartphones el camino ha sido el opuesto. Mucha más potencia, y una autonomía menor, aunque claro, también le damos mucho más uso.

  13. Estoy totalmente de acuerdo, los digitales y los analógicos tienen las horas contadas. Bueno, los informes que manejan las compañías especializadas ya lo dicen, las cifras asustan pero esa es la realidad, ya nadie compra relojes clásicos (y cuando digo clásicos me refiero tanto a digitales como a mecánicos). Sales a la calle y es todo smart «lo que sea».

    Puede pasar más o menos tiempo, pero todos acabaremos al final cayendo. Todos iremos por un smart por ahí porque aunque no lo quieras ni te guste, ya te obligarán a ello, bien sea porque tendrás que usarlo para pagar la gasolina, para hacer trámites, o para entrar en un supermercado a comprar una loncha de jamón. Al final tragaremos lo mismo que a muchos no nos gustan las tarjetas de crédito y tenemos que usarlas y aguantarnos. El mundo no se va a parar porque a ti/a mi nos gusten más un relojito de cuerda.

  14. Que cosas, yo desde niño siempre fue de digitales. Comencé con algunos de marcas raras (desconocidas y que ni recuerdo) que me duraban realmente muy poco, enseguida me los cargaba jugando eran muy malos.

    Algo más mayor ya me compraron un F91 de Casio, y ya sí fue un reloj de verdad. Ya después descubrí los Casio con altímetro, así pasé a la época de mis digitales con sensores. Pasé por un par de ProTreks (uno de ellos ana-digi por lo que me empezaron a agradarme los analógicos.

    Después pasé por varios smartwatches (uno de ellos ProTrek Smart, también de Casio). Y actualmente uso para el día a día, y para trabajar, el Garmin Instinct Tactical Solar. Para vestir o simplemente por gusto mi primer (y por ahora único) mecánico automático. Así, hoy en día me fijo más en los analógicos sobre todo los mecánicos. Supongo que será cosa de la edad al ir haciéndome mayor, jajaja.

    Como siempre un artículo muy interesante, saludos Guti.

  15. Buenas tardes noches amigos.

    Bia, espero que la liturgia de la paz quedara muy bien, por lo que dices de pagar con el reloj; los de swatch ya han sacado uno de los suyos que puedes pagar y es de pila normal. Así que puede ser que poco a poco las marcas innoven: ojala casio sacara cositas de estas.
    https://www.swatch.com/es-es/swatch-pay.html
    Gerardo a mi es que me va a épocas… ja ja ja .. que mala es la crisis de los 40.
    Que pasen una buena tarde noche.

  16. En puridad un objeto dura tanto tiempo como haya repuestos para éste.

    Dada la exitosa invasión de los smartwatches [1], muchos tememos que la industria del reloj deje de fabricar los relojes que nos gustan, al igual que repuestos para ellos. Yo creo que seguirán ahí, en mucha menor cantidad; posiblemente ocupen un nicho de mercado mucho menor que el que tienen ahora, pero estos relojes seguirán ahí de todas formas. Los discos de vinilo han sobrevivido al compact disc, al MP3 y al streaming.

    En lo que a mí respecta, mientras me sea posible seguiré utilizando mis dumbwatches. ¿Por qué? Es una forma de resistencia pasiva al mundo digital y conectado que estamos construyendo – yo llevo años ganándome la vida con eso – y que cada día detesto menos que el siguiente.

    Cada día que pasa crece el número de interacciones cotidianas hechas a través de formularios mostrados en una pantalla – de un ordenador, de una tablet, de un smartphone – de acuerdo a procedimientos rígidos y en los cuales hay cada vez menos personas y las que hay intervienen siguiendo dichos procedimientos.La carga de trabajo se ha trasladado del proveedor de servicios al usuario, sin que el ahorro de costes derivado de prescindir del personal se traslade al usuario.

    Como botón de muestra, en el lugar donde vivo pagar ciertos impuestos municipales es una pequeña odisea: a pesar de lo dispuesto por el reglamento de aplicación, en la sucursal del banco o caja de ahorros intentan obligarte a que lo hagas en el cajero automático. Hace unos años en una de esas ocasiones la discusión subió de tono y tuve que amenazar con llamar a la Guardia Civil para que redactase un atestado; finalmente pagué esos tributos municipales en ventanilla, como he hecho toda la vida.

    Cada dispositivo, cada aplicación tiene su interfaz y su forma de interactuar con el usuario. Es muy cansino trabajar con tantas y tener que aprender, casi siempre a trompicones, como funciona la maravillosa aplicación de tal empresa o tal administración; cada una de su padre y de su madre y pocas veces bien diseñadas. Trabajo que, como dije antes, se traslada al usuario.

    Por el smartphone todos – o casi todos – pasamos. Debo reconocer que es muy útil, y dicha utilidad justifica toda la atención que se le debe prestar: carga de la batería, vigilar la memoria disponible, notificaciones que roban nuestra atención, estar pendientes de nuestra privacidad …

    A lo que no estoy dispuesto es a duplicar parte de esos esfuerzos poniendo en la muñeca un smartwatch. Aparte del hastío digital que siento, la utilidad obtenida no lo justifica.

    Un reloj de carga solar, un reloj de cuarzo – analógico o digital – con una pila que como poco durará un par de años, un mecánico que se conforma con que le demos un poco de cuerda cada 1 ó 2 días, un automático que toma energía del movimiento cotidiano hecho por brazo y muñeca, todos ellos precisando de una mínima cantidad de trabajo y atención por nuestra parte, son sencillez, la cual en estos días es un lujo. Y si, además, estos guardatiempos nos retrotraen a tiempos no tan lejanos en los que había menos algoritmos y más contacto humano, mejor que mejor.

    [1] https://unrelojista.wordpress.com/2022/06/18/la-invasion-de-los-smartwatches/

  17. En smartphones, y no digamos ya en los smartwatch, la autonomía es un gran problema, en cambio los digitales siguen ofreciendo fiabilidad, exactitud, autonomía e inmediatez, una gran ventaja en definitiva, y en los viajes o incursiones en el campo se ha apuntao, ésta se vuelve crucial.

  18. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    Así es Bia Namaran, la evolución indica que irán cayendo hasta reducir su cuota de mercado. No sé si ocurrirá como los digitales, que tuvieron una dominación del mercado durante algo más de una época para luego volver a caer, o será algo permanente. El tiempo nos dirá, pero sea como fuere, el nicho se hace cada vez más pequeño.

  19. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    Los relojes digitales a muchos nos recuerdan la infancia Gerardo. Está claro que la presentación digital tiene muchas ventajas, sin embargo ese amor que sentimos no sé cuánto se debe a sus ventajas y cuanto a la nostalgia.

  20. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    Gracias Sergi. Yo lo vi, me parece una iniciativa interesante que desmuestra no tanto la técnica de Swatch Group, sino su poderío empresarial a la hora de contar con alianzas. Veremos a ver que ocurren con este tipo de cosas, cuando se probaron en los relojes conectados/híbridos no triunfaron. Y es que al final vuelve a ser el mismo problema de evolución tecnológica. En un reloj convencional la mayoría esperamos que al menos nos dure 10 años, cuando le metes tecnología estás obligado a pasar por su tubo de renovaciones cada 3-4 años, lo que deja el reloj parcialmente inservible.

  21. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    Ese «mal» que describes, Un relojista, es algo que comparto contigo. No es algo habitual entre los que nos dedicamos a la tecnología, pero sí es cierto que cada vez hay más casos que buscan su válvula de escape en el entorno analógico, ya sea este un vinilo, un reloj mecánico o un teléfono móvil no inteligente. También es una forma de ir contracorriente, de demostrarte y de demostrar que se puede vivir de otra manera, al menos en parte.

  22. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    Está claro Jostma. Cuando yo he viajado he primado llevar un reloj fiable a llevar un reloj completo. Prefieres tener menos funciones, que tener más y que a la mínima te pueda dejar tirado. Pero es lógico pensar que esa autonomía tan limitante en los smarts vaya en aumento. Ya tenemos smartbands que ofrecen 2 semanas, veremos lo que depara el futuro y los rápido que se implanta si es que al final llega a imponerse.

  23. Saludos a todos.

    Mi gusto por la relojería se centra principalmente en los digitales, seguramente asociado a los recuerdos de la niñez en los 80s cuando dicha tecnología era de punta, y la calidad y variedad de modelos era increíble. De niño sólo tuve un F91W, omnipresente en casi todas las muñecas infantiles, y lo máximo a lo que muchos de nosotros podíamos aspirar y que nuestros padres podían pagar. Muchos años después, cuando me picó de nuevo el bicho, encontré que el catálogo de Casio aun ofrecía relojes muy buenos (como el SGW100), aunque la calidad de los materiales yano era la de antes.

    Por mi parte resistiré el cambio al mundo de los smartwatches el mayor tiempo posible, pero por cuestiones netamente subjetivas y egoístas: quiero que ese niño de los 80s que aún llevo dentro disfrute al máximo los relojes digitales que lo dejaban con la boca abierta, y quiero tener a mi disposición en la muñeca un sinfín de funciones que utilizo frecuentemente (brújula, altímetro, muchas alarmas, hora mundial, fases lunares) y otras que nunca necesito (gráficos de mareas, telememo, horarios para pescar).

    Como ya lo mencionaban en ZonaCasio en alguna entrada, Casio ha cambiado mucho y nunca volverá a ofrecernos aquellos modelos de los 80s con cristal mineral y caja de acero, diseñados para durar… Pero como también decían en otra entrada, así no nos guste la orientación actual de Casio, el mundo de la relojería extrañaría (o extrañará) enormemente sus digitales cuando ya no estén disponibles, aun si son de resina y acrílico.

    Como siempre, gracias a Guti por mantener vivo este espacio y compartir sus conocimientos.

  24. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    Por nuestra generación la mayoría tenemos esa influencia nostálgica JulianM. Un poco lo mismo que nuestros abuelos con sus relojes de cuerda. Fue lo que vivimos y lo que nos marcó. Además que en aquella época la evolución era vertiginosa, cada año había novedades reales que ya quisieran tener hoy en día los smarts. Con el tiempo cada uno evoluciona/avanza o cambia. Unos se van a los smarts, la mayoría han dejado los relojes, otros están con los mecánicos, y en mi caso yo mantengo digitales y automáticos.

  25. A mi me pasa lo que a casi todos los compañeros, desde pequeño he tenido pasión por los digitales, me alucinaba cuando pasaba por alguna relojería y admiraba esos digitales en el escaparate que eran inalcanzables para mi. Muchos de ellos siguen siendo muy bonitos y muy de vez en cuando sacan algún modelo nuevo con mas funciones o simplemente mejorado, aunque esto de mejorado en muchos casos es muy matizable.
    Mi único reloj analógico en un casio duro Marlin, que me lo pongo cuando hay que ir un poco elegante (se que no esta diseñado para eso, pero es lo que hay), entre tanto y como he oído en alguna peli, me tendrán que arrancar mi reloj digital de mi muñeca fría y muerta jajajajaja.
    Un saludo Guti.

  26. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    Esa época de los digitales fue maravillosa Raul Andreu. Por un precio relativamente asequible podías tener en tu muñeca un reloj que ofrecía mucho más que cualquier lujoso reloj automático. Grandes tiempos.

  27. Saludos a todos.
    Mi humilde opinión es que los digitales se van a convertir en piezas que poca gente va a usar, este efecto será regulado por la durabilidad de la carga en los smartwatches, a mejor cantidad de tiempo de autonomía, menos digitales.
    En todo caso yo amo mis relojes mecánicos, pero me siento en las nubes cuando me pongo mi Casio w217h y esto no cambiará nunca al menos para mí.
    Un abrazo desde México.

  28. Guti, te reporto que no sé que pasa con mi internet o mi compu, el caso es que hay artículos tuyos que leo, pero el sistema no me permite comentar nada en la Bitácora. (eso me pasó con los dos últimos)
    Gracias amigo.

  29. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    Así es Ricardo. La lástima es que relojazos como ese W217 no sean de acero y finalmente acaben sucumbiendo.
    Voy a revisarlo a ver si encuentro algún problema. Entre tanto si a alguien más tiene problemas al comentar, por favor que me lo haga saber, me ayudaría en las investigaciones.
    PD: ¿Qué tal va el bicho?

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