Reloj de un millón de dólares contra reloj de diez dólares

Esta es una entrada relacionada con relojes, sí, pero también llevada a tal extremo que queda completamente desvirtuada.

Comienza con el conocido reloj que porta Rafa Nadal, el Richard Mille RM 27-03 Manual Winding Tourbillon Rafael Nadal, un reloj que roza el millón de euros de precio. Contra lo que pueda parecernos, Richard Mille es una manufactura relojera con apenas historia, pues inicia su andadura en el año 2001. De la mano del excéntrico y millonario francés Richard Mille, quien entre otros cargos desempeñó la labor de presidente de la firma relojera Mauboussin y consultor para Audemars Piguet y Repossi

En 1999 empezó a darle vueltas a la idea de crear su propia marca, con conceptos que hasta entonces no se habían visto: «El lujo para las masas es una de las estupideces más grandes que he escuchado jamás en la industria relojera», puesto que para él, el lujo es la «posibilidad de hacer lo que uno quiera».

Aunque se asocia su imagen a la del tenista Rafael Nadal, sus afortunados propietarios pasan por Jay-Z, Neymar o Natalie Portman, y eso que sus modelos más económicos superan los 100.000€ de precio. ¿Cómo lo hace? Pues entre otras cosas porque como muchas otras marcas, por ejemplo Ferrari, limita la producción de cara a mantener esa exclusividad. Nunca fabrica más de 200 unidades de un modelo en concreto.

Sus diseños son controvertidos y apenas legibles, no escatiman en gastos ni en costes de I+D+i. Sólo los mejores materiales, la mejor ingeniería logran concentrar tanta técnica en un espacio tan pequeño y ligero. El RM-27-03, cuenta con un calibre de carga manual equipado con tourbillon, lo que garantiza una elevada precisión y que ofrece 70 horas de reserva de marcha. Un tourbillon es una de las complicaciones más elaboradas de la relojería, y colocarla en una maquinaria compacta es realmente meritorio.

Esos logros han conseguido que según indican, el reloj sea capaz de resistir fuerzas de hasta 10.000G, todo ello con un peso de solamente 37 gramos. Las claves son sus materiales: estructura de fibra de carbono y cuarzo TPT®, puentes y tornillos de titanio… Una virguería, que sale por unos 800.000€, y que al final nos ofrece solamente horas y minutos (sin segundero ni fechador), y una resistencia al agua de 50 metros.



Por el otro lado, tenemos a uno de los clásicos de Casio Collection, el W-59. Un reloj que consigue una ligereza superior al Richard Mille, y lo hace gracias a los materiales baratos y la automatización. Pesa solamente 22 gramos, y ello es porque salvo la tapa trasera de acero inoxidable, el resto son derivados plásticos (resinas). Incluso el «cristal» es de ese material. Con un PVP de 22€, se encuentra relativamente fácil por unos 10€. Ofrece la misma resistencia al agua que el RM 27, es decir, 50 metros. Pero además cuenta con segundero, fechador, indicación de día de la semana, alarma, señal horaria y cronógrafo.

Sus hermanos con idénticas funciones, como los F-91W, los F-84W o los F-105W son aún más ligeros: 21 gramos. Uno de mis favoritos, el W-86, sube hasta los 27 gramos, aún así resultando más ligero que los RM.



Evidentemente la diferencia, además del lujo y el sibaritismo, es que Richard Mille nos habla de 10.000G. Supongo que todos nosotros hemos jugado a tenis con un Casio F-91W o similar, y no le ha pasado nada. Aún en el caso que la preparación y la técnica de Nadal, le hiciera generar impactos 10 veces más fuertes que los nuestros, probablemente un sencillo Casio también aguantaría. Por fortuna soy de los que aunque pudiera, no creo que llevara un reloj así a la cancha.

24 comentarios en “Reloj de un millón de dólares contra reloj de diez dólares”

  1. Richard Mille es una marca que no me puedo tomar en serio. El reloj menos ‘lujoso’ de ese fabricante ronda los 100.000 EUR, no obstante:

    1. Aunque de gustos no habrá nada escrito, es inadmisible la falta de legibilidad que, en última instancia, es falta de funcionalidad.

    2. La complicación del tourbillon está muy bien. Por otra parte, hay relojes chinos que ofrecen también esa complicacion [1, 2] por una fracción de ese coste. Esos mecanismos no son tan buenos como el tourbillon de un reloj Richard Mille, no obstante la diferencia de precio no justifica la diferencia de calidades.

    3. No se ofrece la complicación de movimiento automático. Los primeros Seiko 5 – que datan de 1963 – ya ofrecían dicha complicación.

    4. La resistencia al agua es sólo de 5 ATM. Hay infinidad de relojes mucho más económicos – tanto con movimiento de cuarzo como mećanico – que ofrecen resistencias de hasta 20 ATM.

    Aunque muy bien podría haberme ahorrado todo lo anterior limitándome a mencionar que a partir de unos 5000 EUR te puedes comprar todo un Grand Seiko con movimiento Spring Drive, tecnología que está años luz por delante de lo que hay dentro del mejor Richard Mille.

    [1] https://www.ablogtowatch.com/aatos-tiago-review-is-this-the-cheapest-tourbillon-watch-in-the-world/

    [2] http://chinesewatchwiki.net/Chinese_tourbillon_watches

  2. Excelente artículo donde vemos que los ricos si tienen donde gastar su silver, aunque no sea necesario.
    Con esa pasta viajo a Spain para conocerles e invitarles un vinillo.
    Joyas de Casios que mencionas, solo me falta el f86 de esos Guti.
    Saludos a todos y sigo guardado en mi casa.

  3. Buen apunte ET. De hecho la definición de resina es tan general, que engloba a muchos compuestos actuales: «La noción de resina también se usa para nombrar a la sustancia sintética fabricada por el hombre que presenta propiedades similares a las resinas naturales de las plantas. Esto quiere decir que el concepto puede dividirse en resinas naturales y resinas sintéticas.»

  4. Se habla constantemente de intangibles safonagastrocrono, y este es un ejemplo de ello. La relojería tiene muchos encantos, y uno de ellos es esa mágica combinación entre utilidad y placer. Llevados al extremo, la utilidad es un F-91W, y el placer, para muchos, que no yo, un RM.

  5. No puedo estar más de acuerdo contigo un relojista. De hecho 1) es lo que más me sorprende. Un reloj poco legible que para mi resulta casi inútil, pero que dado su éxito me demuestra que muchos de los que compran alta relojería no lo hacen por motivos objetivos.

    Admiro eso sí el atrevimiento de Richard Mille que de manera arbitraria apostó por ese nicho de mercado del super-lujo en donde las características que se valoran van más allá de su maquinaria, o de sus materiales.

  6. Buenos días D. Javier, D. Ricardo, D. ET, Relojista.

    En primer lugar mágnifica comparativa que se podría trasladar a todos los hábitos de consumo del ser humano. Por ejemplo. Valor nutricional de un bístitec de la famosa KABE y un plato de lentejas o judías (frijoles don Ricardo) pintas… El lujo lo otorga la exclusividad extrema, que por cierto, es la que rompe las normas. Es decir: lo tengo, tú no lo tienes y, además, me atrevo a ponérmelo (porque mira que cosa más fea desde la perspectiva clásica y funcional).

    Ahora bien los R. Mille estéticamente y tecnológicamente tampoco justifican unos precios de rango extraordinariamente exclusiva.

    Además con la comparación e uno de los relojes más rompedores de la historia como es el Casio F. A ver si los Nipones de una vez le ponen un piel de acero o metálica para honrar a este ítem de la revolución estética, funcional y tecnológica y que no valga 100 euros. Si lo leen los de CASIO, por favor que sea water resistent 100m.

    D. Javier enhorabuena por el debate.

    D. Ricardo ¿cómo va por México, la cosa sigue «malita»?. Tenga paciencia y cuídese.

  7. Una pieza como el Richard Mille éste, más que ofrecer placer a un supuesto aficionado a la relojería de lujo, se convierte fácilmente es un objeto de inversión para muchos que van por la vida especulando con bienes de gama alta o lujo. Hace no mucho, en wallapop, encontré el anuncio de un Omega Seamaster Proplof (el famoso modelo que incorpora una radiobaliza en su caja), donde su vendedor hablaba de ser una buena «pieza de inversión» para comprarlo. Éstas son las cosas que me dan mucha rabia… gente que compra un reloj, no por satisfacción personal, sino para revenderlo por algo más de lo que le costó, siendo en este caso, un reloj 100% profesional más que uno de lujo. Pero lo mismo pasa con muchos coches como Porsche, donde me atrevo a decir, que un modelo como el primer Cayenne, a día de hoy, ha pasado por 2 o más dueños en la mayoría de los casos. Los «nuevos ricos» se aburren pronto de lo que han comprado, más bien, porque no lo adquirieron por satisfacción personal, sino por alarde y distinción, y luego, lo quieren revender por lo mismo que les costó o más. Así es como se ha creado la burbuja de los Rolex Submariner.

  8. Qué buenos comentarios!!, los agradezco mucho desde mi guarida, es la mejor literatura que tengo, la cuál, casi siempre leo dos veces.
    Es un trato Guti!!

    Gracias por tu preocupación Sergi, si está terrorífica la situación aquí, pero me estoy cuidando mucho amigo, gracias.

  9. A todo esto, una maldad acerca de los relojes Richard Mille.

    ¿Aguantaría uno de esos pelucos el ‘trote’ que le daría Rafa Nadal – uno de los embajadores de la marca – si lo llevase puesto en la muñeca jugando la final de un torneo de postín como el Rolland Garros o el US Open?

  10. Me imagino que hay muchos intereses creados Aaron. Un reloj, igual que un automóvil rara vez es una buena inversión. Cierto que hay modelos como el Rolex Daytona, o el Ferrari 250 GTO que ganan valor con el tiempo, pero en la mayoría no son así. Un reloj que acabas de comprar, termina valiendo casi la mitad una vez sale de la tienda.

  11. Sé que las primeras unidades fallaron un relojista, pero que luego consiguieron que superasen los esfuerzos de cada golpe. Es algo muy meritorio en un reloj mecánico, algo que somos capaces de valorar los que amamos los relojes de ese tipo. Pero claro, también uno piensa que probablemente un sencillo F-91W también lo resistiría.

  12. Guti, eso de que un reloj vale casi la mitad una vez sale de la tienda, no sé yo… He andado mirando Omegas Seamaster en wallapop, y créeme, que he visto piezas con mas de 10 años (¡y alguno con hasta 20!), y los venden prácticamente a un precio no muy lejano del que costaban en su momento. Te diré que vi uno del año 97 ó 98, con su bisel de aluminio prácticamente impecable, por el que el dueño pedía 1700€ por el mismo… cuando ese reloj, por aquel entonces, y al cambio de pesetas de pesetas de la época a euros, vendría a costar casi lo mismo creo yo. Un Seamaster actual está muy inflado de precio (4900€) para lo que la marca vendía por aquel entonces, en plena era Brosnan jugando el papel de 007 y con su diver Omega en la muñeca.

  13. Reloj oficial de la República Independiente de Cataluña. Torra se pone Pinocho cada vez que lo ve xDD.

    Coñas aparte. Qué cosa más hortera de reloj. La clase está claro que no tiene nada que ver con el dinero, ya lo decía Cocó Chanel, o era Balenciaga… Bueno, no me acuerdo. Pero es una verdad como una catedral. El paletismo esta tan habitual entre la gente adinerada como entre la trabajadora. Atrás quedó la época en que la alta burguesía era la clase culta y elegante…
    En fin, horroroso y de mal gusto el «peluco» ese. Hay relojes Lotus de 200 euros con más clase (leches, hasta el casi ese del todo a 100 es menos chabacano, xD).

  14. Buenos días D. Javier, Un visitante casual y demás queridos lectores de la bitácora.

    Un visitante casual en mi opinión tiene toda la razón. Si bien, históricamente en nuestro país la «alta burguesía» no ha sido un buen ejemplo de clase culta y elegante (quitando de honrosas excepciones) al menos en mi zona geográfica. Esa concepción, es más de Europa central y británica; y no es ideología (se lo prometo). Puede revisar literatura al respecto desde D. Vicente Blasco Ibánez hasta el magnífico Berlanga (con sus sagas irónicas y exageradas), pasando por Eduardo Mendoza ((le recomiendo la ciudad de los prodigios, la verdad sobre el caso Savolta..). Nuestro gran bagaje cultural y estilistico viene dado por la clase trabajadora liberal (que no son alta burguesia), algún empresario, mercantes… personas que hicieron fortuna desde un escalafón medio o bajo. Nuestra alta burguesía siempre ha estado muy relacionada con la «ociosa» nobleza que se jactaban de un estilo afrancesado y pseudobritánico, solo hemos dado a la moda una chaqueta llamada TEBA, las alpargatas, la capa española y el futbolín. No nos hemos sabido vender NUNCA, con lo avanzados que hemos sido para muchas cosas, una lástima de país caenita.

    En cuanto al reloj. Sí me parece hortera a más no poder. Perdón por el tostón.

    Buen fin de semana.
    [es sólo una opinión es que me fascina el tema]

  15. Todavía me estoy riendo con lo de «el reloj sea capaz de resistir fuerzas de hasta 10.000G». Ese número procederá de una noticia en inglés, donde el punto se utiliza como nuestra coma decimal, y serán 10G.

  16. Aunque tengo un Casio en el cajón, de momento para mi la mejor compra relojera que he hecho en años ha sido mi Garmin Forerunner 235. Es casi perfecto para mi día a día y digo casi porque hay que cargarlo cada pocos días. El Casio lo tengo en un cajón y ahí sigue funcionando como si nada. En cuanto al caro, ¿quién necesita eso? Como para ir por Barcelona y te lo arranquen de la mano o te amputen el brazo si no lo dejas ir…

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