Cuando compré mi primer reloj automático

Hace tiempo os expliqué en mi segundo reloj que fue un Sandoz de remonte manual. Luego vendría el primer reloj digital que recuerdo, el Casio F-87W.

En casa me ponía un Ricoh Medallion de mi padre. Era un reloj que para mi tenía algo especial, se movía cuando yo me movía. Era automático. Desde niño que sentí atracción por los relojes, y como muchos en aquella época dorada de la tecnología de consumo pasé por infinidad de relojes digitales, la mayoría de Casio. Le siguió una etapa de relojes analógicos, eran de cuarzo que dado que eran más baratos empezaron a conquistar todos los escaparates.

Recuerdo que cuando pasaba por delante de una relojería siempre miraba sus expositores, los relojes que había a la venta. Todos eran de cuarzo como si la relojería mecánica hubiera desparecido. Y ciertamente eso era lo que yo pensaba, que el avance tecnológico había acabado con los relojes automáticos en base a los cuarzos alimentados por pila.

Con el tiempo continué profundizando en la relojería me di cuenta que no era así. Que seguían existiendo los relojes automáticos, sólo que en catálogos de marcas de lujo que estaban fuera de mi alcance. No fue hasta 2010 que en la era de internet, me di cuenta que los relojes automáticos nunca habían dejado de fabricarse, y que incluso se podían encontrar a precios asequibles. No me explicaba porque no había ninguno en los aparadores de las tiendas, hasta que a base de ir leyendo até cabos. Los movimientos de cuarzo eran la apuesta de las marcas, más baratos de producir y por tanto dejando un margen económico superior. Ese motivo instaba a las relojerías a vender ese tipo de relojes.



Cuando compré mi primer reloj automático

Raro era el comercio en el que podías ver algún reloj automático más o menos asequible. Entonces aprendí lo que eran las importaciones paralelas y compré mi primer reloj automático, un Seiko 5 Sports SNZF55 que me costó 118€, más o menos lo mismo que costaba un Lotus cronógrafo. Lo había pensado mucho y había decidido que como no estaba seguro de si me gustaría la experiencia, no iba a gastar demasiado en él. El Ricoh había dejado de usarlo 15 años atrás, los expertos decían que los relojes mecánicos aunque imprecisos y delicados tenían «alma», pero a mi eso me sonaba a palabrería.

Al principio de usarlo no me transmitió nada demasiado especial, tal vez porque ese reloj nunca llegó fino, o quizás por no estar acostumbrado a ellos. Me lo ponía de tanto en tanto, pero nunca llegó a ser mi reloj predilecto. Unos meses después, y sin saber exactamente la razón, aquel Seiko 5 Sports se fue convirtiendo en la pieza que más usaba.

Aquel Seiko empezó a recordarme la sensación del Ricoh automático, y entonces me di cuenta que al menos en lo que a relojes analógicos se refería, eso era lo que encajaba conmigo. Poco a poco fui consiguiendo más relojes mecánicos y el Seiko 5 quedó relegado a salidas muy puntuales. Recuerdo también como en su momento estuve dudando entre un Orient Mako I y un Vostok Amphibia Classic, ambos con esfera blanca. Poco después compraría el Vostok, si bien nunca he tenido un Orient Mako blanco.

Hoy, muchos años después de aquello y tal vez tras más de 1 año sin ponérmelo, el SNZF55 vuelve a estar en mi muñeca. Algo parecido a lo que hice en recordando mis inicios en el afeitado clásico.

El Seiko SNZF55 pese al paso del tiempo es un reloj que ha envejecido muy bien. Tiene un buen lume, materiales de calidad y ofrece una resistencia al agua de hasta 100M.

Con 40mm de diámetro lo encuentro pequeño para lo que estoy acostumbrado actualmente en relojes deportivos como este, otro asunto es en relojes de vestir como el Orient Bambino que me parecen unas cotas ideales. Al igual que en el posterior Seiko Monster, su cristal es hardlex, pero en el Seiko 5 muy acertadamente no sobresale del bisel, así que permanece en perfectas condiciones.

También noto como su calibre Seiko 7S36, casi idéntico al anterior 7S26 es demasiado básico y su precisión nunca ha sido buena. Sin parada de segundero y sobre todo sin remonte manual resulta incómodo salvo que vayamos a usar el reloj a diario.

En todo caso lo anterior es objetividad, algo que no es el aspecto relevante de esta entrada. Con el reloj puesto siento como si no hubiera pasado el tiempo. Lo que me gustó de este modelo que era su legibilidad, sigue estando ahí, como una característica destacada, y con detalles que incluso ahora no son comunes. A saber, el contorno de las manecillas es negro y la segundera roja, haciendo que destaquen sobre el fondo blanco. El lumen puede considerarse con los estándares actuales de muy bueno, no ha habido tanta mejoría en ese sentido.

Son muchas experiencias en las que me ha acompañado este reloj, pero que debido a las subidas de tarifas de la marca japonesa y su distribuidor español entristecen un poco. Un modelo que fue enormemente asequible, y que lo habría sido más aún de haber sabido buscar mejor. Pero que a su vez es una pieza en la que hoy en día tendremos que pagar oficialmente más de 200€ por ella.



Cuando compré mi primer reloj automático

12 comentarios en “Cuando compré mi primer reloj automático”

  1. Muy elengante pese a ser un deportivo, transmite solidez; por otra parte me gusta como quedan esos índices en el bisel, observo que alguno parece presentar cierto desgaste, señal que demuestra lo mucho que has disfrutado esta pieza, felicidades.

  2. Es muy bonito ese seiko 5, yo también me plantee su compra pero finalmente opté por otros. En naranja también es muy bonito.
    En mi caso la parada de secundero y el remonte manual están bien pero no es algo que eche de menos en relojes que no lo tienen.

  3. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    Es una de las cosas que más me gustan en los relojes jostma. Las historias que hay detrás, y aunque soy muy cuidadoso con todas mis piezas, al final un pequeño roce, o incluso el desgaste por ir bajo la manga se nota. Es un reloj con el que he tenido muchas experiencias desde entonces, incluyendo la primera tramitación de garantía. Un diseño que desde el primer momento me atrajo. Gracias por la lectura.

  4. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    Siempre es una decisión importante la de comprar un reloj Stainless, y para los aficionados todavía más. En mi caso también barajé diferentes alternativas, y sin conocer demasiado del mundillo me decanté por el Seiko 5 Sports que me gustaba estéticamente. Luego cuando empecé a aficionarme a Orient me arrepentí de que mi primer automático hubiera sido un Seiko en vez de un Orient. Pero incluso viéndolo ahora, es una pieza muy actual, me encanta su legibilidad o el Lumibrite que ya de por sí era muy bueno.

  5. Miguel Carrion Pardo

    Es envidiable y respetuosa tú afición relojera que implica investigación, datos y análisis comparativos. Aprender de ti es un placer.

  6. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    Muchas gracias Miguel Carrion Pardo. Aprender al igual que enseñar siempre es un placer.

  7. Buenas noches D. Javier, D. Jostma, D. Stainles, D. Ricardo y D. Miguel

    Bonita historia que me recuerda mucho los inicios de todos nosotros. La compra de un reloj, al menos a mi me pasa, tiene dos fuertes componentes: a) el emocional y b) el técnico y, «fotre» lo difícil que es casar las dos.
    Magnífico reloj contundente y llamativo; las prestaciones (quitando lo del movimiento) me parecen más que justificadas para el precio: mineral endurecido, acero, buen lúmen, contundencia….

    A ver que relojillo me compro este año, quería un solar no sé….

    Buenas noches amigos…

  8. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    Gracias por tu regular apoyo Sergi. Muy interesante esa reflexión: emoción y técnica. Pero para hacerlo más difícil aún, con un presupuesto muy limitado que es lo que nos ocurre a la mayoría. Porque me imagino que con cuentas bancarias en Suiza de varias cifras, la elección relojera sería mucho más sencilla.

    Tengo unos cuantos solares ya, así que de momento, salvo que aparezca algo que me interese muchísimo, los doy por completos. Hace unos meses me apetecía mucho un Kinetic aunque debido a los cuidados de tenerlo que recargar regularmente en un Watchwinder lo dejé pasar.

  9. Muy bonito el Seiko Guti, muy buena reseña histórica relojera, muy similar a la de muchos de nosotros.
    Por otra parte te comento que el kinetic, al menos aquí en México, no tiene buena fama, porque mucha gente se queja de el.
    Les mando un abrazo, cuidense.
    (Está crítica la situación por las vacunas aquí, está atrasado el proceso y hay repunte de casos)
    Saludos a todos.

  10. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    Aquí tampoco tienen buena fama los Kinetic Ricardo. Creo que al principio fallaban bastante, igual que ocurrió con los Casio Tough Solar. Pero luego el problema es que la batería duraba como 2 meses. Si no te ponías el reloj no se movía, así que terminaba descargaba por completo y terminaba dañada. Con un solar aunque sea luz artificial algo le da y se cargan.

  11. Aquí otro que cuando se metió en los relojes mecánicos lo hizo con un Seiko, en concreto un Seiko SNK805. Reloj que me salió malo y que tras varios intentos de reparación aún está en el relojero.

    Coincido en algunas de las sensaciones que te transmiten los Seiko 5 que tiran de los movimientos 7S26 y 7S36. De alguna forma son movimientos que se quedan cortos, sobre todo en lo referente a precisión.

    Yo creo que la última causa es que los Seiko 5 de aquella época ya habían perdido su razón de ser.

    Los Seiko 5 se lanzaron en 1963. No había relojes de pulsera de cuarzo y los Seiko iban destinados a satisfacer la demanda de unos consumidores que querían un reloj económico, de cierta calidad, duradero, capaz de soportar cierto maltrato y con intervalos de mantenimiento lo más espaciados posibles.

    Por eso muchos de aquellos Seiko 5 tenían tapa trasera roscada o estaban hechos de acero. El movimiento estaba pensado para los anteriores fines: un tanto tosco, fiabilidad prioritaria frente a precisión y lo más sencillo posible para las muchas funcionalidades que ofrecía, entre ellas fecha y hora.

    Este último es uno de los motivos por los que prescinde del remonte manual: la simplificación del movimiento, la cual tiene también implicaciones económicas dado que los Seiko 5 serían fabricados en grandes volúmenes. Otra razón es sacar partido de su tecnología «magic lever». Dado que es tan eficiente cargando el reloj darle cuerda es innecesario, por lo que se prescinde del remonte manual. No sólo eso, dado que nunca se le dará cuerda, la corona se sitúa a las 4 en vez de las 3.

    Con la popularización del cuarzo en los relojes de muñeca, los Seiko 5 pierden su razón de ser. Un reloj de cuarzo puede dar todo eso a menor precio y es aún más resistente más resistente al mal trato. Está la cuestión de la pila, cierto, pero dura años y cambiarla es una operación mucho más facil que cualquier intervención que se le pueda hacer a un reloj mecánico.

    Eso sí, los Seiko 5 habían dado muchos beneficios al fabricante. Tantos que ha sido uno de los relojes más importantes en la historia de este fabricante.

    Así, la marca Seiko 5 siguió siendo explotada por el fabricante, faltaría más. Pero, en mi opinión, ya no es lo de antes. Mi Seiko SNK805 tiene una tapa trasera de cristal. Es hermoso poder admirar el movimiento, pero no se corresponde con el espíritu primigenio de reloj económico pero al mismo tiempo con muchas funcionalidades y capaz de soportar maltrato.

    Y en cuanto al movimiento 7S26, tengo la sospecha de que Seiko no se esmeraba en lo referente a la precisión de forma intencionada: no era cosa de que los Seiko 5 hiciesen competencia a otros modelos de la casa más caros. Se dice – yo aún no le he probado – que un 7S26 bien ajustado puede ser muy preciso.

    Los últimos Seiko 5 son ya demasiado distintos a los de los años 60 y 70 del pasado siglo. Son relojes mucho mejores – 10 ATM de resistencia al agua, remonte manual y parada de segundero -, pero el espíritu es demasiado diferente. Siguen siendo, eso sí, los relojes de entrada en la gama de los Seiko mecánicos, aunque bastante menos económicos que los SNK805 y similares.

    Si yo hubiese sabido más de relojes cuando compré mi primer mecánico, quizás no me hubiese decidido por el SNK 805. Era un Seiko 5 menos auténtico que los primeros.

  12. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    Es verdad que los Seiko 5 empezaron siendo relojes asequibles un relojista, algo que poco a poco se fue perdiendo. Sin embargo mi abuelo tenía un Seiko 5 con trasera de cristal, fue un reloj que le debió comprar mi padre en Canarias a finales de los 70, así que me imagino que incluso en esa época tenían diferentes gamas y precios.

    Lo que luego ocurrió con los cuarzos fue fácil. Los Seiko 5 se abarataron, ya no se fabricaban en Japón, y se relegaron a mercados emergentes, países que allá por los años 90 y 2000 no tenían un acceso fácil a las pilas de botón que requerían los cuarzos.

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