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Svalbard Gauge FK21. Review

Para aquellos que os mováis un poco en el entorno de las micromarcas y que además os gusten los relojes diferentes, esta prueba os parecerá enormemente interesante. Pero para el resto, creo que lo será todavía más, ya que hablaremos de Svalbard Watches Limited, una marca originaria del Reino Unido, pero que es casi desconocida en el resto de Europa. Además este modelo llamado Gauge FK21 ofrece un concepto apenas explotado: acercarse a un monoaguja, pero agregando un notorio segundero central, todo ello con un calibre automático y a un precio más que interesante.

Ficha técnica

Género Hombres
Caja Acero inoxidable 316L. 42mm de diámetro sin contar la corona. 13,5mm de alto
Corona A presión de acero
Esfera Plateada
Bisel Fijo de acero
Cristal Sapphlex
Lume No
Trasera Acero inoxidable roscada
Correa Malla milanesa de acero inoxidable de 22mm de ancho y correa de cuero negra
Funciones Hora y segundos
Resistencia al agua 10 ATM
Peso 80g
Movimiento 22 rubís. 21.600 vph
Complicaciones Remonte manual, parada de segundero
Prestaciones N/D
Origen Reino Unido. Made in Hong Kong
Garantía 1 año
PVP 349$ (Oferta 173,40$) + Aduanas
Distribuidor Svalbard Watches Limited

Introducción

En el año 2012, Alex Mitten funda en Gran Bretaña la empresa No-Watch UK, una firma que empieza fabricando pequeñas series de relojes personalizados. Un año después, en 2013, aparece su propia marca No-Watch dedicada a la venta de relojes a mayor escala, tanto mecánicos como de cuarzo. En 2016 deciden abandonar ese enfoque y centrarse en la creación de relojes especiales, enfatizando también en los movimientos automáticos. Así es como surge la marca Svalbard, bautizada de esa manera en honor al archipiélago del mismo nombre (anteriormente conocido como Spitzberg por la isla mayor) que se sitúa en el mar Glacial Ártico.

Se han especializado en una estética nórdica, no en vano su responsable de diseño es Gustaf Bergström de origen sueco. Pero no sólo apuestan por la estética, sino que además sus relojes se caracterizan por escapar del tradicional formato de representación de la hora con dos manecillas sobre una esfera de 12 horas.

De entre todos variados y diferentes modelos en su catálogo, mi favorito era el Elementary FL20, un interesantísimo reloj en formato mono-aguja que además se combinaba con una esfera purista o «purist» de 24 horas. Sin embargo finalmente el elegido fue este Gauge FK21 que estaba rebajada y era algo más económico, rebajados 159$ contra 189$ respectivamente.

En cuanto a este Gauge FK 21 en concreto, creo que con la correa milanesa lleva el espíritu nórdico al extremo, con una claridad y una simplicidad de líneas que resulta magnífica.

No obstante eso no es lo principal, sino que su característica diferencial es que se trata de un reloj monoaguja y que a su vez está dotado de segundero. Hay que fijarse un poco más para descubrirla. La marca nos detalla cómo hacerlo, incluyendo una lámina en la sección de su web «how to read time» que nos lo muestra en detalle.

Presentación

El packaging es curioso también, porque empieza con tres cajitas diferentes. Puesto que encargué el reloj con dos correas, es fácil de adivinar que las que indican MS22B y LB22B son las correas. Yo diría que como acrónimo de Milainese Strap (MS) y de Leather Black (LB), ambas seguidas de 22 (22mm de ancho) y una B al final que no acierto a conjeturar. Son cajitas alargadas en material plástico transparente. La de mayor tamaño debe ser el reloj, con el interesante detalle de cuando superó el control de calidad o QC (agosto de 2020).

Al abrir cada uno de ellos se confirman las especulaciones. Los estuches alargados contienen sendas correas, que aunque vienen con sistema de pasadores rápido, incluyen un par de pasadores que siempre pueden ser útiles en el caso de que queramos montar una tercera correa.

La caja principal tiene el reloj, evidentemente sin correa. El conjunto de la caja va protegido por una gomaespuma negra densa y agradable, y se acompaña de un librito de instrucciones en idioma inglés.

Diseño y construcción

La caja tiene un diámetro de 42 milímetros sin contar la corona, es de acero inoxidable completamente espejado y una forma redondeada que se asemeja a la de un reloj de bolsillo. Tiene un grosor o espesor de 13,5 milímetros, algo más de lo esperado, pero que por sus proporciones no lo hace parecer cabezón.

La corona es de generosas dimensiones, manteniendo el acero inoxidable y el pulido de la caja. Va firmada con las siglas «SV». Tiene una forma inspirada en la tipo cebolla de los relojes de piloto, si bien en este FK-21 algo más recortada. Funciona a presión (push-pull) lo cual tiene mérito puesto que la marca garantiza una resistencia al agua de hasta 10 ATM o 100 metros de presión estática.

El cristal es tipo sapplex, es decir una mezcla laminada de vidrio mineral y zafiro que resulta superior a la capa de zafiro, y aunque es más resistente a los golpes que el zafiro puro, no es tan resistente a los arañazos. Tiene una forma doblemente abombada, lo que en parte explica el grosor del reloj. Ofrece una buena transparencia, salvo en ángulos muy inclinados donde se percibe el típico emborronado de los cristales de este tipo de precios.

La esfera es preciosa a la par que elegante. Aunque en las fotografías oficiales se muestra en color blanco, realmente es metálica, un plateado mate que le da un aspecto de plata Guilloché. Está trabajada a dos niveles de profundidad, la circunferencia más interna con el nombre de la marca y la escala segundera va más honda, y luego la parte externa que queda elevada sobra ella. Ésta es la que tiene los numerales horarios en formato arábigo. Son originales porque van justificados con un cero a la izquierda, y porque en pequeño y elevado contienen su equivalente en 24 horas. Una combinación ingeniosa y poco vista. Por lo demás, todos los elementos van pintados en negro, incluyendo también la escala minutera exterior y la leyenda «AUTOMATIC» de las 6. La excepción es el cero situado a las 12, el punto de inicio que viene representado con el otrora famoso Big Zero, y que en este caso es de metal tintado de azul y aplicado sobre la esfera.

Las agujas usan el mismo esquema de metal coloreado en azul, de gran tamaño la «single hand» y mucho más compacta la segundera central. Ambas son de forma Breguet, pero sin la característica manzana o pomme incrustada, de nuevo una variación curiosa y original, que ahora ha pasado a formar parte del contrapeso del segundero. No tenemos ningún tipo de pintura luminosa, lo cual es lógico con el concepto de reloj más bien elegante que promete.

La tapa trasera es sorprendentemente roscada, un detalle bueno en cuanto a la durabilidad del reloj. En su parte central lleva grabado a láser el oso polar característico de la marca, mientras que en el perfil, pulido a espejo aparecen las características básicas del reloj, incluyendo la leyenda «Limited Edition 036/250» que nos confirma que estamos ante un tiraje limitado y numerado.

La correa principal es una malla milanesa o cota de malla de acero inoxidable y 22 milímetros de ancho en las asas, es algo más ancha de lo esperado, pero no se ve desequilibrada. Pese a su contenido precio, el cierre va firmado y tiene una calidad y acabado comparable a la del Tissot Visodate, lo cual es mucho decir. En cuanto a la de cuero, cumple su cometido sin más. Hay que recordar que tanto la de piel (LB22C) como la milanesa de acero (MS22B) se venden a solamente 13,50$, que me parece un precio enormemente competitivo, sobre todo para la malla. En todos los casos van dotadas de pasadores de cambio rápido o quick-release.

En Svalbard declaran un peso total de 80 gramos, y que entiendo que será con correa de cuero puesto que con la malla milanesa a mí me ha dado 109g, una cifra que no es particularmente elevada.

Movimiento

La marca no declara el tipo de maquinaria que lleva el reloj, con la salvedad de tener una frecuencia de 21.600 vph y disponer de 22 rubís. Esos datos podrían incitarnos a pensar que pudiera tratarse de un S.Epson YN55A, es decir, la versión para terceros de los Orient F6 (F6922 y F6722), hay muchos calibres con 21 rubís, con 23 y con 24, no así con 22 como es el caso del mencionado Orient/Epson. Sin embargo, a falta de abrir el reloj y comprobarlo, que se trata de un PTS Resources 2813, diseño del DG-2813 fabricado por PTSResources. Es un calibre automático, pero además incorpora la posibilidad de darle cuerda manualmente. Es bastante agradable, aunque no a la altura de un Seiko NH por poner un ejemplo; y ofrece también parada de segundero.

Al no haberse proporcionado más detalles sobre el movimiento, tampoco tenemos a nuestra disposición ningún tipo de especificaciones técnicas al respecto. La prueba de la verdad será entonces el cronocomparador, en donde he verificado un desfase diario de solamente +3,75 segundos por día, una cifra que está muy bien. El error de beat es también bajo, solamente 0,1ms, sin embargo se ha comportado de manera muy heterogénea, arrojando lecturas de entre los +1 y +17 segundos al día, todo ello en una sola posición, con la marcha ya estabilizada y el movimiento a plena carga.

Esto me lleva a pensar en una lubricación deficiente, o tal vez algún tipo de impureza en el interior, confirmando que es casi imposible que tengamos un calibre de Epson en el interior, y que evidentemente es una forma de controlar el coste, y por tanto el precio final del reloj.

Sin embargo a ello hay que sumar también la posición de la corona fantasma, en donde podemos escuchar como el disco fechador corre al llegar a las 12, todo ello pese a que la esfera no disponga de una ventana para visualizarlo. Visto lo cual, no me habría parecido mala apuesta montar un calibre con mejores controles de calidad y sin fecha, por ejemplo un SII NH38.

Sensaciones

Las mallas milanesas, salvo en el caso que su cota metálica estire del bello, me resultan muy cómodas. Este SV Gauge no tiene ese problema, así que nada que objetar en cuanto a comodidad: un peso relativamente liviano y unas dimensiones que sin ser pequeñas no resultan exageradas en muñecas de tamaño medio o medio-pequeño. No creo que el criterio principal de escoger este reloj sea su funcionalidad o su comodidad, diríamos que lo básico se le presupone, y en ese sentido es cierto que lo cumple.

Lo que cuenta son sus sensaciones. Tiene una esfera muy amplia, y visualmente lo parece aún más debido a que su distancia entre asas o lug to lug es de 48,5mm. Eso nos permite por un lado apreciar el bonito efecto guilloché de su superficie, en ese elegante color plateado mate casi blanco. Por el otro está su concepción de monoaguja, y es que realmente lo de gauge nos hace pensar en que más que ante un guardatiempo estamos ante un indicador de medición. Justamente la acepción principal del sustantivo «gauge» en inglés es la de «indicación de un instrumento de medición». Dentro de los gauges tendríamos un velocímetro analógico, o el pie de rey o calibre analógico que os mostré hace un tiempo; pero por extensión, se suele denominar gauge al manómetro.

No es de extrañar que cuando vemos esa aguja sobre la esfera tengamos la impresión de un manómetro de gasolinera, algo que se refuerza con el bonito cero que reemplaza al tradicional doce. El segundero pequeño es realmente inútil, si es casi imposible de determinar si son y siete minutos o y ocho minutos, la contabilización de segundos carece de sentido práctico, pero es verdad que le aporta un movimiento y un dinamismo al que no estamos acostumbrados. Unos materiales que están a la altura, o quizás incluso superan el precio que pagamos por un reloj así.

Conclusiones

La gama de Svalbard es enormemente variada y creativa, con este Gauge FK21 siendo un exponente más. Es además una pieza con un buen grado de exclusividad, solamente 250 unidades para todo el mundo, y que afortunadamente, ni esa escasez, ni esa originalidad se trasladan a un precio sobreelevado o exagerado. Una forma de tener un reloj distinto y que será poco visto a un precio muy competitivo. Tomando como referencia el importe de 159$, estamos obteniendo un reloj mecánico con buenos materiales en esa gama al precio que otras marcas nos ofrecen un mucho más simple cuarzo. No debemos llevarnos a engaños, siendo necesario juzgar a este reloj en ese precio, no esperéis encontrar un Meistersinger.

Una vez que le sumamos las tasas aduaneras el reloj se pone sobrepasando ligeramente los 200€, y entonces compitiendo con gamas muy reñidas, al menos a precios oficiosos como sería el Orient Mako III, un reloj superior al Svalbard Gauge en todos los aspectos salvo en su originalidad y unicidad. Si estás buscando un reloj diferente y que no sea demasiado caro un Luch Monoaguja es una interesante opción, pero si además quieres una pieza que nadie más vaya a llevar, entonces este, o cualquier otro Svalbard Watch es lo que estás buscando.

▲ Más ▼ Menos
Concepto original y nunca visto
Detalle de las esfera tipo «guilloche»
Calibre con rendimiento escaso
Cristal sapphlex en vez de zafiro

Valoración

Diseño 8
Materiales 6
Acabados 7
Rendimiento 7
Calibre 5
Prestaciones 5
Precio 8
MEDIA 6,5

Vídeos

Galería

35 comentarios en “Svalbard Gauge FK21. Review”

  1. Muy buen artículo. Tanto que dan ganas de hacerse con el reloj. Svalbard tiene unos diseños magníficos. Algunos son de 24 h que son los que me interesan. El modelo YIN YANG AA53 es un ejemplo de este tipo de relojes que, además, son fáciles de leer por el diseño de la esfera y porque las 24 horas están sobre las 6.

  2. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    Muy bonito el YIN YANG AA53, Santi Garcia-Tornel. Aunque para mi le quitaba interés el calibre de cuarzo, aunque sea un Ronda Swiss Made. Pero es cierto que Svallard tiene relojes muy diferentes, y al mismo tiempo usables y bonitos.

  3. Me parece un reloj original que evoca muy bien la estética y sensaciones que deben experimentarse en esas frías latitudes. Respecto al segundero -aunque sólo sea para comprobar que el reloj está andado-, no me parece que esté de más, además, con esa longitud tan corta el barrido no nos distraerá en el momento de enfocar bien la vista para leer la hora, necesario en este tipo de relojes. Gracias por la reseña.

  4. Completa reseña.

    He decir que ni sabía de la existencia de este fabricante y que paso a tenerlo en mi particular lista de marcas que sigo dado que me apetece tener en mi colección un reloj monoaguja y Svalbard tiene algún modelo que, de entrada, me parece interesante.

    En cuanto al reloj, la existencia de una posición fantasma en la corona (o tija) es un detalle que a mí me echa para atrás.

    Por otra parte, la solución dada para mostrar los segundos tampoco me convence. A mi entender no casa con el concepto «slow time» que yo asocio a los relojes monoaguja, concepto de acuerdo al cual esta aguja es la protagonista. Lo que a mí me gustaría es que hubiesen utilizado un movimiento con «small seconds» – ubicado a las seis o las nueve – que transmitiría la sensación de que el reloj está «vivo» al tiempo que apenas resta protagonismo a la aguja que da el tiempo.

  5. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    Es verdad que el segundero tan pequeño no distrae Jostma. Incluso dándole vueltas después pensaba que lo podrían haber reemplazado por algún elemento que se movieran, no necesariamente una aguja. Sin embargo lo que más me gusta es que con su diseño tan diferente y siendo un reloj tan exclusivo, lo ofrezcan a un precio asequible.

  6. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    Estoy contigo un relojista. La posición fantasma de la corona es una chorrada, algo que no tiene mayor implicación práctica, pero que para muchos, es un inconveniente importante. Algo que da la impresión de reflejar falta de cuidado en el diseño.

    Svalbard es casi desconocida, y me sorprende porque hay relojes con concepto original como estos, pero que se venden a precios que son fácilmente el doble o el triple. Merecen más reconocimiento.

  7. Buenas tardes….
    El reloj me genera sentimientos encontrados o contrapuestos. Quiero decir, me gusta la filosfía, el concepto monoaguja, las gamas cromáticas conseguidas… pero hay algo que no me convence o la suma de pequeños detalles. Por ejemplo las asas limitan el uso a correas lisas o milanesa, el segundero que no tiene sentido…. no obstante, reitero que en suma es un reloj muy atractivo para lo que ofrece.
    Que pasen un buena tarde noche.

  8. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    Te doy la razón en el tema de las asas Sergi. Una herencia de los relojes con estética del norte, que me parece fiel, pero tiende a vulgarizarlo. Sobre el segundero, ahí discrepo. Es cierto que no pega con la filosofía del reloj, pero es que no es un segundero típico, algo que pretenda utilidad, sino simplemente un complemento que le aporta movimiento. De hecho cuando lo llevas en seguida te acostumbras a no verlo, a no prestarle atención. A mí me gusta esa idea.

    Feliz tarde amic.

  9. Muy buena reseña, muy interesante y con la que he descubierto otra marca relojera más. Este modelo que nos traes está bastante bien, pero me han llamado más la atención los otros modelos de la gama que tienen la esfera graduada en 24 horas, ni siquiera sabía que había relojes analógicos de muñeca así.

    Saludos Guti.

  10. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    Gerardo, los de 24 horas son también mis favoritos, combinan dos extrañezas en el mercado. El monoaguja, y las 24h. En ese sentido el Elementary FL20 me parecía perfecto, incluyendo cristal de zafiro.

    Realmente ofrecen cosas muy especiales estos de Svalbard Watches.

  11. El reloj es muy bonito la verdad ese tono blanco nieve. Pero el que no diga el calibre que es ya me hace dudar. Ese cristal Sapphlex pensaba que ya lo habían quitado del mercado, ya que va por capas y estés de despegan con el tiempo por lo que no lo veo tan buena calidad.
    Vais a comprar algo en el black friday? Yo me he adelantado pillandome unos Sony wf1000 mx4 me hacían falta

  12. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    Esos Sony son el top de los auriculares Óscar hostyn. Un amigo mío los tiene, y me estuvo hablando maravillas de ellos.

    Tienes razón con el Sapphlex, son capas laminadas que intercalan mineral y zafiro y que muchos han criticado porque se acaban deslaminando. No sé qué tipo de tecnología usarán en Svalbard, ya que el Sapphlex es en realidad la tecnología propietaria de Seiko, es decir, salvo que la hayan licenciado no podrían usarla. Así que creo que en realidad usan otro tipo de mezcla de zafiro y mineral que no tengan porque ser las láminas tipo Krysterna o Flame Fusion. En todo caso, estoy contigo, con una diferencia de precio de unos 10€ podrían haber montado zafiro.

    También coincido con el calibre, no sé cuánto incremento habría supuesto montar un NH38, más fiable y además sin corona fantasma, pero habría estado bien. O al menos, habría estado bien poder escoger entre las dos variantes. Esta que he probado de 160$, y digamos la de zafiro y calibre Seiko por 190$ o 200$.

    Para el Black Friday mi compra es relojera, un modelo que oficialmente no viene a España pero que he conseguido a buen precio. En cuanto me llegue habrá vídeo en el canal, y más adelante la reseña aquí.

  13. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    La chaqueta encerada está también en mi lista Sergi. Pero con los relojitos me he quedado sin presupuesto, así que tendré que esperar a ver si Papa Noel lo trae.

  14. Buenos días Javier.
    Yo no sé como ando de presupuesto… pero tampoco tengo para todo.
    Sobre Santa Claus (San Nicolás, Papa Noel) Es curioso porque originariamente es de Bari (italia), patrón de los niños.
    Como te has portado muy bien, seguro que alguna cosa te traen….

  15. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    Ambos nos hemos portado bien Sergi, pero con lo de Italia que comentas, me temo que estará casi como en España, con una crisis importante que tampoco sé si le dará para todo lo que queremos. Por más que hayamos sido buenos.
    Bon dia amic.

  16. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    Muy chula la foto Óscar hostyn. Me gusta la Swiss Super-LumiNova combinando BGW9 y C3. En la foto sí que se ve que gana, aunque al final la base en todas ellas es la misma, todas están licenciadas de Nemoto, lo que cambia es el grado de pureza y cómo haya sido aplicada. Es lo que marca la diferencia.

  17. Un promaster con zafiro. Yo anduve detrás de uno. En concreto un Promaster NY0086-83L.
    Pero al final cambie de idea y adquirí el radiocontrolado eco-drive que sorprendentemente aguanta hasta 200 metros y la corona no es atornillada :/ cosa que a día de hoy sigo sin créeme pero bueno si lo dice citizen será verdad …
    La verdad es que ahora no se porque me ha dado por los cronógrafos y más los de citizen que a pesar de llevar tantas cosas la esfera lo ves y se ve perfectamente. A parte del cristal de zafiro. Ahora no adquiero ninguno con mineral supongo que será alguna manía mía pero bueno :):):)
    https://1drv.ms/v/s!AgEAcdngs-kwg7tQlsNCK1IhIT9mnA

  18. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    Óscar hostyn este es el NB6021-68L «Mechanical Diver 200m», de verdad que Citizen deberían plantearse los nombres que le da a los modelos porque esos números son imposibles de recordar. Trae el calibre 9051 y es completamente de titanio. Lo único el inserto, que aunque parece zafiro por el brillo, en realidad es aluminio espejado.

    A mi Citizen me da confianza, si dicen 200 metros, aunque la corona sea a presión, seguro que es cierto. El problema es el riesgo que por lo que sea la corona se abra accidentalmente y entonces te metas en el agua.

    La manía del zafiro la compartimos. Cuando lo pruebas, ya no quieres otra cosa. De hecho en breve contaré una anécdota en Youtube sobre cómo salvó mi Glycine.

    En cuanto a los cronógrafos, me parece que va a épocas. Yo tengo épocas que me encantan y otras que no. Me imagino que al final a ti te pasará igual. Te encanta esa estética de crono, pero en realidad nunca lo usas. Eso te hace platearte cosas. Rachas en las que valoras que te gusta, y otras en que te parece tonto tener algo que no usas. Al menos es lo que me pasa a mi, que voy y vuelvo.

  19. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    No lo suelen indicar en las especificaciones, pero en general los de gama media y alta sí que llevan Óscar hostyn.

  20. Acabo de comprobar que efectivamente mi citizen radiocontrolado es de 100 metros. Lo que significa que la página donde lo adquirí no está bien puesta no sé si decírselo o dejarlo asi

  21. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    Eso tiene más sentido Óscar hostyn, aunque para nada les quita mérito. Hacer un 100 metros con corona a presión es algo que sólo son capaces de hacer Certina, Citizen y unos pocos más. En este caso, depende la relación que tengas con la tienda. Obviamente es su trabajo que las especificaciones de los productos sean correctas. Justamente cobran un sueldo por hacerlo. Demuestra ser buena persona que quieras hacerlo, que inviertas tu tiempo haciéndoselo saber. Aunque al menos por mi experiencia no tendrán ni un detalle de agradecimiento contigo, ni siquiera un cupón de 10€ de descuento por las molestias.

  22. Creo que te has confundido, tapa trasera a presión solo lo hace el grupo Swatch y citizen no he visto otro. Aunque el que hace una tapa trasera espectacular que a día de hoy me gusta es certina con la tortuga. De hecho el caimano ha sido la mejor compra que he hecho hasta ahora. Es un reloj que enamora

  23. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    No, no Óscar hostyn, dije corona a presión, que tiene mérito hacerlo así y a cambio ofrecer WR100M.
    Me gusta mucho el Certina con esa correa blanca. Son mi debilidad los relojes de color claro!

  24. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    El tono azulado del BGW9 es muy misterioso Óscar hostyn, eso me gusta, y a algunos relojes como a tu Certina les queda bien. Es discreto. Sin embargo en general yo prefiero el C3 en verde intenso, aunque a muchos les parezca vulgar o excesivo. Hay gustos para todo.

  25. Javier Gutiérrez Chamorro (Guti)

    Buen punto Óscar hostyn. Llevas razón, el color del lume es algo que también va en consonancia con la estética del reloj. Y de nuevo, vuelves a llevar razón en lo segundo, salvo contadas excepciones, no entiendo porque la mayoría de relojes de vestir no llevan lume. No considero que los haga más feos, y en cambio sí más prácticos. Pensemos por un momento en este diseño de 1939:

    Ciertamente en aquella época no había tecnología de pigmentos luminiscentes como hasta ahora. Se usaba el radio y ello requería un tratamiento especial. Sin embargo ahora hay pigmentos de color azul, podrían pintar todas las manecillas con él…

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